{"id":142,"date":"2026-03-15T00:19:32","date_gmt":"2026-03-15T00:19:32","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=142"},"modified":"2026-05-02T19:33:58","modified_gmt":"2026-05-02T19:33:58","slug":"20-diagnostico-de-los-sintomas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=142","title":{"rendered":"II-2 \u00a0Diagn\u00f3stico de S\u00edntomas\u00a0de los Trastornos Mentales y Psicosom\u00e1ticos."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>20.1 Antecedentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas psicol\u00f3gicos consiste en clasificar, bas\u00e1ndose en s\u00edntomas psicopatol\u00f3gicos fenomenol\u00f3gicos, es decir, visibles, en qu\u00e9 medida estos se difieren en su calidad (tipo de s\u00edntoma) y cantidad (frecuencia, continuidad e intensidad de aparici\u00f3n) de lo que entendemos como \u00abnormal\u00bb. Adem\u00e1s de una clasificaci\u00f3n emp\u00edrica de lo normal, esto requiere una definici\u00f3n precisa de cu\u00e1ndo algo debe considerarse una desviaci\u00f3n significativamente diferente, de modo que corresponda a la categor\u00eda \u00abno normal, causante de sufrimiento y desviada de la norma\u00bb (patol\u00f3gico).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello es necesario establecer criterios confiables que nos permitan determinar en qu\u00e9 medida lo que vemos corresponde a la categor\u00eda \u00abnormal\u00bb o \u00abpatol\u00f3gica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Definici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico de s\u00edntomas significa determinar <em>categ\u00f3ricamente<\/em> en qu\u00e9 medida las desviaciones, observadas fenomenol\u00f3gicamente, con respecto a la norma, corresponden o no al criterio de un trastorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Diagn\u00f3stico categ\u00f3rico<\/strong>. La psicolog\u00eda cl\u00ednica es un campo de aplicaci\u00f3n esencial del diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico, ya que este es necesario para diferentes pasos en la evaluaci\u00f3n de las necesidades, la indicaci\u00f3n terap\u00e9utica y la medici\u00f3n del progreso. As\u00ed, al comienzo de un tratamiento psiqui\u00e1trico-psicoterap\u00e9utico se realiza la evaluaci\u00f3n diagn\u00f3stica con el establecimiento de un diagn\u00f3stico sospechoso o confirmado. Este proceso se denomina \u201cdiagn\u00f3stico categ\u00f3rico\u201d, ya que se trata de encontrar la categor\u00eda del trastorno correspondiente, bas\u00e1ndose en los s\u00edntomas existentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>CIE.<\/strong> La Clasificaci\u00f3n Estad\u00edstica Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados (ICD, International Classification of Diseases), publicada por la OMS desde 1948, es, hasta la fecha, el sistema de clasificaci\u00f3n diagn\u00f3stica m\u00e1s importante y reconocido a nivel mundial en medicina e incluye, desde su sexta edici\u00f3n, un cap\u00edtulo sobre trastornos mentales. La CIE se encuentra en constante desarrollo y actualmente est\u00e1 disponible en su versi\u00f3n de 2016 como CIE-10. La CIE-11 es la \u00faltima edici\u00f3n e incluye algunos cambios profundos. Est\u00e1 disponible en l\u00ednea en ingl\u00e9s y es la versi\u00f3n v\u00e1lida\/ vigente (OMS, 2022). La versi\u00f3n alemana se encuentra en fase de finalizaci\u00f3n y sustituir\u00e1 a la CIE-10, que es la que prevalece actualmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la CIE-10 se derivan los denominados <em>Diagn\u00f3sticos F<\/em>, que especifican exactamente qu\u00e9 s\u00edntomas debe presentar un paciente para que se le pueda diagnosticar un trastorno psiqui\u00e1trico. La CIE-11 ya no utiliza los diagn\u00f3sticos F conocidos hasta ahora. Aqu\u00ed se clasifican los trastornos mentales del <em>grupo \u00ab06 Trastornos mentales, trastornos neuronales o trastornos del desarrollo neuronal\u00bb<\/em> y comienzan con un c\u00f3digo 06.