{"id":1014,"date":"2026-05-01T13:15:09","date_gmt":"2026-05-01T13:15:09","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=1014"},"modified":"2026-05-30T21:55:11","modified_gmt":"2026-05-30T21:55:11","slug":"v-5-trastornos-somatoformes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=1014","title":{"rendered":"V-5-a Trastornos somatomorfos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35.1 Cuadro cl\u00ednico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los s\u00edntomas corporales funcionales son la caracter\u00edstica central de los trastornos somatomorfos y representan un desaf\u00edo cl\u00ednico en casi todas las \u00e1reas de la medicina cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se caracterizan por s\u00edntomas corporales (f\u00edsicos) persistentes o recurrentes que el paciente percibe subjetivamente como molestos \/ perjudiciales, para los que no puede encontrar una explicaci\u00f3n m\u00e9dica suficiente, en el sentido de una patolog\u00eda org\u00e1nica causal. Mientras que en las disciplinas som\u00e1ticas se habla a menudo de los llamados <em>\u201cs\u00edndromes funcionales\u201d,<\/em> en la medicina psicosom\u00e1tica se habla de \u201ctrastornos somatomorfos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, los t\u00e9rminos \u00abfuncional\u00bb y \u00absomatomorfo\u00bb se utilizan como sin\u00f3nimos. Los s\u00edntomas que se manifiestan pueden clasificarse, generalmente, en uno de estos tres grupos principales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Trastornos funcionales en diferentes sistemas org\u00e1nicos, como palpitaciones, mareos,&nbsp;estre\u00f1imiento, diarrea o trastornos sensoriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Dolores en diversas localizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; S\u00edntomas tipo fatiga y agotamiento cr\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las personas afectadas suelen estar convencidas de que sus s\u00edntomas tienen una causa f\u00edsica y suelen mostrarse muy reacios, sobre todo al principio, a una consideraci\u00f3n psicosom\u00e1tica integrada de los s\u00edntomas. Esta atribuci\u00f3n de la causa a una enfermedad supuesta, pero a\u00fan no descubierta, a menudo dificulta el establecimiento de una relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente s\u00f3lida y conduce a un curso prolongado de la enfermedad, con numerosos intentos de terapia som\u00e1tica. La consiguiente decepci\u00f3n repetitiva por la persistencia de los s\u00edntomas, a pesar de la esperanza inicial en cada intento terap\u00e9utico, conduce a menudo a la insatisfacci\u00f3n con el m\u00e9dico actual y al cambio consecutivo de m\u00e9dico, un fen\u00f3meno tambi\u00e9n conocido como \u00abdoctor shopping\u00bb. Como consecuencia, el cuadro cl\u00ednico provoca un uso desproporcionado, disfuncional y, sobre todo, costoso del sistema sanitario (Poloni et al., 2019). Las personas afectadas suelen ver claramente mermadas, y de forma duradera, sus funciones cotidianas y perciben estas alteraciones como una grave limitaci\u00f3n de sus actividades diarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, en un per\u00edodo de 12 meses, menos del 40 % de los pacientes recurren a un tratamiento psicoterap\u00e9utico complementario. El uso de la psicoterapia es m\u00e1s frecuente cuando los s\u00edntomas son m\u00e1s graves, existe un tratamiento psicofarmacol\u00f3gico previo y se ha discutido, con mayor frecuencia, el estr\u00e9s psicosocial en el \u00e1mbito de la atenci\u00f3n medica primaria (Kuby et al., 2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35.2 Epidemiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los pa\u00edses industrializados, hasta el 95 % de la poblaci\u00f3n general sufre al menos una molestia f\u00edsica a la semana, aunque las molestias suelen ser leves y de corta duraci\u00f3n. Por lo tanto, las molestias f\u00edsicas son, en principio, una caracter\u00edstica de la vida y la experiencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los datos sobre la frecuencia de los trastornos somatomorfos var\u00edan considerablemente, dependiendo de si se considera la prevalencia en la poblaci\u00f3n general, en la atenci\u00f3n ambulatoria o en la atenci\u00f3n hospitalaria. En la encuesta federal alemana sobre salud realizada en 1998\/1999 se observ\u00f3 una prevalencia, a cuatro semanas, del 7,5 % y una prevalencia, a doce meses, del 11,0 % para cualquier trastorno somatomorfo o s\u00edndrome funcional (Jacobi et al., 2004).