{"id":869,"date":"2026-05-01T18:05:36","date_gmt":"2026-05-01T18:05:36","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=869"},"modified":"2026-05-01T18:52:49","modified_gmt":"2026-05-01T18:52:49","slug":"869-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=869","title":{"rendered":"EL OPD Y DSM-5:"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>UN POSIBLE RE-ENCUENTRO DEL PSICOANALISIS Y LA PSIQUIATRIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dr. \u00c1lvaro E. Romero Pimienta<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miembro de la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Mexicana (APM)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miembro de la Society for Psychotherapy Research (SPR)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Guadalajara, Jal. 18 de Febrero de 2015<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">alvaroromerop@hotmail.com<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">RESUMEN.-<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor hace una rese\u00f1a cr\u00edtica sobre el impacto que, las diferentes versiones del Manual Diagnostico y Estad\u00edstico de las Enfermedades Mentales (DSMs), editadas por la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana, han tenido en la pr\u00e1ctica psiqui\u00e1trica y psicoanal\u00edtica. Sus caracter\u00edsticas y modificaciones sucesivas. De sus usos y abusos. De los factores que han movido las sucesivas elaboraciones y cambios: desde motivos econ\u00f3micos y pol\u00edticos hasta los estrictamente cient\u00edficos.&nbsp; De manera particular enfatiza que algunos psicoanalistas&nbsp; y sus organizaciones han sabido responder configurando instrumentos complementarios y han aceptado el reto de someterlos a validaci\u00f3n emp\u00edrica. De manera particular destaca las caracter\u00edsticas y ventajas del reci\u00e9n publicado Diagnostico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado&nbsp; (OPD) que parece superar en algunos aspectos los sistemas de diagnostico psicoanal\u00edticos&nbsp; de este tipo; que es \u00fatil para la planificaci\u00f3n de intervenciones psicoterap\u00e9uticas;&nbsp; que puede utilizarse en protocolos de investigaci\u00f3n neurocient\u00edfica y que puede complementar armoniosamente el reci\u00e9n inaugurado DSM-5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SUMMARY<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">THE OPD AND DSM-5:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A POSSIBLE RE-MATCH OF PSYCHOANALYSIS AND PSYCHIATRY<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">The author makes a critical review about the impact from different versions of the Diagnostic and Statistical Manual of the Mental Disorders, (DSMs)&nbsp; edited by the American Psychiatric Association, over psychiatric and psychoanalytic practice. Characteristics and subsequent amendments. Its uses and abuses. The factors that have moved the successive developments and changes: from economic and political reasons to those strictly scientific. In particular he says that some psychoanalysts and their organizations have been able to elaborate complementary instruments and have accepted the challenge of submitting them to empirical validation. In particular highlights the features and advantages of the newly released Operationalized Psychodynamic Diagnostics (OPD) that seems to overcome, in some respects, the psychoanalytic diagnostics systems of this type; which it is useful for planning the psychotherapeutic interventions; which it can be used in neuroscience research protocols and that it can be an harmonious complement to the newly opened DSM-5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han pasado ya m\u00e1s de 60 a\u00f1os. En 1952 la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana public\u00f3 el primer Manual Diagnostico&nbsp; para las enfermedades mentales: DSM-I. Con una fuerte influencia del \u201cpsicobiologo\u201d Adolf Mayer (1866-1950), en este Manual, la manera de clasificar y definir las caracter\u00edsticas de cada trastorno (165 categor\u00edas, en total) &nbsp;estuvo apoyado e influenciado por conceptos psicoanal\u00edticos. Cada trastorno era una \u201cReacci\u00f3n (neur\u00f3tica, psic\u00f3tica, etc.)