{"id":140,"date":"2026-03-15T00:16:58","date_gmt":"2026-03-15T00:16:58","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=140"},"modified":"2026-05-02T19:34:11","modified_gmt":"2026-05-02T19:34:11","slug":"19-vision-general-de-los-procedimientos-diagnosticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=140","title":{"rendered":"II-1\u00a0Visi\u00f3n general de los procedimientos diagn\u00f3sticos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">                                          <strong>19.1 Diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico categ\u00f3rico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la definici\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (2016), se trata de un trastorno mental cuando la vida y la experiencia de una persona se desv\u00edan significativamente de la norma y causan sufrimiento. Para corresponder a esta categor\u00eda, y ser considerado \u201cenfermo mental\u201d, deben cumplirse ciertos criterios,  Sin embargo, la psicolog\u00eda como disciplina cient\u00edfica plantea el reto de clasificar los procesos internos, las anomal\u00edas de comportamiento, la percepci\u00f3n alterada y el sufrimiento ps\u00edquico, en <em>categor\u00edas<\/em> y operacionalizarlos seg\u00fan criterios espec\u00edficos, para convertir la informaci\u00f3n \u00abblanda\u00bb en \u00abdura\u00bb y medible. Mediante m\u00e9todos estad\u00edsticos se intenta registrar las emociones, las inclinaciones, las experiencias y el comportamiento en caracter\u00edsticas y categor\u00edas, y con procesos de evaluaci\u00f3n detallados se determina qu\u00e9 criterios deben cumplirse para entrar en la categor\u00eda de \u00abenfermo mental\u00bb. A partir de una tradici\u00f3n centenaria de diagn\u00f3stico <em>categ\u00f3rico<\/em> de enfermedades, se crearon tambi\u00e9n para los trastornos mentales dos sistemas internacionales (ICD-10 y DSM-5, cap. 20), que definen estas caracter\u00edsticas y criterios y que se utilizan para clasificar las enfermedades mentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico dimensional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El enfoque categ\u00f3rico descrito, que es un enfoque diagn\u00f3stico m\u00e9dico-psicol\u00f3gico, m\u00e1s bien global, se contrapone a otro enfoque <em>explicativo<\/em> del origen de los trastornos mentales, que tambi\u00e9n es importante para la perspectiva psicodin\u00e1mica de dichos trastornos. En lugar de partir de una comprensi\u00f3n <em>categ\u00f3rica, dicot\u00f3mica y basada en los s\u00edntomas<\/em> (enfermo mental \/ sano mentalmente), el enfoque diagn\u00f3stico se centra en los niveles subyacentes: desde una perspectiva <em>dimensional<\/em>, los s\u00edntomas de los pacientes pueden entenderse, por ejemplo, como una expresi\u00f3n de <em>alteraciones funcionales<\/em> que, en la tradici\u00f3n psicodin\u00e1mica, se distribuyen en un continuo (desde buenas capacidades estructurales hasta graves alteraciones en la estructura del yo) y se clasifican diagn\u00f3sticamente. &nbsp;Por lo tanto, este tipo de diagn\u00f3stico <em>funcional<\/em> no es categ\u00f3rico, sino dimensional, y no solo distingue entre enfermo y sano, sino que refleja las capacidades y limitaciones subyacentes. Incluso en el \u00e1mbito del diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas, una nueva perspectiva dimensional permite, m\u00e1s all\u00e1 de las diferentes categor\u00edas diagn\u00f3sticas, diagnosticar y comprender las enfermedades mentales desde la perspectiva de la <em>gravedad de las limitaciones<\/em> que provocan (Kotov et al., 2017; OMS, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los dos sistemas internacionales de clasificaci\u00f3n de los trastornos mentales existe actualmente una tendencia que propone un enfoque unidimensional. As\u00ed, en el ap\u00e9ndice del DSM-5 (APA, 2015) se propone, por ejemplo, un modelo alternativo para el diagn\u00f3stico de los trastornos de la personalidad, que no se basa en las manifestaciones externas de los trastornos, sino que pretende diagnosticar los procesos alterados y los d\u00e9ficits subyacentes (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 23). En la CIE-11 (OMS, 2022), utilizada en el \u00e1mbito angloamericano, se ha adoptado este enfoque y se han eliminado en gran medida las categor\u00edas de trastornos de la personalidad. En su lugar, tambi\u00e9n aqu\u00ed se diagnostica el grado de <em>gravedad<\/em> de las alteraciones y <em>caracter\u00edsticas funcionales<\/em> de la personalidad (Bach et al., 2021; Herpertz, 2018) (v\u00e9anse los cap\u00edtulos 23 y 31). Por lo tanto, el tipo de enfoque o aproximaci\u00f3n psicol\u00f3gico-diagn\u00f3stica tambi\u00e9n depende de la comprensi\u00f3n subyacente del trastorno y del modelo diagn\u00f3stico resultante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Definici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico mide, bas\u00e1ndose en criterios establecidos, en qu\u00e9 medida la vida y la experiencia de una persona (o de un grupo, instituci\u00f3n, etc.) se desv\u00eda significativamente de la norma y en qu\u00e9 medida esto causa sufrimiento a los afectados y\/o a su entorno. Para ello, se procede de forma <em>fenomenol\u00f3gica<\/em>, es decir, orientada a los s\u00edntomas, y <em>categ\u00f3rica<\/em> (rasgo o caracter\u00edstica pronunciada \/ no pronunciada), o <em>dimensional<\/em> (gravedad de una caracter\u00edstica o propiedad) y <em>continua<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>19.2 Diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que la clasificaci\u00f3n de las enfermedades mentales puede ser categ\u00f3rica o dimensional, esta diferencia tambi\u00e9n se refleja en la forma en que se puede entender y establecer un diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico. Mientras que los sistemas de clasificaci\u00f3n internacionales habituales para los trastornos mentales, clasifican seg\u00fan criterios claros de s\u00edntomas y establecen las condiciones que deben cumplirse para entrar en la categor\u00eda de \u00abenfermo mental\u00bb, un enfoque psicodin\u00e1mico adopta una perspectiva diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico<\/em> no se basa principalmente en los s\u00edntomas manifestados por los pacientes, sino que recurre a <em>contextos biogr\u00e1ficos<\/em> para nombrar el resultado de aquellas fuerzas internas que, a lo largo de la vida, mediante influencias, moldeamientos y tensiones, han formado y marcado de manera fundamental a una persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico es el resumen \/ s\u00edntesis de las <em>capacidades estructurales<\/em> que una persona ha aprendido en la primera infancia, sus <em>experiencias relacionales y su estilo de apego, los conflictos<\/em> de desarrollo que ha atravesado y la <em>personalidad<\/em> resultante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, desde el punto de vista psicodin\u00e1mico, el