Autor: Antje Gumz
Este capítulo se refiere a las técnicas en el sentido de expresiones verbales. Las técnicas terapéuticas relacionadas con procedimientos o entornos generales se describen en las Partes V y VI. Las intervenciones verbales son la herramienta y el medio principal en la mayoría de los procedimientos psicoterapéuticos. Aunque la comunicación terapéutica no verbal es sumamente importante y está estrechamente entrelazada con la información verbal y las características prosódicas, las expresiones verbales constituyen una parte significativa de las actividades y los acontecimientos que tienen lugar en las sesiones (Gumz et al., 2015).
Las intervenciones verbales contienen características observables concretas y latentes. Las características concretas se refieren al contenido semántico de las expresiones terapéuticas («¿Qué se ha dicho?»). Las características latentes caracterizan el contenido pragmático implícito de las expresiones («¿Qué se quiere decir?»; Gumz et al., 2015). Entre las características latentes se encuentran las intenciones y actitudes terapéuticas (p. ej., dirigir el diálogo, hablar de forma amable, la abstinencia, la neutralidad, la empatía, la competencia). Cuando la actividad práctica o las competencias que se deben adquirir (véase el cap. 11) se describen en los procedimientos psicodinámicos, la atención se centra principalmente en las intenciones que persiguen las intervenciones y en las actitudes terapéuticas (véase el cap. 9).
Los conceptos de la intervención psicodinámica son complejos y presentan un alto nivel de abstracción. Han surgido de forma tradicional y han sido desarrollados a lo largo de los años por numerosos autores. Körner (2016) ofrece una buena visión general de la historia de los métodos de intervención psicodinámicos y de las diferencias con respecto a otros procedimientos terapéuticos. Una consecuencia de la gran diversidad teórica de los procedimientos psicodinámicos es que los conceptos se interpretan de maneras muy diferentes, es decir, tienen definiciones en parte imprecisas, inconsistentes y ambiguas (Gumz et al., 2014c; Fonagy, 2002).
A continuación, presento las técnicas de intervención psicodinámicas fundamentales. El capítulo 9 aborda las características más implícitas de la intervención terapéutica, mientras que en el capítulo 11 trato las características lingüísticas y fonéticas de las intervenciones terapéuticamente competentes.
12.1 Técnicas interpretativas y de apoyo
En los enfoques psicodinámicos suele encontrarse una clasificación en dos grupos principales de técnicas:
— Las técnicas interpretativas (Piper et al., 1998) o denominadas «expresivas» (Luborsky, 2000)
— Las técnicas de apoyo
Por lo general, las técnicas se definen en función del objetivo que persiguen:
Las técnicas interpretativas tienen por objeto fomentar la comprensión de conflictos o traumas recurrentes (Piper et al., 1998). Las técnicas de apoyo tienen como objetivo fortalecer las capacidades no disponibles o insuficientemente desarrolladas de los pacientes (Leichsenring et al., 2006), promover su funcionalidad (Luborsky, 2000) o mejorar la adaptación a la situación vital actual (Piper et al., 1998). Wallerstein (1989) y Luborsky (2000) señalaron como mecanismo de apoyo esencial, la creación y el establecimiento de una relación positiva, que no sea objeto de Interpretación (o lo sea en mucha menor medida), y en la que las necesidades y los deseos se satisfagan en mayor o menor medida. Esto se corresponde, en esencia, con el principio operativo (de funcionamiento) de la “experiencia emocional correctiva” (Alexander F.).
Técnicas de apoyo
En la literatura se encuentran definiciones de las técnicas de apoyo mucho menos elaboradas que las de las técnicas expresivas (Gumz et al., 2014c). Entre ellas se cuentan, entre otras: el estímulo a la elaboración (Leichsenring et al., 2006), la participación emocional (Leichsenring et al., 2006; Pancheri, 1998), el consejo (Leichsenring et al., 2006; Piper et al., 1998; Wöller et al., 2010a), el elogio (Piper et al., 1998; Leichsenring et al., 2006), la validación / afirmacion (Leichsenring et al., 2006), el establecimiento de límites y prohibiciones (Wöller et al., 2010a), la asunción de funciones de memoria (Pancheri, 1998) y la apertura personal (Piper et al., 1998).