\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este sistema mejoraba y en cierta manera contradec\u00eda a Eugen Bleuler y a Emil Kraepelin (1856-1926), quien nunca acept\u00f3 las teor\u00edas de Freud. Pero el inter\u00e9s fundamental estaba en disponer de un sistema, un lenguaje, una nomenclatura unificada, que permitiera un conocimiento epidemiol\u00f3gico y estad\u00edstico (social) de los problemas de salud mental en los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Siguieron el DSM-II (1968), el DSM III (1980), el DSM III-R (1987), el DSM- IV (1994), el DSM IV-TR (2000) y hace un a\u00f1o, el DSM -5 (2013).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada una de estas versiones implic\u00f3 cambios m\u00e1s o menos significativos\u2026 y reacciones, tambi\u00e9n, m\u00e1s o menos significativas, por parte de la comunidad \u201cpsi\u201d: psic\u00f3logos, psiquiatras, psicoanalistas.&nbsp; El cambio m\u00e1s sorprendente fue la publicaci\u00f3n del DSM-III, en 1980, con Robert Spitzer a la cabeza: fue una modificaci\u00f3n radical de la nosolog\u00eda psiqui\u00e1trica. Con el af\u00e1n de que fuese utilizado por los cl\u00ednicos de diferentes escuelas psicol\u00f3gicas y psiqui\u00e1tricas (biologistas, cognitivo- conductuales, din\u00e1micos, etc.) se eliminaron las explicaciones y t\u00e9rminos psicoanal\u00edticos (los s\u00edntomas \u201cdejaban de ser\u201d la expresi\u00f3n encubierta de un conflicto inconsciente).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El manual se auto-calific\u00f3 de \u201ca-te\u00f3rico\u201d respecto a las causas. Se le denomin\u00f3 \u201cdescriptivo-fenomenol\u00f3gico\u201d y se tipificaron&nbsp; 256 categor\u00edas diagnosticas. No hubo m\u00e1s &nbsp;\u201cneurosis \u2013fulana o sutana\u201d. Se introdujo un modelo multi-axial (5 ejes)&nbsp; que fue muy festejado por la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Americana, en raz\u00f3n de que la Psiquiatr\u00eda se \u201cre-medicalizaba\u201d&nbsp; y los psiquiatras \u201cvolv\u00edan\u201d al campo y modelo m\u00e9dicos (ambos sufr\u00edan al estar juntos, pero tanto m\u00e1s por estar separados), al tiempo que, con su eje III:&nbsp; la condici\u00f3n m\u00e9dica, y el eje IV: los factores de estr\u00e9s psicosocial, se propon\u00eda un modelo de diagn\u00f3stico m\u00e9dico \u201cintegral\u201d (bio-psico-social) que podr\u00edan o deber\u00edan seguir todos los practicantes de la medicina. El DSM-III tuvo un \u00e9xito tremendo en ventas. Se busc\u00f3 deliberadamente que su nomenclatura fuera consistente con la Clasificaci\u00f3n Internacional de las Enfermedades (ICD) de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Se enfatiz\u00f3 demasiado en que los datos que ingresasen para modificar este propuesta, y para los futuros esquemas clasificatorios, solo deb\u00edan provenir de investigaciones emp\u00edricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos cambios impactaron fuertemente la pr\u00e1ctica y la ense\u00f1anza de la Psiquiatr\u00eda (p.e. en los planes de estudios&nbsp; de los posgrados en Psiquiatr\u00eda). En Guadalajara, varios a\u00f1os antes, el maestro Ra\u00fal L\u00f3pez Almaraz nos hacia advertir&nbsp; las diferencias entre&nbsp; la psiquiatr\u00eda cl\u00ednica- fenomenol\u00f3gica inglesa (Mayer-Gross y &nbsp;Karl Jaspers, alem\u00e1n, incluido) y la escuela americana (Freedman y Kaplan): \u201call\u00e1 \u2013 en Europa- se diagnosticaba mas psicosis maniaco-depresiva (vs. esquizofrenia)\u2026 y no tanto por una raz\u00f3n epidemiol\u00f3gica, como por aplicar diferentes criterios para diagnosticarlas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi al mismo tiempo, y como un trasfondo que jug\u00f3 un papel determinante y transformador de la psiquiatr\u00eda, en esos a\u00f1os (1980), se empez\u00f3 a utilizar la Tomograf\u00eda Axial Computarizada: \u00a1Wow! dejar\u00edamos atr\u00e1s&nbsp; la riesgosa neumo-encefalografia. Un admirable recurso tecnol\u00f3gico nos permitir\u00eda descartar organicidad con algo m\u00e1s que la&nbsp; simple Rx de cr\u00e1neo, el EEG y\/ o el estudio