sufrimiento ps\u00edquico se orienta hacia la experiencia interior y se describe, no solo mediante un diagn\u00f3stico basado en los <em>s\u00edntomas<\/em> procedente de un sistema de clasificaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n mediante un diagn\u00f3stico del <em>conflicto<\/em> y de la <em>estructura<\/em>, as\u00ed como una descripci\u00f3n sobre la estructura neur\u00f3tica. Estos diagn\u00f3sticos son necesarios para solicitar una psicoterapia psicodin\u00e1mica dentro del sistema de seguros m\u00e9dicos alem\u00e1n. Adem\u00e1s de estos niveles, tambi\u00e9n se requieren <em>otros niveles<\/em>, no siempre de manera expl\u00edcita, pero necesarios para la comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica, a fin de entender las fuerzas que han surtido efecto a lo largo de la historia de vida y que causan, y mantienen, el sufrimiento ps\u00edquico. Esta informaci\u00f3n constituye la base para la formulaci\u00f3n de un modelo psicodin\u00e1mico del trastorno, que es la base para la <em>planificaci\u00f3n de la terapia y el pron\u00f3stico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>19.3 Niveles del diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico, en general, se refiere principalmente al diagn\u00f3stico categ\u00f3rico y orientado a los s\u00edntomas, en el diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico existen varios niveles diagn\u00f3sticos. El diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico operacionalizado <a href=\"http:\/\/EL OPD Y DSM-5: UN POSIBLE RE-ENCUENTRO DEL PSICOANALISIS Y LA PSIQUIATRIA Dr. \u00c1lvaro E. Romero Pimienta Miembro de la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Mexicana (APM) Miembro de la Society for Psychotherapy Research (SPR) Guadalajara, Jal. 18 de Febrero de 2015 alvaroromerop@hotmail.com RESUMEN.- EL OPD Y DSM-5: UN POSIBLE RE-ENCUENTRO DEL PSICOANALISIS Y LA PSIQUIATRIA El autor hace una rese\u00f1a cr\u00edtica sobre el impacto que, las diferentes versiones del Manual Diagnostico y Estad\u00edstico de las Enfermedades Mentales (DSMs), editadas por la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana, han tenido en la pr\u00e1ctica psiqui\u00e1trica y psicoanal\u00edtica. Sus caracter\u00edsticas y modificaciones sucesivas. De sus usos y abusos. De los factores que han movido las sucesivas elaboraciones y cambios: desde motivos econ\u00f3micos y pol\u00edticos hasta los estrictamente cient\u00edficos.  De manera particular enfatiza que algunos psicoanalistas  y sus organizaciones han sabido responder configurando instrumentos complementarios y han aceptado el reto de someterlos a validaci\u00f3n emp\u00edrica. De manera particular destaca las caracter\u00edsticas y ventajas del reci\u00e9n publicado Diagnostico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado  (OPD) que parece superar en algunos aspectos los sistemas de diagnostico psicoanal\u00edticos  de este tipo; que es \u00fatil para la planificaci\u00f3n de intervenciones psicoterap\u00e9uticas;  que puede utilizarse en protocolos de investigaci\u00f3n neurocient\u00edfica y que puede complementar armoniosamente el reci\u00e9n inaugurado DSM-5.      SUMMARY THE OPD AND DSM-5: A POSSIBLE RE-MATCH OF PSYCHOANALYSIS AND PSYCHIATRY  The author makes a critical review about the impact from different versions of the Diagnostic and Statistical Manual of the Mental Disorders, (DSMs)  edited by the American Psychiatric Association, over psychiatric and psychoanalytic practice. Characteristics and subsequent amendments. Its uses and abuses. The factors that have moved the successive developments and changes: from economic and political reasons to those strictly scientific. In particular he says that some psychoanalysts and their organizations have been able to elaborate complementary instruments and have accepted the challenge of submitting them to empirical validation. In particular highlights the features and advantages of the newly released Operationalized Psychodynamic Diagnostics (OPD) that seems to overcome, in some respects, the psychoanalytic diagnostics systems of this type; which it is useful for planning the psychotherapeutic interventions; which it can be used in neuroscience research protocols and that it can be an harmonious complement to the newly opened DSM-5.           1 Han pasado ya m\u00e1s de 60 a\u00f1os. En 1952 la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana public\u00f3 el primer Manual Diagnostico  para las enfermedades mentales: DSM-I.   Con una fuerte influencia del \u201cpsicobiologo\u201d Adolf Mayer (1866-1950), en este Manual, la manera de clasificar y definir las caracter\u00edsticas de cada trastorno (165 categor\u00edas, en total)  estuvo apoyado e influenciado por conceptos psicoanal\u00edticos. Cada trastorno era una \u201cReacci\u00f3n (neur\u00f3tica, psic\u00f3tica, etc.)\u2026\u201d.  Este sistema mejoraba y en cierta manera contradec\u00eda a Eugen Bleuler y a Emil Kraepelin (1856-1926), quien nunca acept\u00f3 las teor\u00edas de Freud. Pero el inter\u00e9s fundamental estaba en disponer de un sistema, un lenguaje, una nomenclatura unificada, que permitiera un conocimiento epidemiol\u00f3gico y estad\u00edstico (social) de los problemas de salud mental en los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Siguieron el DSM-II (1968), el DSM III (1980), el DSM III-R (1987), el DSM- IV (1994), el DSM IV-TR (2000) y hace un a\u00f1o, el DSM -5 (2013).   Cada una de estas versiones implic\u00f3 cambios m\u00e1s o menos significativos\u2026 y reacciones, tambi\u00e9n, m\u00e1s o menos significativas, por parte de la comunidad \u201cpsi\u201d: psic\u00f3logos, psiquiatras, psicoanalistas.  El cambio m\u00e1s sorprendente fue la publicaci\u00f3n del DSM-III, en 1980, con Robert Spitzer a la cabeza: fue una modificaci\u00f3n radical de la nosolog\u00eda psiqui\u00e1trica. Con el af\u00e1n de que fuese utilizado por los cl\u00ednicos de diferentes escuelas psicol\u00f3gicas y psiqui\u00e1tricas (biologistas, cognitivo- conductuales, din\u00e1micos, etc.) se eliminaron las explicaciones y t\u00e9rminos psicoanal\u00edticos (los s\u00edntomas \u201cdejaban de ser\u201d la expresi\u00f3n encubierta de un conflicto inconsciente).   El manual se auto-calific\u00f3 de \u201ca-te\u00f3rico\u201d respecto a las causas. Se le denomin\u00f3 \u201cdescriptivo-fenomenol\u00f3gico\u201d y se tipificaron  256 categor\u00edas diagnosticas. No hubo m\u00e1s  \u201cneurosis \u2013fulana o sutana\u201d. Se introdujo un modelo multi-axial (5 ejes)  que fue muy festejado por la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Americana, en raz\u00f3n de que la Psiquiatr\u00eda se \u201cre-medicalizaba\u201d  y los psiquiatras \u201cvolv\u00edan\u201d al campo y modelo m\u00e9dicos (ambos sufr\u00edan al estar juntos, pero tanto m\u00e1s por estar separados), al tiempo que, con su eje III:  la condici\u00f3n m\u00e9dica, y el eje IV: los factores de estr\u00e9s psicosocial, se propon\u00eda un modelo de diagn\u00f3stico m\u00e9dico \u201cintegral\u201d (bio-psico-social) que podr\u00edan o deber\u00edan seguir todos los practicantes de la medicina. El DSM-III tuvo un \u00e9xito tremendo en ventas. Se busc\u00f3 deliberadamente que su nomenclatura fuera consistente con la Clasificaci\u00f3n Internacional de las Enfermedades (ICD) de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Se enfatiz\u00f3 demasiado en que los datos que ingresasen para modificar este propuesta, y para los futuros esquemas clasificatorios, solo deb\u00edan provenir de investigaciones emp\u00edricas.  