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ahora 23 cuadros cl\u00ednicos, la CIE-11 se ha adaptado a\u00fan m\u00e1s a las categor\u00edas y criterios de diagn\u00f3stico del DSM-5 (APA, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siguiente recuadro se muestra un ejemplo de episodio depresivo moderado seg\u00fan la CIE-10 (F32.1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los criterios de un episodio depresivo moderado se cumplen cuando durante al menos dos semanas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(A) se presentan al menos dos de los siguientes s\u00edntomas principales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (1) Estado de \u00e1nimo deprimido, abatido<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (2) P\u00e9rdida de inter\u00e9s (anhedonia)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (3) Falta de energ\u00eda (fatiga excesiva)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(B) y, adem\u00e1s, se presentan de 3 a 4 de los siguientes s\u00edntomas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (1) Disminuci\u00f3n de la concentraci\u00f3n y la atenci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (2) Disminuci\u00f3n de la autoestima y la confianza en uno mismo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (3) Sentimientos de culpa e inutilidad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (4) Perspectivas negativas y pesimistas sobre el futuro<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (5) Pensamientos\/actos suicidas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (6) Trastornos del sue\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (7) P\u00e9rdida de apetito<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>DSM.<\/strong> Otro sistema de clasificaci\u00f3n internacionalmente establecido para clasificar los trastornos mentales es el Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales DSM-5 de la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana, que actualmente se encuentra en su quinta versi\u00f3n (APA, 2013). El DSM-5 se utiliza m\u00e1s bien con fines de investigaci\u00f3n y en el \u00e1mbito angloamericano; comprende un total de 22 categor\u00edas diagn\u00f3sticas, entre ellas los trastornos depresivos, los trastornos de ansiedad y los trastornos de la personalidad. Se ha abandonado el sistema multiaxial de la versi\u00f3n anterior. Ambos sistemas de diagn\u00f3stico se entienden como sistemas <em>categ\u00f3ricos<\/em>, ya que deciden si se cumplen determinados diagn\u00f3sticos bas\u00e1ndose en criterios preestablecidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>20.2 Areas de aplicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los procedimientos de diagn\u00f3stico cl\u00ednico son necesarios principalmente en las siguientes \u00e1reas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tratamiento cl\u00ednico<\/strong>. Un diagn\u00f3stico sirve para determinar las necesidades <em>individuales <\/em>de tratamiento, evaluar el curso terap\u00e9utico, el \u00e9xito del tratamiento o la necesidad de un tratamiento adicional. Para cada examen y tratamiento facturado a trav\u00e9s de la seguridad social, es necesario un diagn\u00f3stico seg\u00fan la CIE, que constituye la base para la evaluaci\u00f3n de las necesidades y la cobertura de los costes del tratamiento ambulatorio, parcial o totalmente hospitalario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Investigaci\u00f3n en psicoterapia<\/strong>. Los diagn\u00f3sticos con criterios fijos\/ establecidos son necesarios, por ejemplo, para registrar de forma fiable la <em>epidemiolog\u00eda<\/em> de los trastornos mentales, para desarrollar de <em>modelos de trastornos y conceptos terap\u00e9uticos<\/em> o para estudios de <em>eficacia terap\u00e9utica<\/em>. Sobre todo, la definici\u00f3n y unificaci\u00f3n internacionales de las categor\u00edas y criterios, son un requisito previo para encontrar un lenguaje com\u00fan, de modo que los resultados y conocimientos obtenidos puedan adquirir validez general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Otras cuestiones relacionadas con la Seguridad Social.