{"id":1225,"date":"2026-05-03T13:32:29","date_gmt":"2026-05-03T13:32:29","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=1225"},"modified":"2026-05-03T13:45:18","modified_gmt":"2026-05-03T13:45:18","slug":"iv-1-d-fobia-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=1225","title":{"rendered":"IV-1-d  Ansiedad (Fobia) Social"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el <strong>tratamiento<\/strong> del trastorno de ansiedad social (v\u00e9ase el cap. 25) existen los primeros estudios sobre terapias individuales y grupales, basadas en diferentes conceptos de terapia psicodin\u00e1mica. Partiendo de los trabajos de investigaci\u00f3n sobre la Terapia de Soporte- Expresi\u00f3n (SET) del trastorno de ansiedad generalizada (v\u00e9ase el cap. 41), nuestro grupo de trabajo ha desarrollado, en el marco de la Red de investigaci\u00f3n interdisciplinaria <em>Social Phobia Psychotherapy Research Network<\/em> (SOPHO-NET; Leichsenring et al., 2009b), una terapia focal psicodin\u00e1mica de la fobia social y se ha confirmado su eficacia (Leichsenring et al., 2013b, 2014b). Dado que tambi\u00e9n existe un manual detallado en alem\u00e1n sobre la SET para la fobia social (Leichsenring et al., 2015a), cuya eficacia est\u00e1 demostrada, nos referiremos a continuaci\u00f3n a este concepto de tratamiento psicodin\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>45.1 La Terapia de Soporte- Expresi\u00f3n para el trastorno de ansiedad social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Terapia de Soporte- Expresi\u00f3n ya se ha descrito de forma general en la secci\u00f3n 41.1 del cap. 41. En el tratamiento de las ansiedades sociales, adem\u00e1s, son esenciales algunos principios espec\u00edficos, tal y como los describi\u00f3 Hoffmann (2002, 2003).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor considera fundamental centrarse en el efecto de <em>verg\u00fcenza,<\/em> especialmente importante en este trastorno. Este debe abordarse de tal manera que no averg\u00fcence, a\u00fan m\u00e1s, al paciente (\u00abCuando le escucho, tengo la impresi\u00f3n de que se siente terriblemente avergonzado por su supuesto fracaso, incluso por Ud. mismo, en general. Sin duda, eso es muy doloroso\u00bb). Esto est\u00e1 estrechamente relacionado con las <em>exigencias excesivas<\/em> de los pacientes con ansiedad social, que deben ser descubiertas y trabajadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para tratar el <em>comportamiento evasivo<\/em> de los pacientes, es importante animarlos, durante el curso del tratamiento, a anticipar (\u00abactuar, a manera de prueba\u00bb) las situaciones temidas y prepararlos para la necesaria autoexposici\u00f3n. Para ello, puede ser \u00fatil reflexionar junto con los pacientes sobre qu\u00e9 di\u00e1logo interno alentador podr\u00eda ayudarlo en situaciones que provocan ansiedad (\u00abLa \u00faltima vez tambi\u00e9n consegu\u00ed entablar conversaci\u00f3n con los dem\u00e1s, esta vez tambi\u00e9n lo conseguir\u00e9\u00bb). Por el contrario, la auto desvalorizaci\u00f3n caracter\u00edstica de las personas con ansiedad social (\u00ab\u00a1Soy demasiado tonto!\u00bb) resulta un obst\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoffmann (2002, 2003) se\u00f1ala que puede ser necesario impedirla inicialmente en forma de \u00abprescripciones\u00bb (\u00abNo deber\u00eda menospreciarse de esta manera durante la sesi\u00f3n. \u00bfEstamos de acuerdo? Este es un lugar donde nadie puede menospreciarle, yo no lo hago y le pido que usted tampoco lo haga. \u00bfPuede aceptarlo?\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como otra intervenci\u00f3n confrontativa, propone el \u00ab<em>paradigma del escenario<\/em>\u00bb.Descripci\u00f3n: Se pide al paciente que describa sus experiencias como si fueran una escena en un escenario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta intervenci\u00f3n es muy \u00fatil para el desarrollo de funciones autorreflexivas. Por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, <em>el humor<\/em> tiene un efecto muy relajante en los problemas de autoestima persistentes (v\u00e9ase Kohut, 1969), de modo que se logra mucho cuando el paciente es capaz de re\u00edrse por primera vez de sus miedos sociales poco realistas y, de este modo, distanciarse de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para un paciente con un trastorno de ansiedad social, el Tema Central del Conflicto Relacional (TCCR); v\u00e9ase