Dr. Álvaro E. Romero Pimienta
6 de octubre de 2015
alvaroromerop@hotmail.com
MAS ALLÁ de la ingeniosa conceptualización metapsicológica de FREUD (1915) que concluyó en sus tres puntos de vista (dinámico, económico y tópico) para la comprensión y explicación de todo evento psíquico; y después de la conceptualización ampliada de Rappaport y Gil (1959) ( dinámico, económico, estructural, genético y adaptativo), Lichtenberg et al. (2011) proponen una nueva reconceptualización, en razón de muchos otros cambios teóricos de que ha “gozado” el psicoanálisis en los últimos años.
Todo intercambio clínico/ terapéutico, todo evento psíquico, llámense síntoma, sueño, conducta, afecto, fantasía, idea o “estado mental”, que de manera particular es motivo de trabajo exploratorio en una psicoterapia analítica, podemos ahora (bajo esta nueva conceptualización psicoanalítica), entenderlo, describirlo y explicarlo (darle sentido), en base a los siguientes cinco puntos de vista (áreas de indagación):
1.- ¿Que influencias, pasadas o presentes (p.e. durante una sesión analítica), tienen peso en la emergencia y desarrollo de “este” evento psíquico?: factores genéticos y / o temperamentales, factores sociales, personalidad de los padres y experiencias de relación con ellos, experiencia de relación co-creada con el terapeuta, etc.
2.- ¿Qué motivos (sistemas motivacionales) o intensiones son dominantes?, ¿Cuáles están en conflicto? ¿Cuáles están participando y cuales están “adormilados”? ¿Cuáles operando (transferencia) durante la sesión misma?
3.- ¿Qué inferencias ha hecho el paciente de similares eventos psíquicos? ¿Qué expectativas han guiado (o guían) su percepción y las suposiciones (creencias) actuales y futuras? Es decir, ¿qué inferencias ha hecho sobre las intenciones, metas y valores que guían su conducta y que guían la de los demás (incluido el terapeuta- “Transferencia”)? En otros términos: ¿qué inferencias hace respecto a la fuente, el significado y el particular contexto en que se despliegan las conductas? (Ver NOTA)
4.- ¿Cuáles son los modos de comunicación (gestual, facial, verbal, corporal-somática, relacional (actuación interactiva), explícita o implícita, que le informan al paciente sobre sí mismo y sobre los demás?
5.- ¿Cuáles son los medios y los efectos de la Regulación de Afectos, Percepción, Cognición y Conducta, que utiliza el paciente, particularmente cuando se encuentra en una situación discrepante?
NOTA. –
También se puede decir: inferencias con las cuales el paciente “mentaliza” (Fonagy, 2002) y les da significación a sus propios estados mentales y a los de los otros. Si el evento psíquico del paciente que estamos analizando está ocurriendo en el momento y contexto de la situación analítica, en el terapeuta va ocurriendo, “simultáneamente” lo mismo: tiene que advertir los cambios que surgen en sus propios sistemas motivacionales (“desviaciones” inevitables respecto del básico sistema exploratorio que nos identifica como “analistas”) y que son resultado de las inferencias que hace respecto a las intenciones del paciente (y sobre sí mismo) durante el intercambio (intersubjetivo) con él. Muchas veces estas inferencias se realizan mediante un reconocimiento de mensajes verbales que implican un proceso lógico, reflexivo, explicito y simbólico. Pero muchas otras solo pueden realizarse basándose en el reconocimiento de mensajes implícitos, no verbales (gestuales), de naturaleza afectiva. Es decir, identificando la “Contratransferencia”.
Sirviéndose estas inferencias para una orientación fundamental, el terapeuta identifica lo que está sucediendo aquí y ahora con el paciente, pero también para identificar las expectativas (negativas o positivas) que el paciente alberga respecto al terapeuta y respecto a si mismo.
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