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede ser necesario un diagn\u00f3stico CIE cuando se trata de la cobertura de los costes (gastos) de la terapia social por parte de la seguridad social, o cuando se pretende recurrir a prestaciones estatales a este respecto (establecimiento de un tratamiento ambulatorio o legal, medidas de fomento del empleo, residencias asistidas, etc.), ya que el diagn\u00f3stico revela las necesidades agudas, a corto o largo plazo de la persona afectada, para la entidad responsable de los gastos (el financiador). Tambi\u00e9n en los procesos periciales (por ejemplo, evaluaci\u00f3n de la aptitud para conducir, responsabilidad mental para asumir responsabilidades, imputabilidad, etc.) los diagn\u00f3sticos de la CIE suelen ser necesarios y decisivos para la posterior evaluaci\u00f3n y tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>20.3 Enfoques e instrumentos diagn\u00f3sticos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para llegar a un diagn\u00f3stico seguro, los m\u00e9dicos experimentados suelen utilizar sus conocimientos diagn\u00f3sticos impl\u00edcitos y seguir su impresi\u00f3n cl\u00ednica a la hora de establecer el diagn\u00f3stico. Sin embargo, tambi\u00e9n existen instrumentos que permiten determinar, a partir de los s\u00edntomas descritos, si un paciente cumple o no los criterios de un trastorno mental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los instrumentos de diagn\u00f3stico son especialmente necesarios para que el diagn\u00f3stico cl\u00ednico-psicol\u00f3gico sea lo m\u00e1s objetivo posible; y est\u00e1n sujetos a estrictos criterios de validez y confiabilidad (v\u00e9ase Schmidt-Atzert y Amelang, 2012). Los dos enfoques cl\u00e1sicos del diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico son las entrevistas cl\u00ednicas y los cuestionarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuestionarios. <\/strong>Los cuestionarios autoaplicables se pueden rellenar, siendo el n\u00famero de s\u00edntomas auto-informados y la gravedad del sufrimiento, decisivos para evaluar la relevancia cl\u00ednica del caso. Ya sea de forma complementaria, o en casos en los que un paciente no es capaz de realizar una auto calificaci\u00f3n confiable debido a un deterioro cognitivo emocional (psicosis agudas, intoxicaciones, deterioro cognitivo significativo, etc.), puede ser indicada la entrega de cuestionarios de evaluaci\u00f3n externa a familiares u otras personas cercanas, para llegar a una evaluaci\u00f3n diagn\u00f3stica fundamentada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entrevistas.<\/strong> La situaci\u00f3n de la entrevista permite a los entrevistadores obtener una impresi\u00f3n cl\u00ednica-esc\u00e9nica y corregir posibles distorsiones \/ sesgos de la autoevaluaci\u00f3n. &nbsp;Sin embargo, tambi\u00e9n aqu\u00ed, la experiencia cl\u00ednica y la capacidad de evaluaci\u00f3n de los entrevistadores desempe\u00f1an un papel decisivo. Las entrevistas cl\u00ednicas se diferencian, por lo tanto, en cuanto al grado de rigor con el que los entrevistadores deben seguir un manual. Una entrevista guiada (por ejemplo, una <em>entrevista anamn\u00e9sica<\/em>), que solo proporciona un guion tem\u00e1tico (en cuanto al contenido), difiere claramente de una <em>entrevista estructurada<\/em>, que no permite desviaciones del cuestionario y prescribe expl\u00edcitamente todas las preguntas, ejemplos, opciones de respuestas, as\u00ed como su evaluaci\u00f3n concreta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre ambas se encuentran las <em>entrevistas semiestructuradas.