tambi\u00e9n el apartado 41.1) podr\u00eda ser, por ejemplo, el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Deseo (W): \u00abQuiero ser el centro de atenci\u00f3n y que los dem\u00e1s me admiren\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Reacci\u00f3n de los Objetos (RO): \u00abPero los dem\u00e1s me humillar\u00e1n y menospreciar\u00e1n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Reacci\u00f3n del Self (RS, s\u00edntomas del trastorno de ansiedad social): \u00abMe averg\u00fcenzo, me da miedo y evito mostrarme\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo de caso:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Sr. K., un estudiante de magisterio de 26 a\u00f1os, describe su ansiedad e inseguridad en los ex\u00e1menes orales, en el trato con personas de autoridad, en los contactos privados y en situaciones en las que otras personas lo ven. El Sr. K. describe sus temores de hacer el rid\u00edculo y de no poder articular una frase coherente. F\u00edsicamente, su miedo se manifiesta en forma de taquicardia, dificultad para respirar y mareos. Debido a estos miedos, el Sr. K. ha dejado de hacer varias presentaciones y ha pospuesto ex\u00e1menes orales. Aparte de su novia, el Sr. K. apenas tiene contactos sociales. Aunque le gustar\u00eda tener amigos, evita las citas y las llamadas telef\u00f3nicas porque se siente inferior a otras personas, teme el rechazo y no sabe qu\u00e9 decir. Cuando est\u00e1 con otras personas, se observa a s\u00ed mismo con miedo a llamar la atenci\u00f3n de forma desagradable. Ya en la escuela, el Sr. K. participaba poco oralmente. Sus miedos sociales aumentaron significativamente al comenzar sus estudios: todo le resultaba extra\u00f1o y ten\u00eda miedo de estar solo. Como consecuencia, el Sr. K. tambi\u00e9n desarroll\u00f3 estados depresivos que intensificaron su aislamiento social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Anamnesis biogr\u00e1fica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Sr. K. creci\u00f3 como hijo \u00fanico y muy protegido, de un comerciante mayorista (+ 30) y una ama de casa (+ 26; sin formaci\u00f3n). Se describe a s\u00ed mismo como un ni\u00f1o miedoso que a menudo lloraba en la guarder\u00eda y se entreten\u00eda solo. Su madre era una mujer cari\u00f1osa, abnegada, muy miedosa y dependiente de su pareja, con experiencias traum\u00e1ticas en la infancia (maltrato por parte del padrastro). Debido a sus propias experiencias, prefer\u00eda tenerlo en casa con ella y le advert\u00eda constantemente de los peligros. Su padre era una persona extrovertida, ambiciosa y cari\u00f1osa, con ideas claras, que \u00abllevaba la batuta\u00bb. Sus padres siempre encontraban \u00abgenial\u00bb todo lo que el paciente hac\u00eda, independientemente de lo bueno que fuera realmente. Incluso cuando tuvo que repetir un curso, sus padres reaccionaron diciendo: \u00abNo pasa nada\u00bb. En el colegio, sus compa\u00f1eros se burlaban a menudo de \u00e9l y lo menospreciaban, por lo que durante la pubertad se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s inseguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico y consideraciones psicodin\u00e1micas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3sticos seg\u00fan el CIE-10.<\/strong> Fobia social (F40.1) y trastorno depresivo, episodio leve (F32.0); actualizados seg\u00fan el CIE-11: trastorno de ansiedad social (6B04) y episodio depresivo \u00fanico, leve (6A70.0).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estructura familiar, en general f\u00f3bica, sobreprotectora y centrada en las relaciones familiares, impidi\u00f3 a el Sr. K. desarrollar su autonom\u00eda. La madre, temerosa debido a sus traum\u00e1ticas experiencias vitales, le transmiti\u00f3 su visi\u00f3n del mundo como un lugar potencialmente peligroso, por lo que el Sr. K. no pudo desarrollar representaciones objetales suficientemente estables, seguras y potentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La separaci\u00f3n de los objetos familiares (como en la guarder\u00eda) provoc\u00f3 un miedo a la p\u00e9rdida de si mismo (falta de constancia del Objeto y de s\u00ed mismo). Los impulsos agresivos son rechazados en la familia y proyectados en personas ajenas. El Sr. K. apenas pudo desarrollar mecanismos estables y progresivos para superar (afrontar) el miedo, lo que tambi\u00e9n afect\u00f3 al desarrollo de su autoestima. En cambio, la madre, con su comportamiento dependiente, foment\u00f3 