general de LCR. Se anunciaba el regreso de la &nbsp;\u201cNeuropsiquiatr\u00eda\u201d. Los desarrollos de la psicofarmacolog\u00eda fortalec\u00edan enormemente la explicaci\u00f3n bioqu\u00edmica- cerebral de los trastornos psiqui\u00e1tricos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El DSM-III se estableci\u00f3 firmemente, pero cuando a mas de dos psiquiatras se les ped\u00eda diagnosticar a un mismo paciente, las posibilidades de que llegaran a un acuerdo apenas superaban al azar. Se empez\u00f3 a replantear, entonces el problema de la confiabilidad de los diagnostico psiqui\u00e1tricos \u2026 y de la validez, pues muchos resultaban \u201cfalsos positivos.. La relaci\u00f3n entre estos factores era casi inversamente proporcional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con&nbsp; la publicaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la Entrevista Estructurada para el DSM-III-R (SCID-I y SCID-II) (\u201cMultisite Test-Retest Reliability\u201d), en 1992, se corrigi\u00f3 sustantivamente este problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La entrevista \u201cestructurada\u201d, obligatoria trat\u00e1ndose de un protocolo de investigaci\u00f3n cl\u00ednica, pero eventualmente aplicada en los contextos de consulta privada o institucional, mejoraban la confiabilidad pero afectaban la relaci\u00f3n con el paciente: se restring\u00eda la atenci\u00f3n sobre la interacci\u00f3n misma, que sin duda aportaba una comprensi\u00f3n mayor sobre el paciente y sus problemas. De manera particular no se lograba la b\u00e1sica comprensi\u00f3n sobre la transferencia del paciente y la contratransferencia del cl\u00ednico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Necesario entonces, era entender que, al aplicar una entrevista estructurada el cl\u00ednico deber\u00eda estar habilitado, al mismo tiempo para identificar el car\u00e1cter de la relaci\u00f3n que se estaba conformando entre ellos (1). Desafortunadamente, al menos en los \u00e1mbitos de atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica ambulatoria (p.e. en instituciones p\u00fablicas con residentes de Psiquiatr\u00eda), al desarrollo y adquisici\u00f3n de esta habilidad se le dio poca importancia. La evaluaci\u00f3n diagnostica se volvi\u00f3 un tanto mecanizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente, el DSM &nbsp;se convirti\u00f3 en un \u201ccheck list\u201d. Elaborar la historia cl\u00ednica del paciente pas\u00f3 a segundo plano y, a no ser que se tratara de un caso para presentar en una sesi\u00f3n cl\u00ednica-acad\u00e9mica, solo muy raras veces se diagnosticaba como el manual lo propon\u00eda: multi-axialmente. Solo se diagnosticaba el eje I o bien, podr\u00eda tener las 5 \u201cetiquetas\u201d, pero sin comprender la interrelaci\u00f3n patog\u00e9nica que operaba entre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 pasaba mientras tanto con los psiquiatras din\u00e1micos y los psicoanalistas?&nbsp; El DSM III hab\u00eda \u201ccortado\u201d bruscamente la \u201chegemon\u00eda\u201d psicoanal\u00edtica en el campo psiqui\u00e1trico. Muchos se opusieron activamente. Otros, consideraron&nbsp; que el diagnostico descriptivo es simplemente \u201cin\u00fatil\u201d, pues lo fundamental, dec\u00edan, es&nbsp; detectar aquellos mecanismos&nbsp; que \u201csubyacen\u201d a los s\u00edntomas: \u201cEl trastorno que se diagnostica es la superficie del iceberg\u201d, \u201cla verdad ser\u00e1 siempre otra, no lo que diga el contenido manifiesto del paciente\u201d. \u201cEl diagnostico cl\u00ednico que haga ahora, cambiar\u00e1 en el transcurso de la terapia\u2026 cuando salga lo reprimido\u2026 cuando cedan las resistencias.. cuando cambie su neurosis vulgar por una Neurosis de Transferencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no importaba. A la par del diagnostico del DSM, los psicoanalistas elaboraban una \u201cFormulaci\u00f3n Psicodin\u00e1mica\u201d. Solo que esta ser\u00eda tan variable, como cada autor o teor\u00eda psicoanal\u00edtica se citara. Esta formulaci\u00f3n resultaba, muchas veces contradictoria y confusa, \u201csin pies ni cabeza\u201d: \u201cEste caso, seg\u00fan Freud\u2026 seg\u00fan Melanie Klein,\u2026 seg\u00fan Kernberg\u2026 seg\u00fan Fromm\u2026 etc.