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"466\" src=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1445\" srcset=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image.jpg 591w, https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-300x237.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Figura 35.1<\/strong> Comorbilidad de trastornos somatomorfos, de ansiedad y depresivos (Kohlmann et al., 2016)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo general, los trastornos somatomorfos se presentan en combinaci\u00f3n con otras afecciones ps\u00edquicas. En particular, existe una alta comorbilidad con trastornos de ansiedad y enfermedades depresivas (Kohlmann et al., 2016). De ello se deriva la necesidad de un diagn\u00f3stico espec\u00edfico de posibles trastornos de ansiedad o depresivos, sobre todo porque dicha comorbilidad empeora significativamente la calidad de vida, que ya, de por s\u00ed, est\u00e1 afectada (Shih-Cheng et al., 2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35.3 Curso y pron\u00f3stico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dispone de pocos datos fiables sobre el curso de los trastornos somatomorfos. Un estudio realizado en Alemania con adolescentes y adultos j\u00f3venes de la poblaci\u00f3n general mostr\u00f3 que, durante un per\u00edodo de aproximadamente tres a\u00f1os y medio, el 52 % de los afectados experiment\u00f3 una remisi\u00f3n, es decir, el 48 % segu\u00eda padeciendo los s\u00edntomas en el momento del seguimiento (Lieb et al., 2002).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estudios sobre el curso de la enfermedad en la media de la poblaci\u00f3n (general) han mostrado que entre la mitad y las tres cuartas partes de los pacientes con s\u00edntomas que no se pueden explicar suficientemente desde el punto de vista m\u00e9dico, mejoran con el tiempo, mientras que entre el 10 % y el 30 % experimentan un empeoramiento. Un factor pron\u00f3stico relevante para el curso parece ser <em>el n\u00famero<\/em> de s\u00edntomas somatomorfos al inicio de la enfermedad (Olde Hartmann et al., 2009).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, el <em>diagn\u00f3stico precoz<\/em> tiene una gran importancia pron\u00f3stica, ya que no solo permite un tratamiento temprano, con mayores posibilidades de \u00e9xito, sino que tambi\u00e9n puede evitar m\u00e1s exploraciones medicas NO indicadas y, en su caso, procedimientos invasivos potencialmente peligrosos. Esto es especialmente relevante si se tiene en cuenta la considerable latencia temporal que sigue existiendo en el diagn\u00f3stico: en una muestra de Hamburgo de n = 139 pacientes de medicina general con trastornos somatomorfos confirmados, transcurri\u00f3 una media de 23 a\u00f1os (!) hasta que se estableci\u00f3 el diagn\u00f3stico correcto (Herzog et al., 2018); lo que tambi\u00e9n indica que, en caso de molestias f\u00edsicas, a menudo no se piensa en absoluto, o se piensa muy tarde, en un posible origen funcional o somatomorfo; o bien, que el diagn\u00f3stico es insuficiente. En comparaci\u00f3n con un diagn\u00f3stico basado en entrevistas, considerado el est\u00e1ndar de oro diagn\u00f3stico, solo se detecta el 32 % de los trastornos somatomorfos en la atenci\u00f3n primaria (Piontek et al., 2018).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35.4 Diagn\u00f3stico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mismas molestias pueden ser tanto s\u00edntomas de una enfermedad f\u00edsica como expresi\u00f3n de un trastorno psicosom\u00e1tico. Esta situaci\u00f3n inicial, poco clara, requiere un diagn\u00f3stico m\u00e9dico adecuado, as\u00ed como una anamnesis exhaustiva y una exploraci\u00f3n psicopatol\u00f3gica. Para ello, deben tenerse en cuenta, simult\u00e1neamente, tanto el \u00e1mbito som\u00e1tico como el psicosocial, en el sentido de <em>un diagn\u00f3stico simult\u00e1neo<\/em>. Aunque esto se produzca fuera del \u00e1mbito psicoterap\u00e9utico, es