<\/em> En este caso, existe una secuencia predeterminada de preguntas, pero con mayor libertad para realizar otras preguntas diferentes \/ individuales. Adem\u00e1s, las posibles respuestas no se especifican expl\u00edcitamente, sino que se eval\u00faan de forma independiente por el entrevistador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, existen el m\u00e9todo de <em>observaci\u00f3n del comportamiento, los procedimientos proyectivos y biom\u00e9tricos, as\u00ed como las pruebas de rendimiento cognitivo<\/em>, que no se tratar\u00e1n con m\u00e1s detalle, a continuaci\u00f3n. La tabla 20.1 ofrece una visi\u00f3n general de los enfoques diagn\u00f3sticos m\u00e1s habituales, su funci\u00f3n y rendimiento, as\u00ed como algunos ejemplos que se presentan a continuaci\u00f3n a modo ilustrativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tabla 20.1 Resumen de enfoques diagn\u00f3sticos basados en los s\u00edntomas y ejemplos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Funci\u00f3n diagn\u00f3stica<\/strong><\/td><td><strong>M\u00e9todo<\/strong><\/td><td><strong>Ejemplos<\/strong><\/td><td><strong>Resultados<\/strong><\/td><\/tr><tr><td rowspan=\"2\">Detecci\u00f3n y diagn\u00f3stico<\/td><td>Cuestionario general de s\u00edntomas<\/td><td>SCL-90-S (Lista de verificaci\u00f3n de s\u00edntomas, versi\u00f3n est\u00e1ndar; Franke, 2014)<\/td><td>Hip\u00f3tesis sobre la gravedad del trastorno<\/td><\/tr><tr><td>Entrevistas cl\u00ednico-psiqui\u00e1tricas<\/td><td>SCID-5-CV (Entrevista cl\u00ednica estructurada para los trastornos del DSM-5, versi\u00f3n cl\u00ednica; Beesdo-Baum et al., 2019)<\/td><td>Clasificaci\u00f3n de diagn\u00f3sticos ICD-10 o DSM-IV, relevancia cl\u00ednica de los s\u00edntomas, determinaci\u00f3n del grado de gravedad.<\/td><\/tr><tr><td>Diagn\u00f3stico y diagn\u00f3stico diferencial<\/td><td>Cuestionarios sobre trastornos espec\u00edficos<\/td><td colspan=\"2\">-BDI-II (Inventario de depresi\u00f3n de Beck, revisi\u00f3n; Hautzinger et al., 2006) <br>-BAI (Inventario de ansiedad de Beck; Margraf &amp; Ehlers, 2007)<\/td><\/tr><tr><td>Entrevistas para trastornos de la personalidad<\/td><td colspan=\"3\">SCID-5-PD (Entrevista cl\u00ednica estructurada para los trastornos de la personalidad del DSM-5; Beesdo-Baum, Zaudig y Wittchen, 2009)<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuestionario general de s\u00edntomas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuestionarios generales de s\u00edntomas ofrecen al paciente una lista de molestias que a\u00fan no se han asignado a diagn\u00f3sticos espec\u00edficos (concretos), pero que dan una pista sobre la existencia de una carga psicol\u00f3gica patol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, las categor\u00edas se basan en los diagn\u00f3sticos de la CIE-10 (es decir, preguntan sobre miedos, estados de \u00e1nimo depresivos, conflictos de Relacion, etc.). Si se ha respondido afirmativamente al n\u00famero cr\u00edtico de \u00edtems, se puede suponer que existe una carga ps\u00edquica cl\u00ednicamente relevante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Symptom Checklist-90 Standard (SCL-90-R; Franke, 2002) es un cuestionario de autoevaluaci\u00f3n que consta de 90 preguntas sobre diferentes \u00e1reas problem\u00e1ticas a nivel conductual (s\u00edntomas (psico)som\u00e1ticos, pensamientos recurrentes, estados de \u00e1nimo depresivos, etc.). Mide la afectaci\u00f3n percibida subjetivamente, por s\u00edntomas f\u00edsicos y ps\u00edquicos, mediante nueve escalas: Somatizaci\u00f3n, Compulsividad, Sensibilidad interpersonal, Depresi\u00f3n, Ansiedad, Hostilidad, Ansiedad f\u00f3bica, ideaci\u00f3n paranoide, Psicoticismo; y ofrece as\u00ed una visi\u00f3n general de las respectivas \u00e1reas s\u00edntomaticas. A trav\u00e9s de tres (sub)escalas: <em>\u00cdndice de Severidad Global, Total (carga) de s\u00edntomas positivos y S\u00edntomas de distr\u00e9s positivo,<\/em> el SCL tambi\u00e9n proporciona informaci\u00f3n dimensional sobre la <em>gravedad del sufrimiento<\/em> del paciente examinado. El cuestionario tambi\u00e9n es adecuado para el diagn\u00f3stico de seguimiento \/ progreso, y ofrece una visi\u00f3n general informativa sobre la carga sintom\u00e1tica del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Figura 20.1 A.- Diagn\u00f3stico evolutivo con el SCL-90-R de un paciente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"547\" height=\"299\" src=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/zzz.