\u201d Un verdadero \u201cmazacote\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varios a\u00f1os despu\u00e9s O. Kernberg (psiquiatra-psicoanalista) cuyo trabajo cl\u00ednico y te\u00f3rico se hab\u00eda centrado de manera particular en los Trastornos Borderline, ofreci\u00f3 su \u201cEntrevista Estructural\u201d (Severe Personality Disorders, 1984). La perspectiva psicoanal\u00edtica volv\u00eda a mostrar que, al menos en el eje II del DSM-II, los criterios diagn\u00f3sticos puramente cl\u00ednico-descriptivos (del DSM), no eran suficientes. Hay que evaluar la \u201cidentidad del&nbsp; yo\u201d (versus difusi\u00f3n de identidad), la calidad de los mecanismos de defensa y la presencia o ausencia de capacidad para probar la realidad. Con esto se podr\u00eda diferenciar entre Neurosis, Borders, Psicosis y Trastornos Org\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se perfilaba ya, lo que cinco a\u00f1os despu\u00e9s se inaugurar\u00eda como Medicina Basada en Evidencias (Clinical Epidemiology,Sackett, 1991). Y, luego, por supuesto, la \u201cPsiquiatr\u00eda Basada en Evidencias\u201d (\u201cConcise Guide to Evidence-Based Psychiatry\u201d, Gray, 2004): una presi\u00f3n para los psiquiatras, un dolor de cabeza para los psicoanalistas alejados del modelo medico. Los cuestionamientos se centraban ahora, en el fundamento cient\u00edfico de cada etapa del trabajo y la pr\u00e1ctica cl\u00ednica: \u201c\u00bfC\u00f3mo diagnosticaste?, \u00bftus instrumentos est\u00e1n validados emp\u00edricamente?, \u00bfc\u00f3mo- con qu\u00e9 lo tratas? \u00bfEn qu\u00e9 ensayos cl\u00ednicos aleatorizados te apoyas?&nbsp; \u00bfSeleccionaste esta modalidad de tratamiento de un meta-an\u00e1lisis?, \u00bfen qu\u00e9 basas tus pron\u00f3sticos? , Recurre a las publicaciones actuales publicadas por internet, quema o tira tus libros de texto\u2026 son obsoletos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el campo de la psicoterapia psicoanal\u00edtica las respuestas no se hicieron esperar. Lester Luborsky encabez\u00f3 un \u201catrevido\u201d movimiento haciendo investigaci\u00f3n cuantitativa: operacionalizando (enti\u00e9ndase \u201cmidiendo\u201d) conceptos \u201ctan\u201d psicoanal\u00edticos como la Transferencia. Su m\u00e9todo denominado CCRT (Core Conflictual Relationship Theme) (1984 \/1990) (2), fue una base fundamental para el desarrollo de muchas otras propuestas metodol\u00f3gicas de este tipo. En 1993, J. Barber y&nbsp; P. Crits-Cristoph (disc\u00edpulos de Lester Luborky) (3) sintetizaban los esfuerzos por \u201cmedir\u201d la formulaci\u00f3n psicodin\u00e1mica. Pero la presi\u00f3n ten\u00eda varias fuentes: el sistema m\u00e9dico norteamericano sufr\u00eda una crisis financiera. El Medi-Care y otras compa\u00f1\u00edas aseguradoras m\u00e9dicas no cubr\u00edan los gastos que implicaban atender a los pacientes con diagn\u00f3stico de \u201ctrastornos\u201d de personalidad pues no se trataba de una \u201cenfermedad\u201d, aunque parad\u00f3jicamente algunos fuesen socialmente m\u00e1s graves que un paciente esquizofr\u00e9nico. El Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) no apoyaba con becas a los &nbsp;investigadores en psicoterapia que no mostraran, al detalle, los criterios e instrumentos para seleccionar a sus pacientes, las t\u00e9cnicas que se emplear\u00edan, los instrumentos para medir resultados, las competencias y\u2026 el apego irrestricto de los investigadores a estos protocolos (su adherencia). Esto condujo a la elaboraci\u00f3n de Manuales de Psicoterapia\u2026 pero esa es otra historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El DSM-IV (1994) y su revisado (del a\u00f1o 2000), no ofrecieron avances significativos. Pero en 2006, la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional y otras organizaciones psicoanal\u00edticas publicaron el Manual Diagnostico Psicodin\u00e1mico (PDM, por sus siglas en ingles) con un declarado prop\u00f3sito de ser complementario al DSM-IV. Este manual se estructur\u00f3 en tres ejes: S (patr\u00f3n sintom\u00e1tico), P (Patr\u00f3n y Trastorno de&nbsp; Personalidad) y M (Perfil