esencial, en el marco de la diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico- terap\u00e9utico, obtener tambi\u00e9n una orientaci\u00f3n sobre el estado del diagn\u00f3stico som\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de los s\u00edntomas actuales y anteriores, la anamnesis debe recopilar de la forma m\u00e1s completa posible <em>el comportamiento en el uso de los servicios sanitarios<\/em>, as\u00ed como los <em>esfuerzos diagn\u00f3sticos o terap\u00e9uticos previos<\/em>. Tambi\u00e9n son de inter\u00e9s diagn\u00f3stico <em>el manejo (manera de afrontar) de los s\u00edntomas y el modelo subjetivo del trastorno (ver, Eje I del OPD)<\/em>. Esta informaci\u00f3n ya constituye un material importante para la fase inicial de la terapia descrita en el cap\u00edtulo 44.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se debe preguntar activamente por otras dimensiones de las molestias, como la ansiedad, la depresi\u00f3n y los s\u00edntomas de un trastorno por estr\u00e9s postraum\u00e1tico. Esto \u00faltimo es especialmente importante, ya que los pacientes con trastornos somatomorfos suelen presentar factores de estr\u00e9s de la infancia, como el abandono\/ negligencia, la p\u00e9rdida de un progenitor o experiencias de violencia (Winding &amp; Andersen., 2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En personas con trastornos f\u00edsicos graves, tipo funcional o somatomorfos, se debe tener en cuenta un mayor <em>riesgo de suicidio<\/em> y se deben investigar activamente los pensamientos o impulsos suicidas (Wiborg et al., 2013). Los factores de riesgo espec\u00edficos para la suicidalidad son una elevada <em>intensidad<\/em> de los s\u00edntomas o del dolor, la <em>duraci\u00f3n<\/em> prolongada de los s\u00edntomas, especialmente en los casos en que predominen los s\u00edntomas como el dolor abdominal, de cabeza o de espalda, dolores multilocalizados &nbsp;o de todo el cuerpo, as\u00ed como depresi\u00f3n, desesperanza, conductas adictivas, ideas suicidas concretas, o los preparativos correspondientes, as\u00ed como intentos de suicidio previos y antecedentes familiares de suicidio. En funci\u00f3n de la propia experiencia y competencia diagn\u00f3stica, pero especialmente en caso de sentirse inseguro, se debe iniciar inmediatamente un tratamiento psiqui\u00e1trico complementario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35.5 Clasificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el sistema de diagn\u00f3stico seg\u00fan la CIE-11, lo que en la CIE-10 todav\u00eda se clasificaba como \u00abtrastornos somatomorfos\u00bb ahora se denomina \u00ab<em>trastorno por estr\u00e9s corporal<\/em>\u00bb (6C20), Esta entidad diagn\u00f3stica tiene grandes coincidencias con el \u00ab<em>trastorno por estr\u00e9s som\u00e1tico<\/em>\u00bb del DSM-5 y, en el sentido de los criterios diagn\u00f3sticos positivos, se centra en gran medida en el estr\u00e9s subjetivo de los afectados, la fuerte atenci\u00f3n prestada a las propias molestias corporales y un elevado comportamiento de utilizaci\u00f3n de servicios m\u00e9dicos. Se ha abandonado el criterio anteriormente central de una \u201cinsuficiente explicabilidad som\u00e1tica\u201d de las molestias, y tambi\u00e9n se ha eliminado en gran medida la sub-diferenciaci\u00f3n adicional. Adem\u00e1s, los s\u00edndromes de <em>dolor cr\u00f3nico<\/em> se representan por separado en la CIE-11 y la hipocondr\u00eda se asigna al grupo de los trastornos obsesivo-compulsivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35.6 Modelos etiol\u00f3gicos de trastornos funcionales del cuerpo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que respecta a la predisposici\u00f3n, el desencadenamiento y el mantenimiento de los trastornos somatomorfos, hay que tener en cuenta m\u00faltiples factores; hasta la fecha no existe un modelo uniforme que explique la causa de los trastornos y molestias somatomorfos. Tanto los factores individuales, como la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, los factores estresantes biogr\u00e1ficos, los rasgos de personalidad, las enfermedades som\u00e1ticas previas o subyacentes o una mayor atenci\u00f3n al cuerpo, as\u00ed como las circunstancias socioculturales, juegan un papel en