Técnicas interpretativas
La Interpretación y la Interpretación de la Transferencia son las dos técnicas psicodinámicas fundamentales. Se describen con más detalle en los apartados siguientes.
Otras técnicas interpretativas descritas con frecuencia son la Interpretación de la resistencia, la Interpretación del contenido, la clarificación y la confrontación (Gumz et al., 2014c).
Interpretaciones de la resistencia. Por resistencia se entiende todos los fenómenos del proceso terapéutico, que se oponen al logro de los objetivos terapéuticos (cap. 8). Leichsenring et al. (2006) escriben que la resistencia, como concepto central de la terapia psicodinámica, puede investigarse mediante interpretaciones, aclaraciones y confrontaciones.
Interpretaciones de contenido. Se refieren a todas aquellas interpretaciones en las que el comportamiento o las declaraciones de los pacientes, no se relacionan con la Transferencia ni con la resistencia (Ermann, 2004).
Aclaración. El término «aclaración» se utiliza a menudo como sinónimo de «clarificación» o “Esclarecimiento”. Según Ermann (2004), una Interpretación comprende tres pasos: confrontación, aclaración y, por último, la Interpretación propiamente dicha.
Ermann entiende por «aclaración» todas aquellas intervenciones que favorecen la comprensión del fenómeno sobre el que se ha llamado la atención mediante una confrontación. Wöller et al. (2010b) también definieron la clarificación, en función del objetivo perseguido, como una intervención destinada a ayudar a captar, resumir y ordenar la visión subjetiva de los pacientes sobre un fenómeno. En cuanto al procedimiento concreto con el que se puede alcanzar el objetivo, se mencionaron técnicas muy heterogéneas (Gumz et al., 2014c): la invitación o solicitud de precisar y asociar (Wöller et al., 2010b) o a describir un fenómeno con mayor detalle (Leichsenring et al., 2006), la identificación de temas recurrentes (Watzke et al., 2006), el indagar sobre los sentimientos de los pacientes respecto a las asociaciones o paralelismos relacionados, la descripción del efecto del comportamiento del paciente sobre los terapeutas (Ermann, 2004) y la reformulación o resumen de la idea fundamental de la declaración del paciente (Pancheri, 1998).
Confrontación. Se entiende por ello una técnica con la que los terapeutas llaman la atención de los pacientes sobre un fenómeno conflictivo concreto (Ermann, 2004). En este sentido, en la confrontación no se hace referencia a algo totalmente inconsciente (cap. 4), sino a un fenómeno preconsciente (Leichsenring et al., 2006; Wöller et al., 2010b).
12.2 Interpretación e Interpretación de la Transferencia
Deutung (alemán) con frecuencia se utiliza como sinónimo del término «Interpretación». Una característica habitual de una Interpretación es la intención que persigue: las interpretaciones tienen como objetivo transmitir comprensión (Ermann, 2004; Leichsenring et al., 2006). Aunque esta característica se destaque especialmente en la Interpretación, también se menciona para otras formas de intervención (clarificación, confrontación) y, en ese sentido, no es específica (Gumz et al., 2014c). Originalmente, Freud (1900) definió la Interpretación como el descubrimiento del significado latente de las relaciones inconscientes. La referencia obligatoria al inconsciente es vista, hoy en día, con ojos críticos por diversos autores (Gumz et al., 2014c): una comprensión lo más profunda posible del paciente es extremadamente importante, pero una Interpretación no debería alejarse demasiado de lo que el paciente puede sentir y asimilar. Hay autores que describen la Interpretación como un proceso continuo. Así, Arlow (1987) mostró cómo intervenciones insignificantes de una sola palabra pueden formar parte de una secuencia lógica de un proceso de Interpretación.
El debate sobre la comprensión de la Interpretación es complejo. Según un estudio conceptual de Sandler et al. (1992), el término «Interpretación» se utilizó con cuatro significados diferentes:
— extraer conclusiones sobre los significados inconscientes del comportamiento y la comunicación de los pacientes;
— verbalizar las conclusiones.