de Funcionamiento mental). Una revisi\u00f3n desglosada y comparativa de este modelo PDM-2 puede verse ahora, en otra publicaci\u00f3n (4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en 2007 nuevamente O. Kernberg y J. Clarkin, publicaron una segunda versi\u00f3n de su Structured Interview of Personality Organization&nbsp; (STIPO) &nbsp;(ignoro si hay una versi\u00f3n traducida al espa\u00f1ol) (5, 6, 7). Es bella y precisa. Merece un an\u00e1lisis particular que excede tambi\u00e9n los l\u00edmites de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Regres\u00e9monos unos a\u00f1os antes para ver otros factores que incidieron en este asunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mario Bunge, reconocido filosofo, f\u00edsico y epistem\u00f3logo declara (1989 \u00bf?) que el Psicoan\u00e1lisis NO es una ciencia (8). Eric Kandel, Premio Novel en Medicina en 2000, declara: \u201cAnalysis is the most elaborate and nuanced view of the mind that we have\u2026.But analysis is not empirical and we need independent evidence for two points \u2013 whether it works (under what circumstances and for whom), and, if so, how it works, that is, what alteration does it produce in the brain?(1998-1999) (9,10). Enti\u00e9ndase: \u201cLa \u00fanica forma de validar cient\u00edficamente al psicoan\u00e1lisis es llev\u00e1ndolo al campo de las neurociencias\u201d\u2026\u201dNo basta con hacer investigaci\u00f3n operacionalizando los constructos, darles validez y confiabilidad, y luego aplic\u00e1ndolos en RCT con los consiguientes an\u00e1lisis de significancia estad\u00edstica\u201d. (\u201cS\u00edguele pedaleando, compadre\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfReacci\u00f3n? Ese mismo a\u00f1o se publica el primer n\u00famero del Journal de Neuro-Psycoanalysis (11). Congrega neurocient\u00edficos, cient\u00edficos cognitivos y psicoanalistas. \u00a1Bravo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace un a\u00f1o se public\u00f3 el&nbsp; DSM-5. Numerosas cr\u00edticas ha despertado (12), en particular sobre el cap\u00edtulo&nbsp; de los Trastornos de Personalidad&nbsp; (TP) que, de hecho, son las mismas que se hicieron del DSM-IV (13).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para m\u00ed, las m\u00e1s relevantes son:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. \u2013 El nivel de comorbilidad de distintos TP es exageradamente alto (es habitual que haya 4 o m\u00e1s diagn\u00f3sticos para la misma persona), lo cual pone en duda la validez discriminante del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. \u2013 La mayor\u00eda de las personas (cerca del 60%) que califican para la categor\u00eda general de TP del DSM-V no coincide con ninguna de las categor\u00edas diagn\u00f3sticas espec\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. \u2013 La confiabilidad test-retest es baja, lo cual indica una falta grave de confiabilidad del m\u00e9todo, puesto que se trata de diagnosticar trastornos que, se supone, tienden a persistir en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resto de los desacuerdos (la eliminaci\u00f3n de los ejes, p.e.) no me parecen importantes. Lo relevante, a mi juicio, es considerar que todos los DSMs, incluyendo el DSM-5, son un documento que &nbsp;SI puede ser suficiente para un psiquiatra que, paso seguido, elige y prescribe el psicof\u00e1rmaco que, por la sintomatolog\u00eda que identifica, est\u00e9 indicado. Pero que NO cubre todo lo que un psicoterapeuta o psicoanalista necesita saber de su paciente para planear congruentemente el tratamiento psicol\u00f3gico que le corresponde. \u201cNo le pidamos peras\u2026\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, la relaci\u00f3n entre DSM-5 y la Medicina Basada en Evidencias est\u00e1 siendo analizada y hay controversias interesantes (14). Digamos que, (sin tirar el ni\u00f1o con todo y el agua de la ba\u00f1era), la limitaci\u00f3n m\u00e1s cuestionada de este modelo medico est\u00e1 en que los promedios que resultan de los ensayos cl\u00ednicos (RCT) poco se asemejan al paciente \u201creal\u201d que nos pide consulta\u2026 y que la significaci\u00f3n estad\u00edstica solo tiene un beneficio marginal en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. La Medicina Basada en Evidencia, se dice, tambi\u00e9n est\u00e1 en crisis. (15)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vamos ahora al motivo principal de este art\u00edculo: presentar y promover una buena alternativa diagnostica que puede complementar con creces al DSM-5 y que puede ser muy \u00fatil para los \u201cpsi\u201d que consideren relevante obtener una comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica de sus pacientes: El OPD.