Estos cambios impactaron fuertemente la pr\u00e1ctica y la ense\u00f1anza de la Psiquiatr\u00eda (p.e. en los planes de estudios  de los posgrados en Psiquiatr\u00eda). En Guadalajara, varios a\u00f1os antes, el maestro Ra\u00fal L\u00f3pez Almaraz nos hacia advertir  las diferencias entre  la psiquiatr\u00eda cl\u00ednica- fenomenol\u00f3gica inglesa (Mayer-Gross y  Karl Jaspers, alem\u00e1n, incluido) y la escuela americana (Freedman y Kaplan): \u201call\u00e1 \u2013 en Europa- se diagnosticaba mas psicosis maniaco-depresiva (vs. esquizofrenia)\u2026 y no tanto por una raz\u00f3n epidemiol\u00f3gica, como por aplicar diferentes criterios para diagnosticarlas\u201d.   Casi al mismo tiempo, y como un trasfondo que jug\u00f3 un papel determinante y transformador de la psiquiatr\u00eda, en esos a\u00f1os (1980), se empez\u00f3 a utilizar la Tomograf\u00eda Axial Computarizada: \u00a1Wow! dejar\u00edamos atr\u00e1s  la riesgosa neumo-encefalografia. Un admirable recurso tecnol\u00f3gico nos permitir\u00eda descartar organicidad con algo m\u00e1s que la  simple Rx de cr\u00e1neo, el EEG y\/ o el estudio general de LCR. Se anunciaba el regreso de la  \u201cNeuropsiquiatr\u00eda\u201d. Los desarrollos de la psicofarmacolog\u00eda fortalec\u00edan enormemente la explicaci\u00f3n bioqu\u00edmica- cerebral de los trastornos psiqui\u00e1tricos.  El DSM-III se estableci\u00f3 firmemente, pero cuando a mas de dos psiquiatras se les ped\u00eda diagnosticar a un mismo paciente, las posibilidades de que llegaran a un acuerdo apenas superaban al azar. Se empez\u00f3 a replantear, entonces el problema de la confiabilidad de los diagnostico psiqui\u00e1tricos \u2026 y de la validez, pues muchos resultaban \u201cfalsos positivos.. La relaci\u00f3n entre estos factores era casi inversamente proporcional.   2 Con  la publicaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la Entrevista Estructurada para el DSM-III-R (SCID-I y SCID-II) (\u201cMultisite Test-Retest Reliability\u201d), en 1992, se corrigi\u00f3 sustantivamente este problema.  La entrevista \u201cestructurada\u201d, obligatoria trat\u00e1ndose de un protocolo de investigaci\u00f3n cl\u00ednica, pero eventualmente aplicada en los contextos de consulta privada o institucional, mejoraban la confiabilidad pero afectaban la relaci\u00f3n con el paciente: se restring\u00eda la atenci\u00f3n sobre la interacci\u00f3n misma, que sin duda aportaba una comprensi\u00f3n mayor sobre el paciente y sus problemas. De manera particular no se lograba la b\u00e1sica comprensi\u00f3n sobre la transferencia del paciente y la contratransferencia del cl\u00ednico.   Necesario entonces, era entender que, al aplicar una entrevista estructurada el cl\u00ednico deber\u00eda estar habilitado, al mismo tiempo para identificar el car\u00e1cter de la relaci\u00f3n que se estaba conformando entre ellos (1). Desafortunadamente, al menos en los \u00e1mbitos de atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica ambulatoria (p.e. en instituciones p\u00fablicas con residentes de Psiquiatr\u00eda), al desarrollo y adquisici\u00f3n de esta habilidad se le dio poca importancia. La evaluaci\u00f3n diagnostica se volvi\u00f3 un tanto mecanizada.  Ciertamente, el DSM  se convirti\u00f3 en un \u201ccheck list\u201d. Elaborar la historia cl\u00ednica del paciente pas\u00f3 a segundo plano y, a no ser que se tratara de un caso para presentar en una sesi\u00f3n cl\u00ednica-acad\u00e9mica, solo muy raras veces se diagnosticaba como el manual lo propon\u00eda: multi-axialmente. Solo se diagnosticaba el eje I o bien, podr\u00eda tener las 5 \u201cetiquetas\u201d, pero sin comprender la interrelaci\u00f3n patog\u00e9nica que operaba entre ellas.  \u00bfQu\u00e9 pasaba mientras tanto con los psiquiatras din\u00e1micos y los psicoanalistas?  El DSM III hab\u00eda \u201ccortado\u201d bruscamente la \u201chegemon\u00eda\u201d psicoanal\u00edtica en el campo psiqui\u00e1trico. Muchos se opusieron activamente. Otros, consideraron  que el diagnostico descriptivo es simplemente \u201cin\u00fatil\u201d, pues lo fundamental, dec\u00edan, es  detectar aquellos mecanismos  que \u201csubyacen\u201d a los s\u00edntomas: \u201cEl trastorno que se diagnostica es la superficie del iceberg\u201d, \u201cla verdad ser\u00e1 siempre otra, no lo que diga el contenido manifiesto del paciente\u201d. \u201cEl diagnostico cl\u00ednico que haga ahora, cambiar\u00e1 en el transcurso de la terapia\u2026 cuando salga lo reprimido\u2026 cuando cedan las resistencias.. cuando cambie su neurosis vulgar por una Neurosis de Transferencia\u201d.  Pero no importaba. A la par del diagnostico del DSM, los psicoanalistas elaboraban una \u201cFormulaci\u00f3n Psicodin\u00e1mica\u201d. Solo que esta ser\u00eda tan variable, como cada autor o teor\u00eda psicoanal\u00edtica se citara. Esta formulaci\u00f3n resultaba, muchas veces contradictoria y confusa, \u201csin pies ni cabeza\u201d: \u201cEste caso, seg\u00fan Freud\u2026 seg\u00fan Melanie Klein,\u2026 seg\u00fan Kernberg\u2026 seg\u00fan Fromm\u2026 etc.\u201d Un verdadero \u201cmazacote\u201d.  Varios a\u00f1os despu\u00e9s O. Kernberg (psiquiatra-psicoanalista) cuyo trabajo cl\u00ednico y te\u00f3rico se hab\u00eda centrado de manera particular en los Trastornos Borderline, ofreci\u00f3 su \u201cEntrevista Estructural\u201d (Severe Personality Disorders, 1984). La perspectiva psicoanal\u00edtica volv\u00eda a mostrar que, al menos en el eje II del DSM-II, los criterios diagn\u00f3sticos puramente cl\u00ednico-descriptivos (del DSM), no eran suficientes. Hay que evaluar la \u201cidentidad del  yo\u201d (versus difusi\u00f3n de identidad), la calidad de los mecanismos de defensa y la presencia o ausencia de capacidad para probar la realidad. Con esto se podr\u00eda diferenciar entre Neurosis, Borders, Psicosis y Trastornos Org\u00e1nicos.  Se perfilaba ya, lo que cinco a\u00f1os despu\u00e9s se inaugurar\u00eda como Medicina Basada en Evidencias (Clinical Epidemiology, Sackett, 1991). Y, luego, por supuesto, la \u201cPsiquiatr\u00eda Basada en Evidencias\u201d (\u201cConcise Guide to Evidence-Based Psychiatry\u201d, Gray, 2004): una presi\u00f3n para los psiquiatras, un dolor de cabeza para  los psicoanalistas alejados del modelo medico. Los cuestionamientos se centraban ahora, en el fundamento cient\u00edfico de cada etapa del trabajo y la pr\u00e1ctica cl\u00ednica: \u201c\u00bfC\u00f3mo diagnosticaste?, \u00bftus instrumentos est\u00e1n validados emp\u00edricamente?, \u00bfc\u00f3mo- con qu\u00e9 lo tratas? \u00bfEn qu\u00e9 ensayos cl\u00ednicos aleatorizados te apoyas?  \u00bfSeleccionaste esta modalidad de tratamiento de un meta-an\u00e1lisis?, \u00bfen qu\u00e9 basas tus pron\u00f3sticos? , Recurre a las publicaciones actuales publicadas por internet, quema o tira tus libros de texto\u2026 son obsoletos\u201d   3 En el campo de la psicoterapia psicoanal\u00edtica las respuestas no se hicieron esperar. Lester Luborsky encabez\u00f3 un \u201catrevido\u201d movimiento haciendo investigaci\u00f3n cuantitativa: operacionalizando (enti\u00e9ndase \u201cmidiendo\u201d) conceptos \u201ctan\u201d psicoanal\u00edticos como la Transferencia. Su m\u00e9todo denominado CCRT (Core Conflictual Relationship Theme) (1984 \/1990) (2), fue una base fundamental para el desarrollo de muchas otras propuestas metodol\u00f3gicas de este tipo. En 1993, J. Barber y  P. Crits-Cristoph (disc\u00edpulos de Lester Luborky) (3) sintetizaban los esfuerzos por \u201cmedir\u201d la formulaci\u00f3n psicodin\u00e1mica. Pero la presi\u00f3n ten\u00eda varias fuentes: el sistema m\u00e9dico norteamericano sufr\u00eda una crisis financiera. El Medi-Care y otras compa\u00f1\u00edas aseguradoras m\u00e9dicas no cubr\u00edan los gastos que implicaban atender a los pacientes con diagn\u00f3stico de \u201ctrastornos\u201d de personalidad pues no se trataba de una \u201cenfermedad\u201d, aunque parad\u00f3jicamente algunos fuesen socialmente m\u00e1s graves que un paciente esquizofr\u00e9nico. El Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) no apoyaba con becas a los  investigadores en psicoterapia que no mostraran, al detalle, los criterios e instrumentos para seleccionar a sus pacientes, las t\u00e9cnicas que se emplear\u00edan, los instrumentos para medir resultados, las competencias y\u2026 el apego irrestricto de los investigadores a estos protocolos (su adherencia). Esto condujo a la elaboraci\u00f3n de Manuales de Psicoterapia\u2026 pero esa es otra historia.  El DSM-IV (1994) y su revisado (del a\u00f1o 2000), no ofrecieron avances significativos. Pero en 2006, la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional y otras organizaciones psicoanal\u00edticas publicaron el Manual Diagnostico Psicodin\u00e1mico (PDM, por sus siglas en ingles) con un declarado prop\u00f3sito de ser complementario al DSM-IV. Este manual se estructur\u00f3 en tres ejes: S (patr\u00f3n sintom\u00e1tico), P (Patr\u00f3n y Trastorno de  Personalidad) y M (Perfil de Funcionamiento mental). Una revisi\u00f3n desglosada y comparativa de este modelo PDM-2 puede verse ahora, en otra publicaci\u00f3n (4). Y en 2007 nuevamente O. Kernberg y J. Clarkin, publicaron una segunda versi\u00f3n de su Structured Interview of Personality Organization  (STIPO)  (ignoro si hay una versi\u00f3n traducida al espa\u00f1ol) (5, 6, 7). Es bella y precisa. Merece un an\u00e1lisis particular que excede tambi\u00e9n los l\u00edmites de este art\u00edculo.  Regres\u00e9monos unos a\u00f1os antes para ver otros factores que incidieron en este asunto. Mario Bunge, reconocido filosofo, f\u00edsico y epistem\u00f3logo declara (1989 \u00bf?) que el Psicoan\u00e1lisis NO es una ciencia (8). Eric Kandel, Premio Novel en Medicina en 2000, declara: \u201cAnalysis is the most elaborate and nuanced view of the mind that we have\u2026.But analysis is not empirical and we need independent evidence for two points \u2013 whether it works (under what circumstances and for whom), and, if so, how it works, that is, what alteration does it produce in the brain? (1998-1999) (9,10). Enti\u00e9ndase: \u201cLa \u00fanica forma de validar cient\u00edficamente al psicoan\u00e1lisis es llev\u00e1ndolo al campo de las neurociencias\u201d\u2026\u201dNo basta con hacer investigaci\u00f3n operacionalizando los constructos, darles validez y confiabilidad, y luego aplic\u00e1ndolos en RCT con los consiguientes an\u00e1lisis de significancia estad\u00edstica\u201d. (\u201cS\u00edguele pedaleando, compadre\u201d).   \u00bfReacci\u00f3n? Ese mismo a\u00f1o se publica el primer n\u00famero del Journal de Neuro-Psycoanalysis (11). Congrega neurocient\u00edficos, cient\u00edficos cognitivos y psicoanalistas. \u00a1Bravo!  Hace un a\u00f1o se public\u00f3 el  DSM-5. Numerosas cr\u00edticas ha despertado (12), en particular sobre el cap\u00edtulo  de los Trastornos de Personalidad  (TP) que, de hecho, son las mismas que se hicieron del DSM-IV (13). Para m\u00ed, las m\u00e1s relevantes son:  1. \u2013 El nivel de comorbilidad de distintos TP es exageradamente alto (es habitual que haya 4 o m\u00e1s diagn\u00f3sticos para la misma persona), lo cual pone en duda la validez discriminante del sistema. 2. \u2013 La mayor\u00eda de las personas (cerca del 60%) que califican para la categor\u00eda general de TP del DSM-V no coincide con ninguna de las categor\u00edas diagn\u00f3sticas espec\u00edficas. 3. \u2013 La confiabilidad test-retest es baja, lo cual indica una falta grave de confiabilidad del m\u00e9todo, puesto que se trata de diagnosticar trastornos que, se supone, tienden a persistir en el tiempo. El resto de los desacuerdos (la eliminaci\u00f3n de los ejes, p.e.) no me parecen importantes. Lo relevante, a mi juicio, es considerar que todos los DSMs, incluyendo el DSM-5, son un documento que  SI puede ser suficiente para un psiquiatra que, paso seguido, elige y prescribe el psicof\u00e1rmaco que, por la sintomatolog\u00eda que identifica, est\u00e9 indicado. Pero que NO cubre todo lo que un psicoterapeuta o psicoanalista necesita saber de su paciente para planear congruentemente el tratamiento psicol\u00f3gico que le corresponde. \u201cNo le pidamos peras\u2026\u201d                                                          4  Por otra parte, la relaci\u00f3n entre DSM-5 y la Medicina Basada en Evidencias est\u00e1 siendo analizada y hay controversias interesantes (14). Digamos que, (sin tirar el ni\u00f1o con todo y el agua de la ba\u00f1era), la limitaci\u00f3n m\u00e1s cuestionada de este modelo medico est\u00e1 en que los promedios que resultan de los ensayos cl\u00ednicos (RCT) poco se asemejan al paciente \u201creal\u201d que nos pide consulta\u2026 y que la significaci\u00f3n estad\u00edstica solo tiene un beneficio marginal en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. La Medicina Basada en Evidencia, se dice, tambi\u00e9n est\u00e1 en crisis. (15)  Vamos ahora al motivo principal de este art\u00edculo: presentar y promover una buena alternativa diagnostica que puede complementar con creces al DSM-5 y que puede ser muy \u00fatil para los \u201cpsi\u201d que consideren relevante obtener una comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica de sus pacientes: El OPD.  