— Intervenciones verbales destinadas a generar cambios dinámicos a través de la comprensión
— Cualquier tipo de comentario del terapeuta dirigido al paciente
La mayoría de los autores entendían por «Interpretación» lo último mencionado, es decir, cualquier tipo de expresión del terapeuta psicodinámico, lo que pone de manifiesto la dificultad de definir este concepto.
Interpretación de la Transferencia
La Interpretación de la Transferencia es fundamental desde el punto de vista teórico, ya que vincula el interés psicodinámico en el proceso de Transferencia (cap. 2) con el principio de la Interpretación. Como han demostrado los estudios conceptuales y empíricos sobre el concepto de Interpretación de la Transferencia, se trata también en este caso, de un concepto heterogéneo (Brumberg & Gumz, 2012; Munder et al., 2016; Høglend, 2014). Es lógico atribuir esto a las controversias técnicas del psicoanálisis (Mitchell & Black, 1995): ¿debería centrarse más en la repetición del pasado o en la interacción con el terapeuta (a la luz del pasado)? ¿Es más relevante para la eficacia de la terapia el trabajo de Interpretación o el trabajo relacional?
Dimensiones. Basándonos en la literatura teórica, hemos delimitado analíticamente tres dimensiones del concepto de Interpretación de la Transferencia (Munder et al., 2016).
(1) Establecer paralelismos
La primera dimensión se refiere al establecimiento de un paralelismo. Desde la perspectiva clásica, el núcleo del concepto de Transferencia es la repetición del pasado en el presente. En consecuencia, la Interpretación genética de la Transferencia tiene como objetivo establecer un paralelismo entre la relación terapéutica y una relación con una figura de referencia (significativa) del pasado. Mientras que desde esta perspectiva monádica-intrapsíquica de la Transferencia se pregunta qué se repite en la experiencia actual, la perspectiva diádica-interpersonal añade la pregunta de qué está sucediendo en este preciso momento. Esta Interpretación de la Transferencia en el aquí y ahora se refiere principalmente a la experiencia actual generada por estímulos actuales (Herold y Weiß, 2008) y puede prescindir de establecer un paralelismo. Las orientaciones intersubjetivas parten de una realidad común y socialmente construida, que se crea en una relación mediante influencias recíprocas, conscientes e inconscientes (Mertens, 2009; véanse también los capítulos 2 y 56). Ante este contexto teórico, establecer un paralelismo resultaría superfluo.
(2) Relación terapéutica frente a Relaciones externas
La segunda dimensión describe si una Interpretación de la Transferencia hace referencia a la relación terapéutica o a las relaciones externas. Aunque, desde Freud, la Transferencia se refiere a un fenómeno presente en todas las relaciones (Freud, 1910; Thomä y Kächele, 2006a), en la literatura teórica se suele referir a fenómenos dentro de la relación terapéutica ( Wöller et al., 2010a). Mertens (2004) defiende otra postura, ya que amplía la Interpretación de la Transferencia e incluye también las denominadas «interpretaciones de Transferencia externa», es decir, intervenciones que no hacen referencia al terapeuta. Una Interpretación de la Transferencia, desde este punto de vista, es una intervención que establece un paralelismo entre la relación entre una figura de referencia (significativa) actual y una figura de referencia del pasado. O bien, se centra en «desentrañar un contexto de acción interpersonal (actual) …» (Mertens, 2009, p. 105) y, con ello, apunta al análisis de una relación extra terapéutica, sin establecer necesariamente un paralelismo.
(3) Referencia histórica frente a referencia actual
La tercera dimensión distingue entre una referencia de contenido actual frente a una histórica. El término «actual» se refiere a las relaciones presentes. «Histórica» se refiere a las relaciones pasadas significativas, como, por ejemplo, los padres o los hermanos.
Tipología. Sobre la base de estas tres dimensiones descriptivas, hemos desarrollado una tipología con un total de siete variantes de intervenciones relacionales (fig. 12.1, véase también Munder et al., 2016). La referencia de contenido a fenómenos en la relación entre dos personas, constituye el marco externo de la tipología. En la tabla 12.1 mostramos ejemplos de intervención para cada una de las siete variantes de una intervención relacional (Munder et al., 2016).