ello (Rief y Broadbent, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la <em>comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica<\/em> de las molestias corporales funcionales y somatomorfos, es \u00fatil distinguir entre cuatro modelos etiopatog\u00e9nicos: el del conflicto, el de la estructura, el del trauma y el del estr\u00e9s (Boll-Klatt y Kohrs, 2018b). Estas patolog\u00edas se complementan entre s\u00ed, ya que rara vez se puede explicar suficientemente el trastorno utilizando un solo modelo etiopatog\u00e9nico. Sin embargo, los terapeutas psicodin\u00e1micos deben decidir en su planificaci\u00f3n del tratamiento, qu\u00e9 enfoque elegir\u00e1n como gu\u00eda para la acci\u00f3n, en cada momento de la terapia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <em>modelos psicodin\u00e1micos-interpersonales<\/em> actuales se centran, principalmente, en la experiencia afectiva y relacional, as\u00ed como en una relaci\u00f3n perturbada con el cuerpo propio. El origen de esto se encuentra en experiencias mal-adaptativas con el propio cuerpo en las primeras etapas del desarrollo. Estas experiencias mal adaptativas pueden deberse a traumas f\u00edsicos, sexuales o relacionales, pero tambi\u00e9n a discapacidades f\u00edsicas cong\u00e9nitas o enfermedades f\u00edsicas. Como resultado, se ve afectado el desarrollo de una <em>diferenciaci\u00f3n creciente de los procesos f\u00edsico-emocionales<\/em>. La persona solo puede regular (por si mismo) de forma insuficiente, las sensaciones f\u00edsicas y, en lugar de una coexistencia de afecto y sensaci\u00f3n corporal (correlato afectivo), experimenta solo el equivalente f\u00edsico de un afecto (equivalente afectivo) sin sentir claramente el afecto subyacente, y desarrolla un comportamiento compensatorio, disfuncional, de b\u00fasqueda de ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>propia experiencia corporal<\/em>, centrada en las sensaciones f\u00edsicas (desagradables), conduce a un modelo de enfermedad unilateralmente som\u00e1tico. La importancia de las experiencias de interacci\u00f3n tempranas en la biograf\u00eda se ve respaldada por los hallazgos de la investigaci\u00f3n sobre <em>el apego<\/em>, seg\u00fan los cuales, los pacientes con trastornos somatomorfos muestran, con mayor frecuencia, <em>patrones de apego inseguro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una integraci\u00f3n de diversas hip\u00f3tesis etiol\u00f3gicas, como la que intenta el grupo de Henningsen et al. (Roenneberg et al., 2019), integra factores psicodin\u00e1micamente significativos, especialmente factores <em>predisponentes, con factores desencadenantes y factores de mantenimiento<\/em>, y se encuentra en la figura 35.2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hallazgos actuales sobre <em>cambios neurobiol\u00f3gicos<\/em> estructurales se resumen en un trabajo reciente de Rossetti et al. (2021); aunque los resultados a\u00fan est\u00e1n lejos de ofrecer una imagen global concluyente, los cambios neuro estructurales tambi\u00e9n indican que los trastornos somatomorfos se caracterizan por cambios selectivos en grandes redes cerebrales, asociadas al control cognitivo, regulaci\u00f3n y procesamiento de las emociones, el estr\u00e9s y la percepci\u00f3n som\u00e1tico-visceral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=1477\" data-type=\"page\" data-id=\"1477\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Figura 35.2 <\/a>Modelo etiol\u00f3gico integrador de los trastornos somatomorfos, por cortes\u00eda de Peter Henningsen (seg\u00fan Henningsen et al., 2018 y Roenneberg et al., 2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Caso pr\u00e1ctico:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la primera consulta psicoterap\u00e9utica acude una mujer muy atractiva de 35 a\u00f1os, que tambi\u00e9n impresiona por su vestimenta elegante y costosa. Se muestra marcadamente intelectual, segura de s\u00ed misma, h\u00e1bil y educada. En la contratransferencia surge espont\u00e1neamente la imagen de una directora de empresa exitosa y bien remunerada, y una presi\u00f3n difusa por esforzarse para estar a la altura de sus supuestas expectativas. La imagen cambia r\u00e1pidamente: la paciente describe con tono