El Diagnostico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado (por sus siglas en alem\u00e1n\/ ingles, OPD) entra en el escenario. Se publica primero en alem\u00e1n OPD-1 (1996) y en ingl\u00e9s (2001).Como \u201cOPD-2\u201d se publica en espa\u00f1ol en 2008-2009 (16). Responsable: Guillermo de la Parra coordinando a un grupo de psicoanalistas chilenos. Autores: \u201cEl grupo de Trabajo OPD\u201d, psicoanalistas alemanes con Manfred Cierpka a la cabeza, la mayor\u00eda investigadores de la Universidad de Heidelberg, Alemania. Caracter\u00edsticas generales:   a.-Es Multiaxial: 1.-Vivencia de la Enfermedad y prerrequisitos del tratamiento ( estr\u00e9s y coping con la enfermedad, capacidad de insigth, motivaci\u00f3n para el cambio) ; 2.- Diagnostico del Patr\u00f3n Disfuncional de Relaciones Interpersonales, 3.- Diagn\u00f3stico de Conflicto Psicodin\u00e1mico; 4.- Diagnostico de Estructura (funciones) Ps\u00edquica; 5.- Diagnostico Cl\u00ednico (ICD\/ DSM-IV). b.- Se basa en constructos psicodin\u00e1micos operacionalizados que han sido sometidos a pruebas de validez y confiabilidad con estudios emp\u00edricos. (El OPD-2, que asumi\u00f3 esta tarea en forma sistem\u00e1tica, debi\u00f3 hacer frente a las dificultades que plantea la irrenunciable subjetividad del entrevistador, por ejemplo, en conceptos como los de contratransferencia). Se busc\u00f3 la traducci\u00f3n de los conceptos psicoanal\u00edticos a t\u00e9rminos con base fenomenol\u00f3gica, pero sin pretender desconocer su filiaci\u00f3n y el marco conceptual en el que se originaron. c.- Permite la planeaci\u00f3n terap\u00e9utica mediante la focalizaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n especifica, en curso, de los resultados\/ progreso terap\u00e9uticos (outcome) utilizando sus escalas correspondientes (vgr. Escala de cambio Estructural de Heidelberg).  c.- Se apuntala como una buena alternativa para estudios de correlaci\u00f3n con variables neurofisiol\u00f3gicas (Ver, su relaci\u00f3n con las Neurociencias (17) \/ \u201cLas bases neurales del inconsciente\u201d de Heather A. Berlin(18). d.- Una exposici\u00f3n mas desglosada de sus contenidos y procedimientos se puede ver en (19)  Modestia aparte y sincera, la experiencia personal con este instrumento me permite compartir los siguientes comentarios: 1.- La utilizaci\u00f3n de este instrumento no invalida, al contrario, requiere del evaluador experiencia cl\u00ednica y  preparaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica.  2.- Los \u00edtems y categor\u00edas de cada eje facilitan enormemente la identificaci\u00f3n pronta y confiable de variables o contenidos psicoanal\u00edticos que con la sola asociaci\u00f3n libre (y la atenci\u00f3n flotante) emplear\u00eda much\u00edsimo m\u00e1s tiempo. 3.- Permite, de manera particular, evaluar esas funciones estructurales que (OJO) como Vulnerabilidad o \u201cRecursos\u201d, siempre operan con alg\u00fan grado de integraci\u00f3n, independientemente del diagnostico cl\u00ednico (DSMs).(Es pat\u00e9tico comprobar que muchos pacientes con fallas estructurales (los hemos y\/o han sido) tratados con formas (t\u00e9cnicas) convencionales de psicoterapia psicoanal\u00edtica (a base de interpretaciones transferenciales, p.e.): son pobres los resultados, se descontin\u00faan, hay una marcada regresi\u00f3n, no mejoran por mas insigth que se les d\u00e9). Previene de un potencial y lamentable acting out; de una peligrosa descompensaci\u00f3n psic\u00f3tica. 4.- El OPD representa el producto de un trabajo realizado desde hace mas de 45 a\u00f1os por investigadores de talla internacional, la mayor\u00eda miembros de la Sociedad de Investigadores en Psicoterapia (Society for Psychotherapy Research) (SPR). 5  BIBLIOGRAFIA.  1.- Norcross JC.: Psychotherapy Relationship that work.      Oxford University Press, 2002.   2.-Luborsky L.: Principles of Psychoanalytic Psychotherapy.       Basic Books, 1984      Luborsky L. Crits-Christoph P. : Undestanding Transference.      American Psychological Association, 1989.  3.-Barber JP. ,Crits-Christoph P.: Advances in Measures of Psychodynamic Formulations. Journal of         Consulting and Clinical Psychology, 1993  4.- S. K. Huprich, et al: The Psychodynamic Diagnostic Manual(PDM) and the PDM-2:  Opportunities to         Significantly Affect the Profession.       Psychoanalytic Inquiry: A Topical Journal for Mental Health Professionals, 35:sup1, 60-73,          Published  online: 06 Jan 2015.           http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/pdf\/10.1080\/07351690.2015.987594       https:\/\/sites.google.com\/a\/icdl.com\/pdm\/  5.- J.F. Clarkin, E. Caligor, B. Stern &amp; O. F. Kernberg:       Structured Interview of Personality Organization (stipo)       http:\/\/www.personalitystudiesinstitute.com\/pdf\/Structured-Interview-of-Personality-Organization.pdf    6.- Entrevista con el Dr. O Kernberg       http:\/\/www.temasdepsicoanalisis.org\/entrevista-con-el-dr-otto-kernberg-2\/  7.- B. Stern, et al: Structured Interview of Personality Organization (STIPO): Preliminary Psychometrics in           a clinical sample. Journal of Personality Assessment, 92(1), 35\u201344, 2010               http:\/\/www.barrysternphd.com\/pdf\/jpa-stipo-stern.pdf  8.- Entrevista con Mario Bunge       https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=EV1WsdHJh98   9.- Kandel ER: A new intellectual framework for psychiatry.       Am J Psychiatry 1998; 155:457\u2013469  10.-Kandel E.R: Biology and the Future of Psychoanalysis:       A New Intellectual Framework for Psychiatry Revisited       Am J Psychiatry 1999; 156:505\u2013524       1993, Vol. 61, No. 4,574-585  11.- http:\/\/neuropsa.org.uk\/  12.- Good E:  Personality Disorders in the DSM-5: Proposed Revisions and Critiques        Journal of Mental Health Counseling January 1, 2012        http:\/\/www.readperiodicals.com\/201201\/2574409221.html#ixzz3S9bm4vI7  13.- Shedler J., Westen D.: The Shedler\u2013Westen Assessment Procedure (SWAP):Making Personality              Diagnosis Clinically Meaningful          Journal of Personality Assessment, 89(1), 41\u201355  6 14.-  Sobo S: Does Evidence-Based Medicine Discourage Richer Assessment of Psychopathology and              Treatment?  Psychiatric Times. April 05, 2012           http:\/\/www.psychiatrictimes.com\/major-depressive-disorder\/does-evidence-based-medicine-discourage-             richer-assessment-psychopathology-and-treatment  15.- T.Greenhal et al:Evidence based medicine: a movement in crisis?.         BMJ 2014;348:g372.  16.-Diagnostico Psicodinamico Operacionalizado ( OPD-2)       Editorial Heder, 2008  17.- Kessler H, Stasch M, Cierpka M: Operationalized psychodynamic diagnosis as an instrument to transfer                            psychodynamic constructs into neuroscience.         Front. Hum. Neurosci., 25 October 2013\/ doi: 10.3389\/fnhum.2013.00718  18.- H. A. Berlin: The Neural Basis of the Dynamic Unconscious          Neuropsychoanalysis, 2011, 13 (1) 5  19.