la actitud evasiva del paciente. Los padres le transmitieron al paciente que todo lo que hac\u00eda era digno de admiraci\u00f3n sin reservas. No le dieron una retroalimentaci\u00f3n real que le hubiera permitido evaluarse a s\u00ed mismo y sus capacidades de manera diferenciada y realista. Al final, tampoco lo tomaron en serio. Esto le impidi\u00f3 desarrollar una imagen de s\u00ed mismo realista y equilibrada. El Sr. K. se siente inseguro y depende del reconocimiento y la apreciaci\u00f3n de objetos externos. Al mismo tiempo, teme no obtenerlos. Fuera de las relaciones familiares, el Sr. K. a menudo se mostraba inseguro, se irritaba con facilidad y, probablemente, tambi\u00e9n socialmente torpe, por lo que sus compa\u00f1eros sol\u00edan burlarse de \u00e9l y marginarlo. Adem\u00e1s, el paciente no pod\u00eda cumplir las expectativas de su ambicioso padre en el \u00e1mbito deportivo, lo que tambi\u00e9n reforzaba las dudas sobre su autoestima. La mudanza de casa y el comienzo de los estudios significaron una p\u00e9rdida de personas de referencia cercanas y estabilizadoras de la autoestima, as\u00ed como una confrontaci\u00f3n m\u00faltiple con \u00ablo extra\u00f1o\u00bb, lo que agrav\u00f3 el conflicto de autoestima del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enfoque del tratamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de una entrevista sobre episodios relacionales, se formul\u00f3 el siguiente TCCR como foco del tratamiento:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;D: \u00abQuiero que me quieran, me tomen en serio (!), me acepten y me incluyan\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;RO: \u00abA menudo, los dem\u00e1s se burlan de m\u00ed, me menosprecian, me excluyen o me ignoran\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;RS: \u00abMe siento decepcionado, dudo de mi propio valor, cada vez me siento m\u00e1s inseguro, me entra miedo y me retraigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Transcurso del tratamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fase inicial.<\/strong> Ya en la fase inicial se observa en el paciente una clara <em>patolog\u00eda del<\/em> <em>yo ideal<\/em> (excesivas exigencias hacia s\u00ed mismo): el Sr. K. siente, durante una ronda de presentaciones en la universidad, un fuerte miedo f\u00edsico que bloquea su capacidad de razonamiento hasta tal punto que primero no entiende las preguntas que se le formulan y luego las olvida. A pesar de ello, espera decir algo original y tiene la exigencia de que nadie note su miedo. La intervenci\u00f3n de la terapeuta contiene elementos tanto de apoyo como expresivos: \u00abCreo que, teniendo en cuenta su fuerte miedo, y el hecho de que hasta ahora ha evitado este tipo de situaciones, lo ha hecho bastante bien. Sin embargo, con sus altas exigencias, se somete a una presi\u00f3n adicional, lo que aumenta a\u00fan m\u00e1s sus miedos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta patolog\u00eda del yo ideal se muestra como muy central a lo largo de todo el tratamiento. Por lo tanto, la terapeuta interviene repetidamente de manera solidaria para que el Sr. K. pueda desarrollar un sentido de exigencias adecuadas para s\u00ed mismo. A medida que avanza el tratamiento, el Sr. K. informa repetidamente que experimenta las situaciones sociales como extremadamente agotadoras porque quiere complacer a todos. La terapeuta incluye el componente de <em><u>deseo<\/u><\/em> del TCCR en su intervenci\u00f3n: \u00abTiene la impresi\u00f3n de que solo les gustar\u00e1, si se adapta completamente a los dem\u00e1s. No es de extra\u00f1ar que las relaciones sociales le resulten tan agotadoras e inquietantes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, la terapeuta se da cuenta de que el Sr. K. tambi\u00e9n parece estar tenso en su contacto con ella. El Sr. K. lo confirma. Aqu\u00ed tambi\u00e9n intenta adaptarse a su interlocutora y decir lo que la terapeuta quiere o\u00edr. Si se enreda al hablar, ella podr\u00eda pensar: \u00abEs a\u00fan m\u00e1s tonto de lo que pensaba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Terapeuta: \u00abSupongo que se ha dado cuenta de que yo tambi\u00e9n a veces me equivoco o busco las palabras adecuadas durante un rato. \u00bfEs por eso por lo que me considera una terapeuta incompetente?