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-609\" style=\"width:650px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/zzz.jpg 547w, https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/zzz-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 547px) 100vw, 547px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Interpretaci\u00f3n.<\/strong> En el marco de un proyecto de investigaci\u00f3n (H\u00f6rz-Sagstetter et al., 2016), adem\u00e1s de una serie de diagn\u00f3sticos psicodin\u00e1micos, se examin\u00f3 la carga sintom\u00e1tica de un paciente antes y despu\u00e9s de una psicoterapia anal\u00edtica, as\u00ed como en un momento catamn\u00e9sico con el SCL-90-R. El paciente mostrado en la Figura 2.1 (AL INICIO DE LA TERAPIA) presentaba anomal\u00edas en casi todas. AL FINAL DE LA TERAPIA, la mayor\u00eda de los valores hab\u00edan disminuido, excepto la intensidad del miedo f\u00f3bico (PHOB). Los indicadores \/ valores globales de la gravedad de la carga sintom\u00e1tica (\u00cdndice de Severidad Global, Total (carga) de s\u00edntomas positivos y S\u00edntomas de distr\u00e9s positivo, se consideran anormales cuando el valor es &gt; 60. En el ejemplo se observa una fuerte mejora continua (es decir, una reducci\u00f3n) de la gravedad de los s\u00edntomas en todos los valores caracter\u00edsticos. En particular, el \u00cdndice de Severidad Global descendi\u00f3 de un valor T de 70 (muy elevado) a 50 (normal), lo que indica una evoluci\u00f3n cl\u00ednica muy buena y el \u00e9xito de la terapia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entrevistas cl\u00ednico-psiqui\u00e1tricas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el marco de un diagn\u00f3stico descriptivo, las entrevistas cl\u00ednico-psiqui\u00e1tricas orientadas a los s\u00edntomas son una forma confiable de llegar a un diagn\u00f3stico categ\u00f3rico (trastorno s\u00ed\/no). &nbsp;Las entrevistas cl\u00ednicas de cribado (tamizaje) preguntan primero por cada \u00e1rea del trastorno a nivel de los s\u00edntomas, y el entrevistador codifica las respuestas en paralelo. Si se alcanza un n\u00famero determinado de respuestas positivas, se considera que se cumple el criterio y el diagn\u00f3stico se da por confirmado. Las entrevistas cl\u00ednicas <em>estructuradas<\/em> se caracterizan sobre todo por seguir un esquema preciso, lo que deja poco margen para errores de evaluaci\u00f3n. No obstante, la experiencia cl\u00ednica del entrevistador siempre influye en la realizaci\u00f3n de la entrevista y en la interpretaci\u00f3n de los resultados<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una entrevista cl\u00ednica muy utilizada en este \u00e1rea, es la Entrevista Cl\u00ednica Estructurada para trastornos del DSM-5, versi\u00f3n cl\u00ednica (SCID-5-CV, Beesdo-Baum et al., 2019), que clasifica los trastornos mentales seg\u00fan los criterios de las categor\u00edas del DSM-5. Se divide en diez m\u00f3dulos diagn\u00f3sticos relativamente independientes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A) Episodios afectivos, B) S\u00edntomas psic\u00f3ticos y asociados, C) Diagn\u00f3stico diferencial de trastornos psic\u00f3ticos, D) Diagn\u00f3stico diferencial de trastornos afectivos, &nbsp;E) Trastornos por consumo de sustancias, F) Trastornos de ansiedad, G) Trastornos obsesivo-compulsivos , E) Trastornos por consumo de sustancias, F) Trastornos de ansiedad, G) Trastornos obsesivo-compulsivos y trastornos por estr\u00e9s postraum\u00e1tico, H) Trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n\/ hiperactividad- adultos, I) Detecci\u00f3n de otros trastornos actuales y J) Trastornos de adaptaci\u00f3n. Se ha abandonado el conocido sistema de ejes de las ediciones anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El procedimiento se lleva a cabo de acuerdo con una entrevista <em>estructurada<\/em>: tanto las preguntas como las respuestas codificadas directamente est\u00e1n expl\u00edcitamente predeterminadas. Cada m\u00f3dulo va precedido de preguntas de cribado sobre la presencia del trastorno correspondiente, que se omite si la respuesta es negativa (por ejemplo, m\u00f3dulo F: trastornos de ansiedad &#8211; trastorno de p\u00e1nico: F1 Pregunta sobre la presencia de ataques de ansiedad \/ ataques de p\u00e1nico: en caso afirmativo, continuar con F2 &#8211; aclaraci\u00f3n sintom\u00e1tica; en caso negativo, continuar con F23 &#8211; agorafobia).