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Diagnostico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado (por sus siglas en alem\u00e1n\/ ingles, OPD) entra en el escenario. Se publica primero en alem\u00e1n OPD-1 (1996) y en ingl\u00e9s (2001).Como \u201cOPD-2\u201d se publica en espa\u00f1ol en 2008-2009 (16). Responsable: Guillermo de la Parra coordinando a un grupo de psicoanalistas chilenos. Autores: \u201cEl grupo de Trabajo OPD\u201d, psicoanalistas alemanes con Manfred Cierpka a la cabeza, la mayor\u00eda investigadores de la Universidad de Heidelberg, Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Caracter\u00edsticas generales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">a.-Es Multiaxial: 1.-Vivencia de la Enfermedad y prerrequisitos del tratamiento ( estr\u00e9s y coping con la enfermedad, capacidad de insigth, motivaci\u00f3n para el cambio) ; 2.- Diagnostico del Patr\u00f3n Disfuncional de Relaciones Interpersonales, 3.- Diagn\u00f3stico de Conflicto Psicodin\u00e1mico; 4.- Diagnostico de Estructura (funciones) Ps\u00edquica; 5.- Diagnostico Cl\u00ednico (ICD\/ DSM-IV).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">b.- Se basa en constructos psicodin\u00e1micos operacionalizados que han sido sometidos a pruebas de validez y confiabilidad con estudios emp\u00edricos. (El OPD-2, que asumi\u00f3 esta tarea en forma sistem\u00e1tica, debi\u00f3 hacer frente a las dificultades que plantea la irrenunciable subjetividad del entrevistador, por ejemplo, en conceptos como los de contratransferencia). Se busc\u00f3 la traducci\u00f3n de los conceptos psicoanal\u00edticos a t\u00e9rminos con base fenomenol\u00f3gica, pero sin pretender desconocer su filiaci\u00f3n y el marco conceptual en el que se originaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">c.- Permite la planeaci\u00f3n terap\u00e9utica mediante la focalizaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n especifica, en curso, de los resultados\/ progreso terap\u00e9uticos (outcome) utilizando sus escalas correspondientes (vgr. Escala de cambio Estructural de Heidelberg).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">c.- Se apuntala como una buena alternativa para estudios de correlaci\u00f3n con variables neurofisiol\u00f3gicas (Ver, su relaci\u00f3n con las Neurociencias (17) \/ \u201cLas bases neurales del inconsciente\u201d de Heather A. Berlin(18).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">d.- Una exposici\u00f3n mas desglosada de sus contenidos y procedimientos se puede ver en (19)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Modestia aparte y sincera, la experiencia personal con este instrumento me permite compartir los siguientes comentarios:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1.- La utilizaci\u00f3n de este instrumento no invalida, al contrario, requiere del evaluador experiencia cl\u00ednica y preparaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2.- Los \u00edtems y categor\u00edas de cada eje facilitan enormemente la identificaci\u00f3n pronta y confiable de variables o contenidos psicoanal\u00edticos que con la sola asociaci\u00f3n libre (y la atenci\u00f3n flotante) emplear\u00eda much\u00edsimo m\u00e1s tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3.- Permite, de manera particular, evaluar esas funciones estructurales que (OJO) como Vulnerabilidad o \u201cRecursos\u201d, siempre operan con alg\u00fan grado de integraci\u00f3n, independientemente del diagnostico cl\u00ednico (DSMs).