Figura 12.1: Tipología de las intervenciones relacionales

Tabla 12.1 Ejemplos de intervención para las siete variantes de una intervención relacional

Los profesionales tampoco siempre se refieren exactamente a lo mismo cuando hablan de una Interpretación de la Transferencia. En un estudio cualitativo con 80 terapeutas (el 80 % de ellos de orientación psicodinámica) analizamos las respuestas de los terapeutas a la pregunta «¿Qué entiende usted por una Interpretación de la Transferencia?» (Munder et al., 2016). De las siete variantes posibles de una intervención relacional (fig. 12.1) la más mencionada (elegida) fue aquella que hacía referencia a un paralelismo entre una relación externa histórica y la relación terapéutica. En segundo lugar, se mencionó con mayor frecuencia la referencia a la relación terapéutica actual (sin paralelismos) como característica distintiva. En total, el 88 % de los terapeutas encuestados relacionó la Interpretación de la Transferencia con la experiencia del paciente en la relación terapéutica, mientras que solo el 12 % la relacionó también con relaciones externas. El establecimiento de un paralelismo, como característica, se mencionó en el 76 % de las respuestas; y la referencia a material histórico en el 62 % de las respuestas.
Gabbard et al. (1994) describieron las interpretaciones de la Transferencia como una intervención con gran riesgo y potencial. Los resultados empíricos disponibles hasta la fecha sobre la eficacia de las interpretaciones de la Transferencia son contradictorios (Høglend, 2014; Barber et al., 2014). El efecto positivo o negativo depende probablemente de otras variables clínicas y de proceso, como el nivel estructural de los pacientes (cap. 6, 23) o la alianza terapéutica (cap. 1).
Las diferentes variantes de las interpretaciones de la Transferencia no se han tenido suficientemente en cuenta en la investigación realizada hasta la fecha. Sin embargo, ya existen hipótesis teóricas y primeros hallazgos sobre los posibles efectos diferenciales de las distintas intervenciones relacionales (Munder et al., 2016; Brumberg y Gumz, 2012): se supone que la Interpretación de la Transferencia genética, por un lado, puede lograr insights cognitivos que reduzcan los sentimientos de vergüenza y ansiedad (Mertens, 2009), pero, por otro lado, también pueden surgir interacciones hostiles, ya que los pacientes no se sienten tomados en serio, debido a la negligencia de los aportes del terapeuta en ciertos aspectos de la (Gumz, 2023; Berger et al., 2023; Gumz, 2020a; Thomä et al., 2006a; Mertens, 2004; Piper et al., 1999; Gill, 1982).
Por el contrario, en la Interpretación de la Transferencia en el aquí y ahora se parte de la base de que, el reconocimiento abierto de las contribuciones del terapeuta y el análisis conjunto de la experiencia en la relación terapéutica, transmiten una experiencia interpersonal correctiva (Gill, 1982; Mertens, 2004; Safran et al., 2000; Thomä et al., 2006a).
A las interpretaciones de la Transferencia externa se les atribuye un efecto de refuerzo de la autoestima y de fomento de la alianza al inicio de la terapia, pero, por otro lado, a largo plazo, un efecto intelectualizador y, posiblemente, frustrante debido a una exigencia (reto) insuficiente (Mertens, 2004, 2009).
En el estudio más exhaustivo realizado hasta la fecha (asignación aleatoria a grupos, N = 100) Høglend et al. (2006) investigaron la eficacia de la terapia psicodinámica con y sin interpretaciones de la Transferencia. Ver Høglend et al. (2008). A nivel de los efectos principales, no se encontró ninguna diferencia en la eficacia de las dos terapias a lo largo de las diferentes medidas de resultados y momentos de medición. En un nivel de análisis más detallado, los autores encontraron, contrariamente a su hipótesis formulada a priori, un mejor efecto de las interpretaciones de la Transferencia en pacientes con un nivel de estructura más bajo (calidad de las Relaciones Objetales), pero no en pacientes con un mejor nivel de estructura (cap. 6, 23).
La influencia/ efecto favorable de las interpretaciones de Transferencia se observó en pacientes con un menor nivel estructural, especialmente cuando la alianza terapéutica (cap.1) era menor (Høglend et al., 2011). En conjunto, estos hallazgos contradicen las hipótesis formuladas anteriormente, según las cuales las interpretaciones de la Transferencia parecían ser más útiles en pacientes con un nivel estructural más alto y en el contexto de una buena alianza terapéutica.