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, el Sr. K. parece aliviado y responde: \u00abNo, en su caso no me parece grave. Creo que yo mismo soy mi peor cr\u00edtico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se hace evidente que el Sr. K. prefiere evitar, hasta ahora, la reflexi\u00f3n anticipada sobre situaciones sociales y, en su lugar, \u201cse lanza a ellas sin preparaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fase terap\u00e9utica intermedia<\/strong>. En esta fase, la terapeuta presta especial atenci\u00f3n a que el paciente se enfrente a situaciones que le provocan ansiedad, tras una preparaci\u00f3n adecuada (pensar como un ensayo de acci\u00f3n; elaborar un di\u00e1logo interno de autoestimulaci\u00f3n, etc.), para luego comentar sus experiencias en la terapia y as\u00ed revisar su TCCR. El Sr. K. informa estar completamente desesperado, dice que, en el \u00faltimo partido de su equipo de voleibol, se disculp\u00f3 por cada error y se insult\u00f3 a s\u00ed mismo en voz alta. Ahora est\u00e1 seguro de que lo despreciar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La terapeuta hace notar al Sr. K. sus exigencias excesivas (\u00abNo puedo permitirme cometer errores\u00bb), sus constantes autodesprecios (\u00ab\u00a1No valgo nada!\u00bb) y su intensa experiencia de verg\u00fcenza, e intenta desarrollar con \u00e9l, un di\u00e1logo interno de autoestima (\u00abYo tambi\u00e9n puedo cometer errores, a otros tambi\u00e9n les pasa\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como el Sr. K. se menosprecia cada vez m\u00e1s, la terapeuta interviene para proteger su autoestima: \u00abNo quiero que se menosprecie as\u00ed, aqu\u00ed, conmigo<a>\u00bb<\/a>. El Sr. K. se calma un poco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la siguiente sesi\u00f3n, el Sr. K. cuenta que ahora tambi\u00e9n siente una gran verg\u00fcenza hacia la terapeuta. Seguro que ella pens\u00f3: \u00abYa viene otra vez este paciente tan molesto\u00bb. Ahora nuevamente se puede examinar c\u00f3mo el TCCR tambi\u00e9n es eficaz en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo del proceso, queda claro que las ansiedades sociales del paciente tambi\u00e9n est\u00e1n relacionadas con la experiencia de que sus padres a menudo lo subestiman, en el sentido de que le quitan muchas responsabilidades y, de hecho, le faltan muchas experiencias sociales y conocimientos. Una y otra vez, la convicci\u00f3n del paciente de que siempre dice \u00abalgo especialmente est\u00fapido\u00bb y, por lo tanto, es considerado \u00abtonto\u00bb, juega un papel importante. La terapeuta interviene de manera expresiva y le indica al paciente la proyecci\u00f3n de sus propias auto desvalorizaciones en los dem\u00e1s, y tambi\u00e9n elabora con \u00e9l un di\u00e1logo interno de auto \u00e1nimo (\u00abA todos nos pasa. No solo yo he dicho tonter\u00edas\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se observa que el Sr. K. a menudo se excluye a s\u00ed mismo al mostrarse evasivo \/indiferente\/ distante. Hasta ahora, el Sr. K. ha interpretado las reacciones de sus semejantes, (la irritaci\u00f3n y el retraimiento), como una confirmaci\u00f3n de la imagen negativa de s\u00ed mismo, pero ahora puede entenderlas como una reacci\u00f3n a su comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la 17.\u00aa sesi\u00f3n, el Sr. K. y la terapeuta revisan finalmente de nuevo el TCCR. Su deseo sigue siendo el mismo, pero el Sr. K. reformula los otros dos aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;La Reacci\u00f3n del Objeto ahora es: Algunas personas reaccionan de forma muy positiva hacia m\u00ed. Con otras, temo que puedan reaccionar de forma negativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Reacci\u00f3n del Self: A veces contribuyo a que me traten de forma positiva y me aprecien. A veces contribuyo a que me traten de forma negativa y me perciban como distante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fase final.