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exploraci\u00f3n detallada en las secciones orientadas al trastorno indaga luego los s\u00edntomas respectivos bas\u00e1ndose en los criterios del DSM-5. Si se cumplen estos, se establece el diagn\u00f3stico correspondiente y, si es necesario, se pregunta por la evoluci\u00f3n temporal u otros s\u00edndromes asociados. Con preguntas adicionales, tambi\u00e9n se comprueba, desde el punto de vista del diagn\u00f3stico diferencial, la distinci\u00f3n con respecto a otros posibles trastornos, comorbilidades u or\u00edgenes etiol\u00f3gicos (por ejemplo, consumo de sustancias).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td colspan=\"3\">          Ejemplo de pregunta del SCID-5-CV (Beesdo-Baum et al., 2019),              <br>              M\u00f3dulo F: Trastornos de ansiedad \u2013 Trastorno de p\u00e1nico<\/td><\/tr><tr><td>Ejemplos de preguntas Trastorno de p\u00e1nico a lo largo de la vida<\/td><td>Criterios del trastorno de p\u00e1nico<\/td><td>&nbsp; + &#8211;<\/td><\/tr><tr><td>Durante este ataque&#8230; F2: &#8230; \u00bftuvo taquicardia, palpitaciones o latidos irregulares?<\/td><td>1. Palpitaciones, latidos fuertes o acelerados.<\/td><td>+ &#8211;<\/td><\/tr><tr><td>F3: &#8230; \u00bfsud\u00f3?<\/td><td>2. Sudoraci\u00f3n.<\/td><td>+ &#8211;<\/td><\/tr><tr><td colspan=\"2\">                                                Criterios F4-F12<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>F13: &#8230; \u00bftuvo miedo de volverse loco o de perder el control?<\/td><td>13. Miedo a perder el control o a \u00abvolverse loco\u00bb.<\/td><td>+ &#8211;<\/td><\/tr><tr><td>F14: \u2026 \u00bfTen\u00eda miedo de morir?<\/td><td>14. Miedo a morir.<\/td><td>+ &#8211;<\/td><\/tr><tr><td colspan=\"3\">Respuesta: + = presente, &#8211; = ausente \u2192 al menos 4 de los criterios de la categor\u00eda A (F2-F14) est\u00e1n codificados con \u00ab+\u00bb \u2192 <strong>se cumplen los criterios diagn\u00f3sticos para el trastorno de p\u00e1nico.<\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Resumen.<\/strong> Las entrevistas de cribado cl\u00ednico- psiqui\u00e1trico proporcionan una visi\u00f3n detallada de los s\u00edntomas psicopatol\u00f3gicos de los entrevistados y permiten categorizar de forma fiable la fenomenolog\u00eda del trastorno. Sin embargo, esto requiere mucho tiempo (por lo general, entre 45 y 120 minutos, dependiendo de la complejidad y la amplitud de la sintomatolog\u00eda). A nivel conductual, ofrecen una visi\u00f3n completa de las limitaciones y el sufrimiento de los examinados. Sin embargo, no proporcionan clasificaciones psicodin\u00e1micas ni informaci\u00f3n etiol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuestionarios orientados a los trastornos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuestionarios orientados a los trastornos suelen ser instrumentos relativamente breves y, por lo tanto, f\u00e1ciles de utilizar en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica para evaluar la relevancia cl\u00ednica de una sintomatolog\u00eda espec\u00edfica. Estos cuestionarios se utilizan en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, ya sea en el marco del diagn\u00f3stico inicial o cuando hay indicios de la presencia de un trastorno determinado, con el fin de confirmar el diagn\u00f3stico sospechado. &nbsp;La mayor\u00eda de estas pruebas psicol\u00f3gicas est\u00e1n disponibles en versi\u00f3n papel y l\u00e1piz o en un ordenador y, por lo general, son econ\u00f3micamente viables; su realizaci\u00f3n requiere poco tiempo. Actualmente existen cuestionarios bien evaluados para cada categor\u00eda de trastornos del ICD, por ejemplo, para la depresi\u00f3n (Inventario de Depresi\u00f3n de Beck, BDI-II; Hautzinger et al., 2009) o los trastornos de ansiedad (por ejemplo, Inventario de Ansiedad de Beck; Margraf &amp; Ehlers, 2007). Con el DSM-5 se han desarrollado cuestionarios transversales (Cross-Cutting Measures) que registran la aparici\u00f3n y la gravedad de varios s\u00edntomas psiqui\u00e1tricos que combinan diferentes diagn\u00f3sticos (Gibbons et al., 2023; Narrow et al., 2013).