- Manfred Cierpka M, et al: El sistema Diagn\u00f3stico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado (OPD): Concepto,            confiabilidad y validez REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2006; 44(2): 105-125           http:\/\/www.scielo.cl\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0717-92272006000200004b   ***  ASOCIACI\u00d3N PSIQUI\u00c1TRICA MEXICANA \u00d3RGANO OFICIAL DE DIFUSI\u00d3N Mayo - Agosto, 2015 \u00c9poca 1, Vol. 2, No. 2 ISSN en tr\u00e1mite La neurobiolog\u00eda del Trastorno de Ansiedad Social (Fobia Social) Rafael J. Sal\u00edn-Pascual, Mayra Andrea Arroyo-Guzm\u00e1n Martha Patricia P\u00e9rez de Le\u00f3n-V\u00e1zquez A PROP\u00d3SITO DEL TRATAMIENTO DEL TRASTORNO DE ANSIEDAD SOCIAL (FOBIA SOCIAL) Enrique Ch\u00e1vez-Le\u00f3n DEPRESI\u00d3N Y CALIDAD DE VIDA EN UNA MUESTRA DE J\u00d3VENES UNIVERSITARIOS: UNA VISI\u00d3N DE G\u00c9NERO Juan Luis V\u00e1zquez-Hern\u00e1ndez, Macrina Beatriz Silva-C\u00e1zares, Isaac Compe\u00e1n-Martinez y Nereyda Hern\u00e1ndez-Nava DIAGN\u00d3STICO PSICODIN\u00c1MICO OPERACIONALIZADO (OPD) Y EL MANUAL DIAGN\u00d3STICO Y ESTAD\u00cdSTICO (DSM-5). UN POSIBLE REENCUENTRO DEL PSICOAN\u00c1LISIS Y LA PSIQUIATR\u00cdA \u00c1lvaro E. Romero Pimienta.   http:\/\/www.psiquiatrasapm.org.mx\/publicaciones\/RevistaAnterior\/2015Mayo-Agosto\/2015Mayo-Agosto.pdf                            7\">OPD-3 <\/a>(grupo de trabajo OPD, 2023) combina, por ejemplo, diferentes niveles del enfoque psicodin\u00e1mico (ejes II, II y IV), incluida la <em>estructura defensiva<\/em>, con un enfoque orientado a los s\u00edntomas (parte del eje I). En la figura 19.1 se muestran los niveles del diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico de forma simplificada y esquem\u00e1tica. Los niveles de diagn\u00f3stico pueden entenderse, de arriba abajo, como cada vez m\u00e1s inconscientes y cada vez m\u00e1s cercanos a la causa (biogr\u00e1fica) del s\u00edntoma. Es importante que todos los niveles puedan contribuir a crear una <em><u>formulaci\u00f3n psicodin\u00e1mica<\/u><\/em> completa y a obtener una comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica de la patog\u00e9nesis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Figura 19.1 Niveles del diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"540\" height=\"143\" src=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/xxx.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-605\" style=\"width:650px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/xxx.jpg 540w, https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/xxx-300x79.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Importante:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque es posible abordar todas las cuestiones diagn\u00f3sticas en una primera entrevista cl\u00ednica, existen, adem\u00e1s, una serie de instrumentos diagn\u00f3sticos m\u00e1s o menos estandarizados. Dependiendo del grado de libertad cl\u00ednica en el proceso diagn\u00f3stico, se puede proceder desde lo superficial, el diagn\u00f3stico de s\u00edntomas (registro categ\u00f3rico de s\u00edntomas) hasta la interpretaci\u00f3n de la psicodin\u00e1mica y los patrones de transferencia (bas\u00e1ndose en evaluaciones cl\u00ednico-diagn\u00f3sticas con ayuda de la comprensi\u00f3n esc\u00e9nica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico de S\u00edntomas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed se clasifican los s\u00edntomas seg\u00fan la fenomenolog\u00eda (v\u00e9ase el cap. 20). Para ello se pueden utilizar cuestionarios generales de s\u00edntomas, como la Lista de verificaci\u00f3n de s\u00edntomas (SCL-90-S; Franke, 2014), o cuestionarios espec\u00edficos que se centran, por ejemplo, en los s\u00edntomas de ansiedad (Inventario de ansiedad estado-rasgo STAI; Laux et al., 1981) o los s\u00edntomas de depresi\u00f3n (Inventario de Depresi\u00f3n de Beck, BDI; Hautzinger et al., 2006). Tambi\u00e9n se pueden utilizar entrevistas (semiestructuradas) como la Entrevista Cl\u00ednica Estructurada para el Diagn\u00f3stico de Trastornos Mentales (SCID-5-CV, Beesdo-Baum et al., 2019; SCID-5-PD, Beesdo- Baum et al., 2019) para el diagn\u00f3stico de s\u00edntomas de trastornos mentales y trastornos de la personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico de Relaciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para examinar los patrones de relaci\u00f3n se pueden utilizar cuestionarios especiales de diagn\u00f3stico relacional (cap. 21). Ejemplos destacados son el Cuestionario para el An\u00e1lisis Estructural del Comportamiento Social (INTREX; Tress, 2002) o el Inventario para la Evaluaci\u00f3n de Problemas Interpersonales IIP (Horowitz et al., 2000). Tambi\u00e9n se utilizan entrevistas cl\u00ednicas como la <em>Entrevista OPD<\/em> (Arbeitskreis OPD, 2023), en la que se examinan los patrones relacionales predominantes a partir de la narrativa de <em>episodios relacionales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El eje III- Relacional del OPD conecta la perspectiva del comportamiento interpersonal centrado en una contraparte (<em>el Otro<\/em>) con el comportamiento interpersonal centrado en <em>la propia persona<\/em>. En este sentido, el papel de la <em>propia experiencia <\/em>y el papel de<em> la contratransferencia<\/em> en el proceso diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico, desempe\u00f1a un papel importante, por lo que en una \u00abformulaci\u00f3n din\u00e1mica de la relaci\u00f3n\u00bb se examina de manera sistem\u00e1tica la perspectiva de los pacientes, de los dem\u00e1s y tambi\u00e9n del entrevistador, lo que permite identificar aspectos disfuncionales en las relaciones interpersonales de los pacientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico de Conflictos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los temas y conflictos que determinan la vida se identifican mediante cuestionarios especiales (por ejemplo, el Cuestionario sobre Estrategias de Afrontamiento de Conflictos FKBS; Hentschel et al., 1998) o tambi\u00e9n en entrevistas diagn\u00f3sticas (cap. 22). En el diagn\u00f3stico OPD, se utiliza especialmente la Entrevista OPD, para identificar los <em>temas<\/em> conflictivos determinantes de la vida (por ejemplo, conflicto de autoestima, conflicto de autosuficiencia, conflicto de control-sumisi\u00f3n), que tambi\u00e9n incluyen <em>afectos<\/em> gu\u00eda y <em>modos de procesamiento<\/em> predominantes (activo-contraf\u00f3bico vs. pasivo-regresivo). Para este diagn\u00f3stico, adem\u00e1s del modelo de conflicto del OPD, se pueden utilizar otros diferentes modelos, por ejemplo, los conflictos <em>b\u00e1sicos<\/em> seg\u00fan Mentzos (1982). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico de Estructura Psiquica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estrechamente relacionado con los niveles mencionados anteriormente, est\u00e1 el nivel del diagn\u00f3stico estructural (cap. 23). La <em>estructura ps\u00edquica<\/em>, que tambi\u00e9n determina la gravedad de los s\u00edntomas, se puede examinar mediante entrevistas especiales, como la Entrevista Estructural (Kernberg, 1992), la Entrevista Estructurada sobre la Organizaci\u00f3n de la Personalidad (Clarkin et al., 2004; versi\u00f3n revisada m\u00e1s breve: Clarkin et al., 2016), o la Entrevista OPD (grupo de trabajo OPD, 2023). &nbsp;Tambi\u00e9n se pueden utilizar cuestionarios, como el Inventario de Organizaci\u00f3n de la Personalidad (H\u00f6rz-Sagstetter et al., 2021) o el Cuestionario Estructural OPD (Ehrenthal et al., 2012). Dado que la estructura ps\u00edquica no se puede evaluar directamente, sino solo deducir de forma indirecta, en este nivel del diagn\u00f3stico, la forma de las respuestas en las entrevistas y las narrativas, desempe\u00f1an un papel especial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico del Apego<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico del Apego est\u00e1 estrechamente relacionado con el diagn\u00f3stico de la Estructura y el Conflicto. Los modelos internos, subyacentes al comportamiento interpersonal, seg\u00fan la teor\u00eda del apego, se examinan en diferentes entornos (entrevistas iniciales, estudios de cambio o investigaci\u00f3n b\u00e1sica). En este proceso, los <em>patrones y representaciones de apego<\/em> se eval\u00faan mediante cuestionarios como el ECR (Ehrenthal et al., 2009) o mediante entrevistas (semiestructuradas) como la <em>Adult Attachment Interview <\/em>-AAI (George et al., 1985) o el <em>Adult Attachment Projective<\/em> -AAP (George &amp; West, 2012) (cap. 24).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de las representaciones de apego registradas con la ayuda de este diagn\u00f3stico especial, se puede concluir el Comportamiento de Apego hacia personas cercanas y tambi\u00e9n hacia el psicoterapeuta (Kampe &amp; Buchheim, 2012), lo que conlleva consideraciones relevantes para el curso del tratamiento (Fonagy et al., 1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Patrones de transferencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este nivel, en gran medida inconsciente, los patrones de transferencia (cap. 2) se incluyen en el proceso diagn\u00f3stico. De este modo, en la situaci\u00f3n diagn\u00f3stica pueden reaparecer o recrearse constelaciones de la historia vital de las pacientes, que permiten extraer conclusiones sobre los patrones relacionales, las experiencias que constituyeron la <em>estructura<\/em> ps\u00edquica y tambi\u00e9n sobre los <em>conflictos <\/em>t\u00edpicos. La transferencia y la contratransferencia se examinan sistem\u00e1ticamente, por ejemplo, mediante la Entrevista Estructural (Kernberg, 1992) o el eje II Relacional OPD (Arbeitskreis OPD, 2023), con la ayuda de la contratransferencia (cap. 2) y la comprensi\u00f3n esc\u00e9nica (cap. 3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Psicodin\u00e1mica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La psicodin\u00e1mica es la composici\u00f3n sistem\u00e1tica de los hallazgos diagn\u00f3sticos de los niveles descritos anteriormente, en un modelo coherente sobre el origen y el desarrollo de los trastornos ps\u00edquicos. A trav\u00e9s de consideraciones psicodin\u00e1micas se pueden encontrar explicaciones para las relaciones disfuncionales, las debilidades estructurales, conflictos centrales o patrones de apego inseguros o desorganizados. Las relaciones psicodin\u00e1micas se examinan en la entrevista cl\u00ednica, bas\u00e1ndose en la anamnesis biogr\u00e1fica (D\u00fchrssen, 1981) o en entrevistas modificadas, como la Entrevista OPD. Una vez m\u00e1s, la <em>comprensi\u00f3n esc\u00e9nica<\/em> (cap.3) contribuye a la comprensi\u00f3n de las relaciones psicodin\u00e1micas. Por \u00faltimo, hay otros aspectos que tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel en el diagn\u00f3stico de las terapias psicodin\u00e1micas, por ejemplo, los afectos (cap. 15), la comunicaci\u00f3n no verbal, la comprensi\u00f3n esc\u00e9nica (cap. 3) o las narrativas on\u00edricas (cap. 16). Por supuesto, mucho depende del encuentro \u00fanico entre la terapeuta\/ diagnosticador y el paciente, en el que tampoco debe descuidarse el papel de la personalidad del terapeuta (cap. 10).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">                   <strong>Cuestionarios psicodin\u00e1micos y m\u00e9todos proyectivos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de las formas descritas de diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico, tambi\u00e9n se utilizan m\u00e9todos de cuestionarios, conceptualizados espec\u00edficamente de forma psicodin\u00e1mica, como el Test de Giessen (Beckmann et al., 1983) y procedimientos proyectivos. Ejemplos conocidos de estos \u00faltimos son el test de Rorschach (Rorschach, 1921) o el Test de Apercepci\u00f3n Tem\u00e1tica (Revers &amp; Allesch, 1985). En los procedimientos proyectivos, los motivos, intereses y estados (inconscientes), influyen en la percepci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de material ambiguo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Importante<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todas las formas de diagn\u00f3stico, en las terapias psicodin\u00e1micas, es importante solicitar ejemplos, es decir, pedir que se describan detalladamente los comportamientos y las experiencias; hacer preguntas m\u00e1s profundas. A partir de la narrativa, la comunicaci\u00f3n no verbal, los afectos, la contratransferencia desencadenada en el entrevistador, y la manera de exponer la informaci\u00f3n, se puede obtener informaci\u00f3n importante para el diagn\u00f3stico de s\u00edntomas, estructuras, relaciones, conflictos o apegos (v\u00ednculos).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>19.4 Recomendaciones para la pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La forma de diagn\u00f3stico elegida depende de la cuesti\u00f3n y del entorno, y cada terapeuta psicodin\u00e1mico es libre de decidirla. Es aconsejable elegir uno o varios m\u00e9todos en funci\u00f3n del contexto y de la cuesti\u00f3n cl\u00ednica concreta. Sin embargo, para el procedimiento de <em>solicitud <\/em>es imprescindible un diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas y, para formular el diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico, se necesita un diagn\u00f3stico del conflicto, de las defensas y de la estructura. En cuestiones de investigaci\u00f3n y tratamiento m\u00e1s espec\u00edficas, el diagn\u00f3stico de v\u00ednculos y relaciones puede ser especialmente \u00fatil. Tambi\u00e9n puede ser \u00fatil un diagn\u00f3stico expl\u00edcito de la transferencia con fines de supervisi\u00f3n y para aclarar constelaciones relacionales dif\u00edciles en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. Los m\u00e9todos proyectivos son especialmente \u00fatiles para expresar procesos inconscientes dif\u00edciles de verbalizar y, por ejemplo, proporcionar indicios sobre \u00e1reas de conflicto inconscientes o deseos reprimidos. Por