<\/strong> En la fase final se profundiza en los miedos y se aborda repetidamente el tema del final inminente de la terapia. El deseo, pero tambi\u00e9n la dificultad del paciente para entablar relaciones m\u00e1s personales, vuelven a ser el centro de atenci\u00f3n. Ahora se trabaja la preocupaci\u00f3n exagerada del paciente de ser percibido como intrusivo solo por ofrecer contacto; su imagen de s\u00ed mismo como persona poco interesante y poco digna de ser amada, as\u00ed como su miedo al rechazo. Cada vez m\u00e1s, el paciente consigue, en el contacto con los dem\u00e1s, hacer realidad su deseo de relaci\u00f3n formulado en la TCCR. La terapeuta le confirma (valida) en sus nuevas experiencias y le hace notar que ahora tambi\u00e9n necesita cada vez menos su apoyo terap\u00e9utico para seguir avanzando en el trabajo de la despedida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la entrevista final, el Sr. K. relata cu\u00e1nto ha cambiado para \u00e9l gracias a la terapia. Aunque todav\u00eda hay situaciones en las que se siente nervioso, en general se siente mucho m\u00e1s seguro y evita mucho menos. Ha desarrollado una buena comprensi\u00f3n de c\u00f3mo sus miedos sociales se relacionan con sus deseos y temores en las relaciones, as\u00ed como con su tendencia a tener exigencias perfeccionistas. El conflicto de autoestima del paciente y su comportamiento evasivo pudieron tratarse de forma satisfactoria en el marco de la terapia breve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>45.2 Fundamento emp\u00edrico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta la fecha, existen pocas pruebas emp\u00edricas sobre la eficacia de la terapia psicodin\u00e1mica en el trastorno de ansiedad social. Una terapia psicodin\u00e1mica breve en grupo, basada en el concepto de tratamiento de Malan (1976), fue superior a un grupo de control con placebo (Knijnik et al., 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otro estudio aleatorizado y controlado (Knijnik et al., 2008, 2009), la terapia psicodin\u00e1mica se combin\u00f3 con farmacoterapia y result\u00f3 ser superior a la farmacoterapia sola. En el estudio de B\u00f6gels et al. (2014), una terapia psicodin\u00e1mica basada en los conceptos de Malan (1976) y Luborsky (1984). para la fobia social generalizada, fue tan eficaz como la terapia cognitivo-conductual en la fobia social generalizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un estudio piloto (Moghadam, 2015) tambi\u00e9n se utiliz\u00f3 el concepto de \u00abAffect Phobia Treatment\u00bb de McCullough et al. (2003) para el tratamiento de la fobia social y result\u00f3 significativamente superior a una condici\u00f3n de espera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Johansson et al. (2017) pudieron demostrar, en un estudio controlado aleatorio, la eficacia de una terapia psicodin\u00e1mica basada en Internet (\u00abautoayuda guiada\u00bb) para el trastorno de ansiedad social. Por \u00faltimo, en un estudio controlado aleatorio m\u00e1s reciente de Rahmani et al. (2020), la \u00abPsicoterapia Din\u00e1mica Intensiva a Corto Plazo\u00bb (ISTDP; Davanloo, 2017) result\u00f3 ser eficaz en el tratamiento del trastorno de ansiedad social en comparaci\u00f3n con un grupo de control.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Terapia de Soporte-Expresi\u00f3n<\/strong>. La eficacia del concepto de tratamiento descrito pudo demostrarse en el estudio de intervenci\u00f3n multic\u00e9ntrico, aleatorizado y controlado A1 de la red de investigaci\u00f3n SOPHO-NET (Leichsenring et al., 2013b, 2014b). Este estudio, con N = 495 pacientes, es el mayor estudio de intervenci\u00f3n, sobre psicoterapia de la fobia social, realizado hasta la fecha en todo el mundo y uno de los mayores estudios de psicoterapia a nivel mundial. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a terapia psicodin\u00e1mica (PDT), terapia cognitivo-conductual (TCC; manual de Stangier et al., 2006) o una condici\u00f3n de espera de seis meses. Ambas terapias a corto plazo demostraron ser significativamente superiores al grupo de espera, en t\u00e9rminos de tasas de respuesta y remisi\u00f3n, y, por lo tanto, eficaces. En algunas medidas, se encontr\u00f3 una diferencia estad\u00edsticamente significativa entre las terapias a favor de la TCC, pero estas diferencias fueron peque\u00f1as y se situaron por debajo del valor m\u00ednimo establecido a priori como significativo. En los estudios de seguimiento (catamn\u00e9sicos) realizados hasta 24 meses, despu\u00e9s del final de la terapia, ambos grupos terap\u00e9uticos mostraron finalmente una evoluci\u00f3n estable. En estas catamnesis no se pudieron observar diferencias estad\u00edsticamente significativas entre la PDT y la TCC (Leichsenring et al., 2014b).