(Es pat\u00e9tico comprobar que muchos pacientes con fallas estructurales (los hemos y\/o han sido) tratados con formas (t\u00e9cnicas) convencionales de psicoterapia psicoanal\u00edtica (a base de interpretaciones transferenciales, p.e.): son pobres los resultados, se descontin\u00faan, hay una marcada regresi\u00f3n, no mejoran por mas insigth que se les d\u00e9). Previene de un potencial y lamentable acting out; de una peligrosa descompensaci\u00f3n psic\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4.- El OPD representa el producto de un trabajo realizado desde hace mas de 45 a\u00f1os por investigadores de talla internacional, la mayor\u00eda miembros de la Sociedad de Investigadores en Psicoterapia (Society for Psychotherapy Research) (SPR).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bibliografia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1.- Norcross JC.: Psychotherapy Relationship that work.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oxford University Press, 2002.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;2.-Luborsky L.: Principles of Psychoanalytic Psychotherapy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Basic Books, 1984 \/ Luborsky L. Crits-Christoph P. : Undestanding <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">      Transference. American Psychological Association, 1989.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3.-Barber JP. ,Crits-Christoph P.: Advances in Measures of   <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">     Psychodynamic Formulations. Journal of &nbsp;Consulting and Clinical <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">     Psychology, 1993<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4.- S. K. Huprich, et al: The Psychodynamic Diagnostic Manual(PDM) and <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">      the PDM-2:&nbsp; Opportunities to Significantly Affect the Profession.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;Psychoanalytic Inquiry: A Topical Journal for Mental Health Professionals, 35:sup1, 60-73,&nbsp;Published &nbsp;online: 06 Jan 2015.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/pdf\/10.1080\/07351690.2015.987594\">http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/pdf\/10.1080\/07351690.2015.987594<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5.- J.F. Clarkin, E. Caligor, B. Stern &amp; O. F. Kernberg:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Structured Interview of Personality Organization (stipo)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.personalitystudiesinstitute.com\/pdf\/Structured-Interview-of-Personality-Organization.pdf\">http:\/\/www.personalitystudiesinstitute.com\/pdf\/Structured-Interview-  <\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">     <a href=\"http:\/\/www.personalitystudiesinstitute.com\/pdf\/Structured-Interview-of-Personality-Organization.pdf\">of-Personality-Organization.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;6.- Entrevista con el Dr. O Kernberg<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; http:\/\/www.temasdepsicoanalisis.org\/entrevista-con-el-dr-otto-<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">      kernberg-2\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7.- B. Stern, et al: Structured Interview of Personality Organization (STIPO): Preliminary Psychometrics in&nbsp;a clinical sample. Journal of Personality Assessment, 92(1), 35\u201344, 2010&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.barrysternphd.com\/pdf\/jpa-stipo-stern.pdf\">http:\/\/www.barrysternphd.com\/pdf\/jpa-stipo-stern.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8.- Entrevista con Mario Bunge (ver en Youtube)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9.- Kandel ER: A new intellectual framework for psychiatry.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Am J Psychiatry 1998; 155:457\u2013469<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10.-Kandel E.R: Biology and the Future of Psychoanalysis:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A New Intellectual Framework for Psychiatry Revisited<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Am J Psychiatry 1999; 156:505\u2013524 1993, Vol. 61, No. 4,574-585<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">11.