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una herramienta que se usa mucho en la pr\u00e1ctica es el Inventario de Depresi\u00f3n de Beck (Beck Depression Inventory, BDI; Beck et al., 1961), que ahora est\u00e1 disponible en una versi\u00f3n revisada, varias veces, como BDI-II (versi\u00f3n revisada en alem\u00e1n Hautzinger et al., 2009). El inventario se presenta en forma de cuestionario de dos p\u00e1ginas con 21 afirmaciones sobre los s\u00edntomas depresivos, seg\u00fan los criterios del DSM-5. El examinado marca aqu\u00ed, para cada \u00edtem, la afirmaci\u00f3n que, en su opini\u00f3n, se aplica a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo de \u00edtem del BDI-II (Hautzinger et al., 2009)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; 0 No estoy triste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; 1 Estoy triste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; 2 Estoy triste todo el tiempo y no puedo evitarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; 3 Estoy tan triste o infeliz que casi no puedo soportarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los puntos se suman a lo largo de 21 \u00edtems. En el manual de evaluaci\u00f3n se prescribe exactamente d\u00f3nde se encuentran los valores l\u00edmite respectivos del BDI, para considerarse depresi\u00f3n <em>leve, moderada o grave<\/em>. De este modo, se puede clasificar la presencia de s\u00edntomas depresivos cl\u00ednicamente relevantes y su grado de gravedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Resumen<\/strong>. Los cuestionarios orientados a los trastornos comprueban la relevancia cl\u00ednica de una sintomatolog\u00eda espec\u00edfica. Los \u00edtems est\u00e1n orientados a los s\u00edntomas y son categ\u00f3ricos. Est\u00e1n disponibles para todas las categor\u00edas de trastornos, pero no ofrecen un diagn\u00f3stico diferencial de otros trastornos o posibles causas de los s\u00edntomas. Por lo general, se rellenan mediante informaci\u00f3n proporcionada por el propio paciente y, por lo tanto, est\u00e1n sujetos a la impresi\u00f3n subjetiva del examinado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entrevistas relacionadas con los s\u00edntomas para el diagn\u00f3stico de Trastornos de la Personalidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al diagn\u00f3stico de los Trastornos de la Personalidad, tambi\u00e9n existe una serie de entrevistas cl\u00ednico-diagn\u00f3sticas orientadas a los s\u00edntomas, que suelen estar <em>estructuradas<\/em> y basadas en un cat\u00e1logo de preguntas y respuestas. Se miden las manifestaciones externas del trastorno, como la frecuencia e intensidad de los ataques de ira, las autolesiones o los rasgos de car\u00e1cter mal-adaptativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una entrevista diagn\u00f3stica habitual es la SCID-5-PD (Entrevista Cl\u00ednica Estructurada para el DSM-5 &#8211; Trastornos de la Personalidad; Beesdo-Baum et al., 2019), que eval\u00faa las categor\u00edas de trastornos de la personalidad del DSM-5. En primer lugar, los pacientes rellenan aqu\u00ed un cuestionario de cribado (SCID-5-SPQ, 106 preguntas) que eval\u00faa todos los trastornos de la personalidad seg\u00fan el DSM-5, de modo que solo es necesario explorar en profundidad, en la entrevista, aquellos trastornos de la personalidad que se indican (se sospecha) en el cuestionario. En la entrevista se eval\u00faan, entonces, los diez trastornos de la personalidad del DSM-5 (paranoide, esquizoide, esquizot\u00edpico, antisocial, l\u00edmite, histri\u00f3nico, narcisista, evitativo, dependiente y obsesivo-compulsivo) en funci\u00f3n de sus caracter\u00edsticas fenomenol\u00f3gicas. Al final, para cada trastorno de la personalidad se suma el n\u00famero de \u00edtems que se consideran \u00abcumplidos\u00bb y, con un n\u00famero determinado, se