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de los resultados se puede concluir que tanto la TCC como la TDC aqu\u00ed presentada son opciones de tratamiento eficaces a corto y largo plazo para el trastorno de ansiedad social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La TCC logr\u00f3 mayores tasas de remisi\u00f3n a corto plazo, pero a largo plazo no se encontraron diferencias en la eficacia entre ambos m\u00e9todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de tratamiento presentado tambi\u00e9n se adapt\u00f3 para el tratamiento de <em>adolescentes <\/em>(Horn et al., 2010) y su eficacia se demostr\u00f3 en el estudio multic\u00e9ntrico aleatorizado y controlado sobre la fobia social en adolescentes (SOPHO-YOU; Salzer et al., 2018) de la red de investigaci\u00f3n SOPHO-NET.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se compar\u00f3 la eficacia de la PDT, una TCC (manual de Steil et al., 2011) y un grupo de espera. Ambas condiciones terap\u00e9uticas resultaron ser superiores a la condici\u00f3n de espera. Los efectos terap\u00e9uticos logrados se mantuvieron estables en ambos procedimientos incluso seis y doce meses despu\u00e9s del final de la terapia. No obstante, las tasas de remisi\u00f3n logradas para ambas terapias y en ambos grupos de edad, un porcentaje considerable de pacientes no se benefici\u00f3 suficientemente de las terapias a corto plazo realizadas. Las tasas de remisi\u00f3n al final de la terapia en estos dos estudios fueron del 26 % y del 34 %, es decir, muchos pacientes segu\u00edan presentando s\u00edntomas al final de la terapia a pesar de haber mejorado. La experiencia en la pr\u00e1ctica asistencial sugiere que, al menos en la edad adulta, una terapia a largo plazo podr\u00eda ser \u00fatil para estos pacientes, que a menudo presentan una fuerte cronicidad. La verificaci\u00f3n emp\u00edrica de esta hip\u00f3tesis es una cuesti\u00f3n de investigaci\u00f3n futura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>45.3 Recomendaciones para la pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de las recomendaciones generales del cap\u00edtulo 41, en el caso de pacientes con trastorno de ansiedad social:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Elabore con el paciente frases con las que pueda animarse (a s\u00ed mismo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Anticipe con el paciente situaciones sociales (\u00abpensar como ensayo de acci\u00f3n\u00bb) y an\u00edmelo a exponerse a s\u00ed mismo (cuidado: evitaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Trabaje con el paciente sus exigencias excesivas y sus dificultades para regular su autoestima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Preste atenci\u00f3n a las proyecciones de impulsos agresivos hacia el mundo exterior y confronte al paciente con sus autodesprecios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Aborde los efectos de verg\u00fcenza con moderaci\u00f3n y empat\u00eda, teniendo en cuenta la facilidad susceptibilidad) del paciente para sentirse avergonzado y herido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas frecuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfA qu\u00e9 se deben normalmente las dificultades para regular la autoestima en los pacientes con ansiedad social?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pacientes con ansiedad social tienden a exigirse demasiado y a ser perfeccionistas consigo mismos. Tambi\u00e9n son caracter\u00edsticas las auto desvalorizaciones, con las que los afectados a menudo se menosprecian de forma devastadora\/ destructiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 afecto puede considerarse el <em>afecto principal<\/em> en la ansiedad social y debe abordarse con especial delicadeza?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>verg\u00fcenza <\/em>es un afecto central en la ansiedad social. Debido al miedo a la verg\u00fcenza, los pacientes rara vez la abordan directamente. Por lo tanto, es importante abordar activamente el afecto de la verg\u00fcenza. Sin embargo, esto debe hacerse con tacto para avergonzar lo menos posible a los afectados y, m\u00e1s bien, mostrarles empat\u00eda por su angustia interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong> <strong>complementaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Leichsenring, F., Beutel, M. E., Salzer, S., Haselbacher, A. &amp; Wiltink, J. (2015). Soziale Phobie \u2013 Psychodynamische Therapie. G\u00f6ttingen: Hogrefe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el tratamiento del trastorno de ansiedad social (v\u00e9ase el cap. 25) existen los primeros estudios sobre terapias individuales y grupales, basadas en diferentes conceptos de terapia psicodin\u00e1mica. 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