lo tanto, un diagn\u00f3stico detallado es \u00fatil para muchos procesos, desde el establecimiento de la indicaci\u00f3n y el pron\u00f3stico hasta la documentaci\u00f3n del curso y la evaluaci\u00f3n de la terapia. Sin embargo, algunos aspectos espec\u00edficos del diagn\u00f3stico tambi\u00e9n pueden ser reveladores en otros contextos. Por ejemplo, es especialmente importante para la investigaci\u00f3n registrar con precisi\u00f3n los cambios, ya sea en relaci\u00f3n con la eficacia de las terapias o con la historia real del origen de un trastorno. Para ello, los enfoques diagn\u00f3sticos no categ\u00f3ricos tambi\u00e9n suelen proporcionar informaci\u00f3n informativa y cl\u00ednicamente relevante (Kampe y H\u00f6rz-Sagstetter, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico multidimensional (multifac\u00e9tico) tambi\u00e9n es \u00fatil para cuestiones cl\u00ednicas, especialmente en situaciones terap\u00e9uticas cr\u00edticas. &nbsp;Por ejemplo, los pacientes con un trastorno de apego fuertemente evitativo pueden tener problemas considerables para comprometerse con la relaci\u00f3n terap\u00e9utica o para soportar interrupciones. Un conocimiento diagn\u00f3stico de esta problem\u00e1tica espec\u00edfica, que en la pr\u00e1ctica a menudo se confunde con otras dificultades o se malinterpreta como un trastorno de la personalidad, puede ser \u00fatil para abordar este desaf\u00edo particular, al inicio de la terapia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n son importantes los aspectos espec\u00edficos relacionados con la estructura, tanto en el \u00e1mbito cl\u00ednico ambulatorio como en el hospitalario. Por ejemplo, se ha demostrado que el uso de mecanismos de defensa primitivos y las tendencias autoagresivas, est\u00e1n muy relacionados con un tratamiento complicado (intensidad de las estancias hospitalarias) y, por lo tanto, constituyen una informaci\u00f3n importante para el terapeuta (Kampe et al., 2018). En general, se aplica que cuanto mayores son los d\u00e9ficits estructurales, m\u00e1s graves son las autolesiones y los intentos de suicidio (H\u00f6rz et al., 2010; Kampe et al., 2018). El conocimiento de las limitaciones estructurales de las pacientes tambi\u00e9n es importante para la planificaci\u00f3n del tratamiento: mientras que una estructura m\u00e1s madura y bien integrada puede funcionar con m\u00e1s regresi\u00f3n, y mayor abstinencia, de manera provechosa; &nbsp;los pacientes con limitaciones estructurales m\u00e1s marcadas, necesitan una contraparte m\u00e1s activa que intervenga con mayor firmeza en las crisis, establezca l\u00edmites en situaciones potencialmente peligrosas, y muestre una actitud benevolente, y al mismo tiempo clara, en situaciones conflictivas (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 6). Por lo tanto, si esta informaci\u00f3n ya se conoce al inicio del tratamiento, se puede abordar de forma mucho m\u00e1s consciente y adecuada, especialmente en crisis <em>fuera<\/em>, pero tambi\u00e9n <em>dentro<\/em> de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica, lo que permite un curso m\u00e1s positivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En entornos hospitalarios tambi\u00e9n existe la posibilidad de asignar a las pacientes a una oferta de tratamiento en funci\u00f3n de sus <em>s\u00edntomas<\/em>, lo cual que es un procedimiento preferido, especialmente en entornos de terapia conductual. Aunque a\u00fan no est\u00e1 muy extendido, tambi\u00e9n es psicodin\u00e1micamente fruct\u00edfero un diagn\u00f3stico dimensional centrado en la <em>gravedad <\/em>del trastorno: prestar m\u00e1s atenci\u00f3n en el ingreso hospitalario y en la planificaci\u00f3n del tratamiento no (solo) a los s\u00edntomas, sino a las limitaciones y capacidades en el \u00e1mbito de la estructura, las relaciones, los conflictos y los v\u00ednculos (apegos), podr\u00eda permitir un tratamiento m\u00e1s profundo de los problemas que desencadenan el trastorno y hacer frente a la insatisfacci\u00f3n actual y a los puntos d\u00e9biles de la pr\u00e1ctica diagn\u00f3stica cl\u00ednica categ\u00f3rica habitual (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 23).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas frecuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre un diagn\u00f3stico seg\u00fan el Sistema Internacional de Clasificaci\u00f3n (CIE-10) y un diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la CIE-10, los diagn\u00f3sticos se asignan de forma categ\u00f3rica y se basan en la presencia de un n\u00famero cr\u00edtico de s\u00edntomas. El diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico tiene como objetivo, en el contexto del desarrollo biogr\u00e1fico, identificar mediante una formulaci\u00f3n en diferentes niveles, aquellos puntos cr\u00edticos del desarrollo y los d\u00e9ficits que subyacen a la enfermedad mental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 niveles se lleva a cabo el diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s del nivel de los s\u00edntomas, en el diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico existen los niveles, en su mayor\u00eda inconscientes, que subyacen a los s\u00edntomas y las enfermedades, en los que se encuentra <em>la causa<\/em> del sufrimiento manifiesto. En este sentido, en el proceso diagn\u00f3stico se pueden identificar el nivel diagn\u00f3stico de las relaciones, los conflictos, la estructura y el apego. Tambi\u00e9n se puede utilizar el proceso de transferencia como base diagn\u00f3stica. Todo ello constituye la base del nivel de la psicodin\u00e1mica, que registra la interacci\u00f3n de todos los elementos conscientes e inconscientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda complementaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Arbeitskreis OPD. (2023). Operationalisierte Psychodynamische Diagnostik: Das Manual f\u00fcr Diagnostik und Therapieplanung (OPD-3): G\u00f6ttingen: Hogrefe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;D\u00fchrssen, A. (1981). Die biographische Anamnese unter tiefenpsychologischem Aspekt. G\u00f6ttingen: Verlag f\u00fcr Medizinische Psychologie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Jungclaussen, I. (2018). Handbuch Psychotherapie- Antrag. Psychoanalytische Theorie und \u00c4tiologie, PT-Richtlinie, Psychodynamik, Psychogenetische Konflikttabelle, Fallbeispiele (2. Aufl.). Stuttgart: Schattauer<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">                                                           **<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>19.1 Diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico Diagn\u00f3stico categ\u00f3rico Seg\u00fan la definici\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (2016), se trata de un trastorno mental cuando la vida y la experiencia de una persona se desv\u00edan significativamente de la norma y causan sufrimiento. 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