quejumbroso y sufridor sus molestias f\u00edsicas. En primer plano est\u00e1n los fuertes dolores de est\u00f3mago, seguidos de sensaci\u00f3n de opresi\u00f3n en el pecho, mareos y falta de fuerza f\u00edsica. Desde su infancia ha tenido un est\u00f3mago sensible y tiene que \u00abtener un poco de cuidado al comer\u00bb. Hasta ahora, todas las exploraciones som\u00e1ticas imaginables han dado resultados negativos. La paciente critica sutilmente el comportamiento de los m\u00e9dicos, que se ha caracterizado por la incomprensi\u00f3n y la trivializaci\u00f3n. La paciente lleva cuatro meses de baja (incapacidad laboral) por enfermedad. Por eso, el m\u00e9dico de cabecera ha insistido, ahora, en que se le realice un examen psicosom\u00e1tico y psicoterap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paciente estudi\u00f3 administraci\u00f3n de empresas, habla varios idiomas con fluidez y lleva dos a\u00f1os trabajando para la junta directiva de una gran empresa internacional. Los viajes por todo el mundo forman parte de su trabajo, al igual que las jornadas de 15 horas, y el trabajo durante los fines de semana. La paciente describe que tambi\u00e9n conoc\u00eda estas condiciones de trabajo en su empleo anterior, pero nunca le import\u00f3, al contrario, disfrutaba conociendo, de esta manera, a mucha gente interesante. Sin embargo, cada vez nota que tiene que esforzarse m\u00e1s para realizar su trabajo con \u00e9xito. A menudo compite con sus compa\u00f1eros masculinos y duda de si puede seguirles el ritmo. No est\u00e1 acostumbrada a eso; en su vida anterior todo le resultaba f\u00e1cil. Est\u00e1 acostumbrada a ser la mejor y a superar a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los extractos de su biograf\u00eda subrayan la orientaci\u00f3n al rendimiento y al \u00e9xito, de la paciente, desde su infancia: creci\u00f3 en un entorno de bienestar material, con un alto ideal de rendimiento en la familia, especialmente por parte de su padre, un \u00e9nfasis (fomento) relativamente unilateral en la autonom\u00eda infantil, educaci\u00f3n en internados de renombre, con separaciones tempranas de los objetos primarios, estudios en universidades privadas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con su pareja, con la que lleva vinculada 15 a\u00f1os, pero con la que no convive, mantiene principalmente una relaci\u00f3n de fin de semana. La paciente destaca en varias ocasiones que no ha venido para o\u00edr que el exceso de estr\u00e9s es la causa de los s\u00edntomas y que debe dejar su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La terapeuta interpreta esta afirmaci\u00f3n como una advertencia indirecta y, solo despu\u00e9s de explorar minuciosamente los s\u00edntomas, comienza a elaborar un concepto de enfermedad psicosom\u00e1tica, apoy\u00e1ndose en las supuestas habilidades habituales de la paciente para resolver problemas y conflictos: \u00abVer\u00e1, en mi profesi\u00f3n es como en la suya. Antes de ocuparnos de las posibilidades de cambio, necesitamos primero, un an\u00e1lisis minucioso. Mi tarea no consiste en decirle que debe dejar su trabajo, sino en ayudarla a encontrar una soluci\u00f3n sobre su situaci\u00f3n, y para ello nos tomamos nuestro tiempo. Le propongo que intentemos comprender juntas, cu\u00e1les son las causas profundas que desencadenan sus molestias, porque, como es sabido, de la nada no surge nada.\u00bb Sin nombrarlo, pero visiblemente aliviada, la paciente contin\u00faa con su relato, que revela que, deja ver que ella, aunque marcada por ambivalencias, est\u00e1 totalmente dispuesta a aceptar una comprensi\u00f3n psicog\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Reflexi\u00f3n psicodin\u00e1mica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el transcurso de las primeras conversaciones (entrevistas), se perfila r\u00e1pidamente un conflicto o una crisis narcisistas: No solo en el yo ideal, sino tambi\u00e9n en el yo real (Kohut, 1976) predominan altas exigencias de rendimiento, que tienen una importancia exagerada (un significado sobrevalorado) en la experiencia del Yo de la paciente. Todo es posible de lograr, y adem\u00e1s, con facilidad. Al parecer, hasta ahora, <em>los l\u00edmites de la propia capacidad de resistencia,<\/em> no se han