12.3 Un sistema de categorías desarrollado empíricamente
Con el objetivo de describir las técnicas de intervención utilizadas por los terapeutas en la práctica, a partir de características observables, se desarrolló, mediante un enfoque de investigación de métodos mixtos, un sistema de categorías de intervenciones psicodinámicas, la Lista de Intervenciones Psicodinámicas (Gumz et al., 2014c). Para ello, en el primer paso se analizaron transcripciones de sesiones psicodinámicas de forma cualitativa y, en estudios posteriores, de forma cuantitativa (Gumz et al., 2017; Gumz et al., 2014c). El siguiente recuadro contiene definiciones breves de las categorías identificadas en las tres dimensiones descriptivas: forma de intervención, referencia temática y temporal (definiciones detalladas en Gumz, 2009).
Definiciones breves de las categorías de la
Lista de Intervenciones Psicodinámicas.
Categorías formales
(1) Repetir, reformular, resumir. Se repiten, reformulan, parafrasean, resumen de forma diferenciada o se sintetizan los contenidos de las expresiones previamente formuladas del P.
(2) Señalar comportamientos y patrones de pensamiento. El T dirige la atención hacia un fenómeno y llama la atención sobre una percepción concreta del comportamiento o los patrones de pensamiento del P.
(3) Señalar contradicciones /contrastes. Se señalan las diferentes caras de una misma moneda, las contradicciones en pensamientos, contenidos de experiencias o comportamientos.
(4) Señalar implícitamente un paralelismo. T señala implícitamente posibles paralelismos entre formas de experimentar, sin especificar esos paralelismos (p. ej., «¿Le recuerda este suceso a otro?»).
(5) Paralelismos sin contexto relacional. T señala paralelismos entre diferentes temas, pensamientos, contenidos de experiencias, comportamientos, que no se refieren a las personas de referencia (significativas).
(6) Paralelismo en el trato consigo mismo. T señala paralelismos entre el trato que P se da a sí mismo y la forma en que Otros le han tratado.
(7) Inversión paralela de roles. Paralelismos entre el comportamiento de P hacia los demás y la forma en que Otros han tratado a P.
(8) Paralelismo de Otros, como los padres, que muestran la relación entre el comportamiento de uno o varios objetos actuales (pe. pareja; T) y la experiencia de una figura de referencia primaria (pe. madre).
(9) Paralelismos relacionales sin vincular el pasado y el presente. T. señala paralelismos entre relaciones típicas actuales o pasadas, sin vincular el pasado y el presente
(10) Traer al aquí y ahora de la relación terapéutica. T convierte activamente la relación terapéutica en el tema central del momento.
(11) Explorar. Obtener nueva información con o sin preguntas directas.
(12) Añadir significado. T da un nuevo significado a los contenidos descritos por P; los sitúa en un contexto que no se había formulado hasta entonces o los integra en un nuevo contexto.
(13) Establecer causalidad. T establece relaciones causales entre pensamientos, sentimientos o comportamientos, poniendo énfasis de la causa (pe. «porque…»).
(14) Interpretación metafórica. T introduce una imagen simbólica, una narración, un proverbio o un aforismo, para ilustrar de la experiencia. Esto debe crear un significado que no habría surgido sin la metáfora. Va más allá de la repetición y el resumen en lenguaje figurado.
(15) Fomentar un punto de vista o un impulso. T apoya una forma de pensar, ver o actuar que P no se ha atrevido a expresar, y que había insinuado anteriormente.
(16) Confirmación. T ofrece apoyo, reafirma a P en una perspectiva, percepción, acción o impulso.
(17) Propuesta / Sugerencia. T ofrece recomendaciones, consejos o aporta soluciones y experiencias, o insta a P a hacer o dejar de hacer algo.
(18) Apertura personal. T permite a P participar en su experiencia interior; T transmite qué efectos tienen en él las expresiones y el comportamiento de P, pe. qué sentimientos y reacciones le provocan, o describe sus reacciones ante expresiones y comportamientos.