- <a href=\"http:\/\/neuropsa.org.uk\/\">http:\/\/neuropsa.org.uk\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">12.- Good E: &nbsp;Personality Disorders in the DSM-5: Proposed Revisions and Critiques  Journal of Mental Health Counseling January 1, 2012&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.readperiodicals.com\/201201\/2574409221.html#ixzz3S9bm4vI7\">http:\/\/www.readperiodicals.com\/201201\/2574409221.html#ixzz3S9bm4vI7<\/a><\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">13.- Shedler J., Westen D.: The Shedler\u2013Westen Assessment Procedure (SWAP):Making Personality Diagnosis Clinically Meaningful<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Journal of Personality Assessment, 89(1), 41\u201355<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">14.- &nbsp;Sobo S: Does Evidence-Based Medicine Discourage Richer Assessment of Psychopathology and Treatment?&nbsp; Psychiatric Times. April 05, 2012&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.psychiatrictimes.com\/major-depressive-disorder\/does-evidence-based-medicine-discourage-%20%20%20%20%0d%20%20%20%20%20%20%20%20richer-assessment-psychopathology-and-treatment\">http:\/\/www.psychiatrictimes.com\/major-depressive-disorder\/does-evidence-based-medicine-discourage-&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.psychiatrictimes.com\/major-depressive-disorder\/does-evidence-based-medicine-discourage-%20%20%20%20%0d%20%20%20%20%20%20%20%20richer-assessment-psychopathology-and-treatment\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; richer-assessment-psychopathology-and-treatment<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15.- T.Greenhal et al:Evidence based medicine: a movement in crisis?.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;BMJ 2014;348:g372.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">16.-Diagnostico Psicodinamico Operacionalizado ( OPD-2)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Editorial Heder, 2008<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">17.- Kessler H, Stasch M, Cierpka M: Operationalized psychodynamic diagnosis as an instrument to transfer&nbsp;psychodynamic constructs into neuroscience. Front. Hum. Neurosci., 25 October 2013\/ doi: 10.3389\/fnhum.2013.00718<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">18.- H. A. Berlin: The Neural Basis of the Dynamic Unconscious<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Neuropsychoanalysis, 2011, 13 (1) 5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">19.- Manfred Cierpka M, et al: El sistema Diagn\u00f3stico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado (OPD): Concepto, confiabilidad y validez REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2006; 44(2): 105-125<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.scielo.cl\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0717-92272006000200004b\">http:\/\/www.scielo.cl\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0717-92272006000200004b<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ASOCIACI\u00d3N PSIQUI\u00c1TRICA MEXICANA \u00d3RGANO OFICIAL DE DIFUSI\u00d3N Mayo &#8211; Agosto, 2015 \u00c9poca 1, Vol. 2, No. 2 ISSN en tr\u00e1mite <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">http:\/\/www.psiquiatrasapm.org.mx\/publicaciones\/RevistaAnterior\/2015Mayo-Agosto\/2015Mayo-Agosto.pdf<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN POSIBLE RE-ENCUENTRO DEL PSICOANALISIS Y LA PSIQUIATRIA Dr. \u00c1lvaro E. Romero Pimienta Miembro de la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Mexicana (APM) Miembro de la Society for Psychotherapy Research (SPR) Guadalajara, Jal. 18 de Febrero de 2015 alvaroromerop@hotmail.com RESUMEN.- El autor hace una rese\u00f1a cr\u00edtica sobre el impacto que, las diferentes versiones del Manual Diagnostico y Estad\u00edstico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-869","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=869"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/869\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1084,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/869\/revisions\/1084"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}