experimentado y\/o se han reprimido y negado, y se han connotado como \u201cdebilidad\u201d f\u00edsica. Se exagera claramente la autonom\u00eda y se niegan en gran medida las necesidades de dependencia. Aqu\u00ed es donde entran en juego los s\u00edntomas: asumen una funci\u00f3n psicoprot\u00e9sica. Bajo la protecci\u00f3n de lo som\u00e1tico, eludiendo un amenaza a la coherencia del Yo, las molestias corporales se convierten en representantes de los propios sentimientos de debilidad y de las necesidades de dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El afecto amenazante, que debe ser rechazado (defenderse) a toda costa, consiste en la <em>verg\u00fcenza<\/em>, que se anticipa inconscientemente con temor, como consecuencia de la exposici\u00f3n (publica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin desestabilizar la imagen de s\u00ed misma, caracterizada por una fuerza ilimitada y una resistencia sin l\u00edmites, y la autoestima, que se basa en gran medida en ella, la paciente puede escapar de la situaci\u00f3n de conflicto ps\u00edquico interno, y satisfacer sus necesidades de protecci\u00f3n y cuidado mediante la baja laboral por enfermedad. El trastorno somatomorfo tiene claramente una funci\u00f3n de alivio, y sirve para regular los sentimientos insoportables de inutilidad y \u00abdecepci\u00f3n personal\u00bb (Scheidt, 2003).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que avanza el proceso, se hace cada vez m\u00e1s evidente que <em>el s\u00edntoma corporal tambi\u00e9n ha asumido una funci\u00f3n Objetal,<\/em> y que se ha producido un intercambio interno constante, en su mayor\u00eda muy cargado de emociones, entre la paciente y sus molestias estomacales. &nbsp;T\u00edmidamente (avergonzada) y con un ligero tono ir\u00f3nico, cuenta que ha adquirido la costumbre de preguntarle a su est\u00f3mago: \u00ab\u00bfQu\u00e9 necesitas hoy? \u00bfCon qu\u00e9 puedo hacerte sentir bien?\u00bb. Desde el punto de vista de la Teor\u00eda de las Relaciones Objetales, se podr\u00eda decir que la paciente muestra, inconscientemente, tanto inter\u00e9s y cuidado por el s\u00edntoma como le hubiera gustado recibir y experimentar de ni\u00f1a en esta familia orientada a la autonom\u00eda y al rendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin necesidad de aplicar un modo neur\u00f3tico de conversi\u00f3n, para la comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica de un trastorno somatomorfo, resulta \u00fatil <em>una perspectiva que tambi\u00e9n considere el s\u00edntoma de forma metaf\u00f3rica<\/em>. Como se descubre m\u00e1s tarde, la paciente, acorde con su edad, tambi\u00e9n est\u00e1 preocupada por su deseo de tener hijos y por cuestiones relacionadas con la formaci\u00f3n de una familia. Sin embargo, las fantas\u00edas sobre un ansiado embarazo anhelado se contraponen al ideal de rendimiento profesional y, por decirlo de forma gr\u00e1fica, a un \u00abvientre vac\u00edo\u00bb. Desde este punto de vista, la advertencia inicial, en el inconsciente, tambi\u00e9n puede entenderse como todo lo contrario: \u00abAy\u00fademe a dejar mi trabajo y tener un hijo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paralelamente a la identificaci\u00f3n de conflictos ps\u00edquicos inconscientes, se lleva a cabo el <em>diagn\u00f3stico diferencial de<\/em> <em>trastornos estructurales<\/em>, especialmente en relaci\u00f3n con la presencia de rasgos alexit\u00edmicos (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 28). Aunque en un primer momento predomina la comunicaci\u00f3n som\u00e1tica, a medida que aumenta la confianza de la paciente en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica, revela una capacidad bastante bien desarrollada para nombrar sentimientos y relaciones, as\u00ed como para desarrollar fantas\u00edas y reflexionar sobre ellas. En la contratransferencia, este comportamiento se corresponde con una vitalidad ps\u00edquica caracterizada por sentimientos de inter\u00e9s, sinton\u00eda emp\u00e1tica e ingenio. Todo ello apunta a que nos encontramos ante un proceso neur\u00f3tico de defensa contra el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas frecuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son los principales criterios