(19) Asociación. T recuerda contenidos que P ya mencionó en sesiones anteriores o aporta sus propias imágenes, recuerdos e historias que le vienen a la mente.
(20) Compromiso / participación emocional. Reacción verbal a las expresiones de P (compasión, consuelo, compromiso emocional con la experiencia de P).
(21) Transmisión de conocimientos teóricos. T transmite conocimientos teóricos especializados, explica un hecho, se mantiene en un plano abstracto, general, teórico y neutral.
(22) Otros. Todo aquello que no cumple plenamente los criterios de otras categorías, incluyendo aspectos organizativos.
(23) Fragmentos de frases. Una expresión que no se completa y que, por sí sola, no constituye una afirmación completa.
(24) Palabras de relleno, aisladas. Por ejemplo, «hm», «ah, sí», «aja», «ah, ya».
Referencias temáticas
(1) Terapeuta
(2) Objeto actual
-personas de referencia actuales, pe., pareja, hijos, amigos,
compañeros de trabajo
(3–6) Objetos primarios:
-objetos que han marcado la infancia o la juventud (la categoría se codifica cuando se trata de estos objetos en el pasado o en el presente)
(3) Madre
(4) Padre
(5) Objeto primario No claro
(6) Otros objetos primarios
(7) Ninguna persona de referencia concreta
-comportamiento relacional general y abstracto
(8) Sintomatología
-síntomas en sentido estricto (pe., ataques de pánico, depresión, compulsiones, trastornos alimentarios, dolores)
(9) Otros contenidos sin contexto relacional ni sintomático
Referencias temporales
(1) Realidad
-presente y pasado reciente del P
(2) Infancia / Juventud
(3) Símbolo
-el tema es un sueño, un cuento de hadas, una metáfora o similar.
(4) Otras referencias temporales inadecuadas
P = Paciente, T = Terapeuta
Los terapeutas de uno de nuestros estudios (Gumz et al., 2023), que llevamos a cabo basándonos en evaluaciones de sesiones terapéuticas transcritas con la Lista de Intervenciones Psicodinámicas, utilizaron de manera más destacada las categorías «Repetir, Reformular, Resumir» (una media del 20 % del peso porcentual de una sesión, DE 6,95, N = 60 sesiones), «Añadir significado» (19 %, DE 5,08), «Explorar« (15 %, DE 5,83), seguida de la categoría «Señalar comportamientos y patrones de pensamiento» (9 %, DE 3,36).
Las categorías que pueden subsumirse bajo «intervenciones de apoyo» se encontraron en un grado muy reducido; aquí, la categoría «sugerencia» fue la más utilizada, con apenas un 3 %.
Las diferentes referencias temáticas estaban equilibradas, con excepción de la categoría menos destacada «Síntomas» (media del 6 %, DE 8,21). En promedio, el 89 % de los comentarios terapéuticos se referían al “presente” (DE 15,81), mientras que el 10 % (15,56) se referían a “la infancia o la adolescencia” de los pacientes.
En el estudio también demostramos que un mayor uso de técnicas de apoyo (media de las categorías «empatía emocional», «reafirmación» y «sugerencia») se asociaba con una mejor alianza terapéutica desde el punto de vista del paciente. Esto concuerda con los hallazgos de otros autores (Kadur et al., 2020). Los análisis exploratorios revelaron que, en este caso, fue decisiva, sobre todo, la empatía emocional (es decir, una técnica de apoyo no directiva) y, en menor medida, las técnicas de apoyo más directivas (confirmación y sugerencia). Contrariamente a nuestra hipótesis, el uso de técnicas interpretativas (media de las categorías «Añadir significado», «establecer causalidad», «Interpretación metafórica», así como la media de las categorías «Paralelismo de otros como los padres» y «referencia temática al terapeuta») no se asoció con un mayor aumento de la comprensión (Gumz et al., 2024). Pöll et al. (2017) investigaron episodios de llanto a lo largo de una terapia psicoanalítica, entre otras cosas, también en lo que respecta a las técnicas aplicadas en dichos episodios. Los autores demostraron que la terapeuta utilizaba intervenciones de apoyo de alta intensidad, sobre todo en los episodios en los que la paciente lloraba. El siguiente fragmento de la sesión es un ejemplo de ello.
