V-1 Atención Psicosomática Hospitalaria

9.1.- OPD en la Atención Psicosomática Hospitalaria

 Casi todos departamentos hospitalarios con orientación psicodinámica, en medicina psicosomática y psicoterapia, trabajan sistemáticamente con el OPD y utilizan su potencial para gestionar críticamente la calidad de los resultados de los procesos hospitalarios, a través de la calificación pre- post de los focos terapéuticos, sobre la base de la Escala de Reestructuración de Heidelberg (HUS). Además de la recopilación de datos sociodemográficos, basada en el Psy-Ba-Do (Heuft & Senf, 1998; Heymann & Tritt, 2018), la Indicación del tratamiento hospitalario se basa en diagnósticos sindrómicos (CIE- 10), flanqueado por una evaluación de gravedad (BSS; GAF; Lange & Heuft, 2002) y el diagnóstico OPD.

El diagnóstico OPD es obligatorio para la codificación (y facturación) de un complejo tratamiento psicosomático-psicoterapéutico psicodinámico, según el catálogo de procedimientos OPS (código 9-63) (BfArM/DIM, 2022). En particular el diagnóstico estructural (Eje IV del OPD) tiene una función pionera en el sentido de una indicación diferencial de (psico)terapia (Rudolf et al., 2004; Rudolf, 2020).

El Patrón Disfuncional de Relaciones y los Conflictos, identificados en el prediagnóstico ambulatorio, se puede comunicar claramente, junto con el paciente, para la planificación del tratamiento, en una carta para el médico y el equipo del tratamiento hospitalario: “El Sr. A. sufre de un conflicto de autoestima, en modo activo, con un nivel estructural de bueno a moderadamente integrado.  Seguramente se implicará rápidamente, en una dinámica insultante en la sala, pero es muy probable que haga buen uso de la identificación coherente sobre su propia participación en dichos conflictos, de la que todavía sigue siendo, en gran medida, inconsciente (HUS: nivel 2). Sobre esto ya se ha acordado cognitivamente con él, antes del ingreso. Es muy probable que haga buen uso de ella si se le comunica con empatía”. *

*HUS= Escala de reestructuración de Heidelberg. Ver Cap. 8 del libro 5

Como alternativa, al equipo de tratamiento se le podría plantear, p.e., en el caso de un paciente con una estructura poco integrada, al principio de la terapia, lo siguiente: “El paciente probablemente se sentirá muy presionado y reaccionará con repetidos atracones, por lo que puede desarrollarse una peligrosa hipopotasemia”. Este ejemplo demuestra el papel del OPD en la planificación del tratamiento hospitalario, que siempre tienen el carácter de una terapia focal, como parte de un plan global de tratamiento ambulatorio-hospitalario. Los focos de tratamiento de la atención hospitalaria pueden referirse a las áreas problemáticas de los ejes II, III y IV. En el ejemplo mencionado, el progreso, en el sentido de alcanzar los objetivos de la terapia sería, por ejemplo, “Reconocer el propio papel, en una dinámica del desarrollo de su enfermedad” (HUS: nivel 3), y: “Anticiparse con éxito, con alternativas, a tales escaladas” (HUS: nivel 4).

Por lo tanto, la necesidad de establecer la duración y el éxito del tratamiento hospitalario pueden representarse a través de la HUS. La re- evaluación de la gravedad de los diagnósticos, a la luz del tratamiento transcurrido, así como los objetivos terapéuticos individuales (ITZ), formulados en relación con la experiencia y el comportamiento (junto con el paciente) (Heuft & Senf, 1998) completan la documentación final, que también es informativa para (auditores) externos por parte de la MDK (Junta de Revisión Médica), por ejemplo, en el curso curativo del tratamiento.  

Los próximos pasos serán estudios comparativos entre instituciones, previstos para aclarar: ¿Cuánto tiempo necesita, en promedio, un grupo definido de pacientes? ¿Cuánta “dosis” de terapia se requiere para alcanzar, qué niveles, en el HUS ? y, ¿cuáles éxitos del tratamiento demuestran ser estables?

Otros posibles ámbitos de aplicación son los Servicios de Consulta y Enlace, para pacientes de otros servicios hospitalarios (somáticos): ¿Cuál es la influencia de la comorbilidad mental y en particular de la estructura psicológica? ¿Qué influencia tiene la comorbilidad mental y, en particular, la Estructura Psíquica (eje IV del OPD) de un paciente hospitalizado, en la duración de la estancia, y ¿en el cumplimiento (adherencia terapéutica)? … ¿así como en el curso del tratamiento y la rehabilitación? (Burgmer et al., 2004). Así pues, se recomienda, por ejemplo, que un paciente que requiera diálisis y que tiene considerables dificultades de autocontrol (dimensión del eje IV), se someta a una psicoterapia relaciona con la estructura, antes de recibir una donación de riñón, en vida de su esposa, para que el trasplante le pueda servir más tiempo, teniendo una mayor capacidad de adherirse a la terapia post (quirúrgica).

BIBLIOGRAFIA

-BfArM: Klassifikationen. URL: https://www.bfarm.de/ DE/ Kodiersysteme/ Klassifikationen/ _node.html (Aufruf am 05.08.2022).

-Burgmer, M., Fiori, W., Bunzemeier, H., Roeder, R. & Heuft, G. (2004). Komorbidität psychischer Störungen im G-DRG-System – Einfluss auf die Ver- weildauer und Erlössituation an einen deutschen Universitätsklinikum. Zeitschrift Für Psychosomatische Medizin Und Psychotherapie, 50, 306–316. https://doi.org/10.13109/zptm.2004.50.3.306

Heuft, G. & Senf, W. (1998). Praxis der Qualitätssicherung in der Psychotherapie: Das Manual zur Psy-BaDo. Thieme. https://doi.org/10.1007/s00278005 0099

-Heymann, F. von & Tritt, K. (2018). Psy-BaDo-PTM [Version 4.13]. München.

-Lange, C. & Heuft, G. (2002). Die Beeinträchtigungsschwere in der psychosomatischen und psychiatrischen Qualitätssicherung: Global Assessment of Functioning Scale (GAF) vs. Beeinträchtigungs- Schwere-Score (BSS). Zeitschrift Für Psychosomatische Medizin Und Psychotherapie, 48(3), 256–269.

-Rudolf, G. (2004). Strukturbezogene Psychotherapie. Leitfaden zur psychodynamischen Therapie struktureller Störungen. Schattauer.

-Rudolf, G. (2020). Strukturbezogene Psychotherapie (SP): Leitfaden zur psychodynamischen Therapie struktureller Störungen (4. Aufl.). Schattauer.

-Rudolf, G., Grande, T. & Jakobsen, T. (2004). Struktur und Konflikt: Gibt es strukturspezifische Konflikte. In R. Dahlbender, P. Buchheim & G. Schüßler (Hrsg.), Lernen an der Praxis. OPD und die Qualitätssicherung in der psychodynamischen Psychotherapie. Huber.

-Spitzer, C., Volz, M., Benecke, C. & Henkel, M. (in Vorbereitung). Veränderungen der Ausprägung von OPDKonflikten durch stationäre Psychotherapie.


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