diagn\u00f3sticos de un trastorno somatomorfo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presentaci\u00f3n repetida de s\u00edntomas f\u00edsicos, con solicitud de m\u00e1s ex\u00e1menes m\u00e9dicos, a pesar de que los m\u00e9dicos aseguran que los s\u00edntomas no pueden explicarse por causas som\u00e1ticas, o al menos no en su tipo, gravedad y alcance; la sintomatolog\u00eda va acompa\u00f1ada de trastornos ps\u00edquicos y psicosociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 diferencia, a nivel psicodin\u00e1mico, un trastorno de conversi\u00f3n de un trastorno de somatizaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Mecanismo de <em>represi\u00f3n<\/em> en los trastornos de conversi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Mecanismo de <em>negaci\u00f3n <\/em>en los trastornos somatomorfos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Somatizaci\u00f3n: s\u00edntomas en \u00e1reas de inervaci\u00f3n vegetativa- involuntaria<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Representaci\u00f3n \u00absomatizada\u00bb de los afectos, ausencia de una representaci\u00f3n mental del conflicto<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; El s\u00edntoma como expresi\u00f3n de una tensi\u00f3n que no puede neutralizarse de otra manera; consecuencia de la percepci\u00f3n exclusiva de las reacciones fisiol\u00f3gicas acompa\u00f1antes de los afectos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; No es el significado <em>simb\u00f3lico<\/em> (como en los trastornos de conversi\u00f3n), sino el <em>trastorno de la simbolizaci\u00f3n<\/em>, lo que ocupa un primer plano en los trastornos somatomorfos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son los trastornos com\u00f3rbidos m\u00e1s frecuentes en las dolencias f\u00edsicas funcionales y en qu\u00e9 medida son cl\u00ednicamente relevantes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los m\u00e1s frecuentes son los trastornos com\u00f3rbidos de ansiedad y\/o depresi\u00f3n, que tambi\u00e9n deben ser objeto de un diagn\u00f3stico espec\u00edfico. Por un lado, esta comorbilidad da lugar a un mayor grado de gravedad general, incluido un mayor riesgo de suicidio, y, por otro lado, estos s\u00edntomas tambi\u00e9n deben ser objeto de una atenci\u00f3n terap\u00e9utica espec\u00edfica, incluso utilizando enfoques terap\u00e9uticos orientados al trastorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliografia complementaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Egle, U.T., Heim, C., Strau\u00df, B. &amp; von K\u00e4nel, R. (Hrsg.). (2020). Psychosomatik \u2013 Neurobiologisch fundiert und evidenzbasiert. Ein Lehr- und Handbuch. Stuttgart: Kohlhammer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Storck, T. (2016). Psychoanalyse und Psychosomatik. Die leiblichen Grundlagen der Psychodynamik. Stuttgart: Kohlhammer<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Toussaint, A. &amp; Herzog, A. (2020). Einf\u00fchrung Somatomorfo St\u00f6rungen: Somatische Belastungsst\u00f6rungen. Stuttgart: UTB.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=1464\" data-type=\"page\" data-id=\"1464\" rel=\"nofollow\">Quejas som\u00e1ticas no espec\u00edficas, funcionales y somatoformes. Gu\u00eda de manejo.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>35.1 Cuadro cl\u00ednico Los s\u00edntomas corporales funcionales son la caracter\u00edstica central de los trastornos somatomorfos y representan un desaf\u00edo cl\u00ednico en casi todas las \u00e1reas de la medicina cl\u00ednica. Se caracterizan por s\u00edntomas corporales (f\u00edsicos) persistentes o recurrentes que el paciente percibe subjetivamente como molestos \/ perjudiciales, para los que no puede encontrar una explicaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"caf_autor":"Claas Lahmann \u2022 Annegret Boll-Klatt","footnotes":""},"categories":[88],"tags":[],"class_list":["post-1014","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iv-medicina-psicosomatica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1014"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1484,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1014\/revisions\/1484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}