Caso práctico •
Ejemplo del uso de técnicas de apoyo (Pöll et al., 2017)
P: Bueno, yo no, y mis hermanas tampoco… y quizá realmente tenga [se le quiebra la voz] a los 30 años todavía [ríe, respira hondo, suspira] una necesidad de recuperar el tiempo perdido, no tengo ni idea [ríe]… [3 s, niega con la cabeza]
T: Sí, simplemente. mhm
P: Creo que realmente solo necesitaría / (alguien que me) [respira bruscamente, la voz se le quiebra, se tapa la boca con la mano] / (ay, esto suena realmente estúpido) [solloza]… [5 s, llora] alguien que simplemente me abrace, solo porque me gustaría, así sin más… [7 seg., traga saliva] … [respira hondo] y eso solo es posible si tienes una relación, porque no hay ninguna persona que no sea al menos un buen amigo, ninguna persona te abraza así sin más [niega con la cabeza] ninguna persona… [3 seg., traga saliva] y… [10 seg., niega con la cabeza, se lleva la mano a la cara, respira sin control] ¿Cómo puede afectarte tanto esto [se abanica para tomar aire] después de tanto tiempo?
T: Mmm, sí, bueno, estos son deseos muy básicos [se levanta y va a por pañuelos] ¡realmente deseos muy básicos! Entonces… creo que eso es algo muy importante para todas las personas… [respira hondo] para todos.
P: [se seca las lágrimas, respira hondo, suspira] De mi madre* nunca lo voy a conseguir, mis hermanas son todas así: «… están tan dañadas emocionalmente que tampoco pueden…», de mis hermanos tampoco lo voy a conseguir… [3 segundos, respira hondo, solloza] sí: [suspira] … Tengo mucho miedo de que, por eso, siempre… …me involucre en relaciones, precisamente por esa razón [solloza] y.. por supuesto, luego tienes una relación y entonces ya tengo ciertos [se seca las lágrimas con un pañuelo] deseos, precisamente eso.
T: mhm
A continuación, se muestran tres breves secuencias de ejemplo sobre el uso de técnicas interpretativas extraídas de transcripciones de sesiones de psicoterapias basadas en la psicología profunda:
T: Por un lado, ¿se describe a sí misma como muy tímida y dice «Siempre he sido así» ? «Yo voy a…»
P: Sí, ¡pero los que conozco! [ríe]
T: «… no en contacto?» y luego?… pero en realidad se describe a sí misma como una persona más bien… ¡alegre! ¡vivaz!
El terapeuta señala las contradicciones en la percepción de sí misma, las repite y las resume.
T: ¡Me da la impresión de que eso está ahí, dentro de usted! Esa opinión de su madre, ¿no?, es decir, porque —usted también— se presenta una y otra vez ante los demás, a través de los ojos de su madre, es decir, también ante mí —¡se menosprecia! con lo que hace aquí, yo he pensado todo el tiempo «Es genial cómo se atreve a hacer eso sola» y usted se ha ¡menospreciado! —¡como si esa crítica! de su madre estuviera dentro de usted!
La terapeuta traslada el tema al aquí y ahora de la relación terapéutica. Deja que la paciente participe de su experiencia interior y de sus pensamientos y señala un paralelismo entre la forma en que la paciente se trata a sí misma y la forma en que la madre la trataba. De este modo, también añade un nuevo significado.
T: Bueno, el hecho de que lo haya hecho sola, quizá tenga más que ver con que… de alguna manera haya una especie de vergüenza ahí.
P: Hmm…
T: ¡Quizá sea más bien así!
La terapeuta establece una relación causal entre los sentimientos y los comportamientos de la paciente y, con ello, añade un nuevo significado.
12.4 Recomendaciones prácticas
— No se aleje demasiado de sus pacientes con sus intervenciones. Refiérase a cosas explícitas que se puedan entender e integrar. Evite las interpretaciones sugestivas. Las interpretaciones que no parten de las expresiones de los pacientes, suelen ser una manifestación de falta de experiencia terapéutica o de una contratransferencia no reflexionada. Evite interpretaciones redundantes, que no sean validadas por el paciente.
— En la conversación terapéutica, el esfuerzo por comprender debe estar siempre en primer plano. El ambiente debe estar marcado por la idea de que usted y sus pacientes buscan juntos nuevas perspectivas / conocimientos. Esto implica, también, permitir que se corrijan sus propias afirmaciones. Para comprender mejor, puede resultar útil, entre otras cosas, observar qué deseo relacional está vinculado a un tema concreto y cómo cambian los sentimientos y el estado de ánimo a lo largo de la conversación. También es útil prestar atención a las inconsistencias: ¿hay algo que no encaja? ¿Falta alguna información para comprender algo correctamente? ¿Se está omitiendo algo? ¿Encaja el contenido descrito con el afecto mostrado?
— Sea consciente de que todas sus expresiones están integradas en el contexto relacional actual, así que considérelas siempre como actos relacionales e intervenga de forma consciente teniendo en cuenta el contexto relacional correspondiente. Esto incluye reflexionar continuamente sobre el proceso de Transferencia y contratransferencia (cap. 2 y 3) y examinarlo en relación con posibles enredos sutiles u obvios. En el capítulo 56 abordamos con más detalle el manejo de tensiones y crisis en la relación terapéutica.
— No se quede en lo general y evite las categorías vagas para los síntomas y los comportamientos. Intente ser lo más específico y concreto posible. Es recomendable pedir ejemplos.
— Ábrase a técnicas orientadas a los recursos de otras escuelas terapéuticas (véase también Munder et al., 2017). No se limite a preguntar por la relación temporal entre los síntomas y el contexto, sino también explícitamente por las excepciones a los síntomas y los comportamientos problemáticos. Cree y desarrolle una imagen positiva de sus pacientes, preste especial atención a los aspectos positivos de sus experiencias y comportamientos, y confíe en el potencial de cambio de sus pacientes. Fomente una imagen positiva de sí mismos y mencione explícitamente sus puntos fuertes.
— Tenga paciencia y acepte las pausas / silencios. A menudo es mejor no intervenir que hacerlo demasiado pronto.
Preguntas frecuentes
¿Qué se entiende por «Interpretación»?
Según las concepciones modernas, una Interpretación es una intervención terapéutica, que añade, a las declaraciones o al comportamiento de los pacientes, algo que va más allá del significado que los propios pacientes le han atribuido. Una Interpretación, al igual que otras formas de intervención psicodinámica, tiene como objetivo transmitir comprensión y hacer consciente lo inconsciente (Gumz et al., 2014c). Sin embargo, a menudo el término «Interpretación» se utiliza para referirse a cualquier tipo de expresión del terapeuta psicodinámico (Sandler et al., 1992).
Bibliografía complementaria
–Fürstenau, P. (2007). Psychoanalytisch verstehen, Systemisch denken, Suggestiv intervenieren. Stuttgart: Klett-Cotta.
–Gumz, A., Neubauer, K., Horstkotte, J. K., Geyer, M., Löwe, B., Murray, A. M. & Kästner, D. (2017). A bottom-up approach to assess verbal therapeutic techniques. Development of the Psychodynamic Interventions List (PIL). PLoS ONE, 12(8), e0182949.
–Gumz, A., Daubmann, A., Erices, R., Berger, J., Reuter, L. & Kästner, D. (2024). Associations between therapists’ verbal techniques and patient- rated therapeutic alliance, insight, and problem solving. Psychotherapy Research, 1–12.
–Gumz, A., Horstkotte, J. K. & Kästner, D. (2014). Das Werkzeug des psychodynamischen Psychotherapeuten. Verbale Interventionstypen aus theoretischer und praxisorientierter Perspektive. Zeitschrift für Psychosomatische Medizin und Psychotherapie, 60, 219–237.
–Gumz, A., Wendt, H., Treese, B., Marx, C. & Strauß, B. (2015). Measuring verbal psychotherapeutic interventions – A systematic review of intervention characteristics and measures. Frontiers in Psychology, 6, 1705.
–Munder, T., Lorenz, A. M. & Gumz, A. (2016). Was ist eine Übertragungsdeutung? Eine konzeptuelle und empirische Studie. PDP – Psychodynamische Psychotherapie, 15, 197– 205.
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