confirma el diagn\u00f3stico del trastorno de la personalidad respectivo. En esta versi\u00f3n tambi\u00e9n es posible una valoraci\u00f3n dimensional de <em>la gravedad <\/em>de los s\u00edntomas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ejemplo de \u00edtem del SCID-5-PD sobre el trastorno histri\u00f3nico de la personalidad<\/strong> <strong>(Beesdo-Baum et al., 2019)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Criterio: La interacci\u00f3n con los dem\u00e1s se caracteriza a menudo por un comportamiento sexualmente seductor o provocador inapropiado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pregunta: \u00ab\u00bfTiende a coquetear a menudo? \u00bfAlguna vez alguien se ha quejado de ello?\u00bb (tenga en cuenta tambi\u00e9n el comportamiento durante la entrevista).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respuesta: 0 = criterio no cumplido, 1 = criterio parcialmente cumplido, 2 = criterio cumplido, ? = informaci\u00f3n insuficiente<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Caso pr\u00e1ctico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acude a la consulta una paciente de 27 a\u00f1os informando que, debido a una marcada ansiedad social, ya no puede ir a trabajar. Tiene la sensaci\u00f3n de que todos se r\u00eden de ella, lo que le averg\u00fcenza y le hace sentir insegura. Ya se sent\u00eda as\u00ed en el colegio, donde tambi\u00e9n sufri\u00f3 acoso escolar. Se autolesiona repetidamente para mantener \u00abel control sobre el odio hacia s\u00ed misma\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tabla 2.2 Evaluaci\u00f3n de una entrevista SCID-5-PD \u00abPaciente B\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>PS<\/strong><\/td><td><strong>N\u00famero de criterios cumplidos para el diagn\u00f3stico<\/strong><\/td><td><strong>Pac. B.<\/strong><\/td><td><strong>Diagn\u00f3stico<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>Inseguro- evitativo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/td><td>4\/7<\/td><td>7<\/td><td>\u221a<\/td><\/tr><tr><td>Dependiente<\/td><td>5\/8<\/td><td>4<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>Obsesivo-compulsivo<\/td><td>4\/8<\/td><td>3<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>Paranoide<\/td><td>4\/7<\/td><td>5<\/td><td>\u221a<\/td><\/tr><tr><td>esquizot\u00edpico<\/td><td>5\/9<\/td><td>1<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>esquizoide<\/td><td>4\/7<\/td><td>3<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>histri\u00f3nico<\/td><td>5\/8<\/td><td>3<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>narcisista<\/td><td>5\/9<\/td><td>2<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>l\u00edmite<\/td><td>5\/9<\/td><td>7<\/td><td>\u221a<\/td><\/tr><tr><td rowspan=\"2\">antisocial<\/td><td>3\/15 (estado de la relaci\u00f3n social)<\/td><td>2<\/td><td>X<\/td><\/tr><tr><td>3\/7 (edad aproximada)<\/td><td>2<\/td><td>X<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Interpretaci\u00f3n<\/strong>. La paciente cumple los criterios diagn\u00f3sticos del SCID-5-PD para el Trastorno de Personalidad Inseguro-evitativo, Paranoide y L\u00edmite. La <em>elevada tasa de comorbilidad<\/em> es un resultado frecuente del diagn\u00f3stico categ\u00f3rico orientado a los s\u00edntomas en los trastornos de la personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Resumen.<\/strong> El diagn\u00f3stico de la personalidad categ\u00f3rico y orientado a los s\u00edntomas permite clasificar los s\u00edntomas de los pacientes seg\u00fan categor\u00edas de trastornos establecidas. Resulta \u00fatil para obtener una visi\u00f3n detallada de las molestias y dificultades fenomenol\u00f3gicas que padecen los afectados. El problema es que, precisamente en el \u00e1mbito de los trastornos de la personalidad, las categor\u00edas, existentes hasta ahora, resultan <em>poco diferenciadas<\/em>, de modo que la mayor\u00eda de los pacientes cumplen los criterios de varios trastornos de la personalidad, mientras que las categor\u00edas en si mismas, abarcan un espectro cl\u00ednico muy heterog\u00e9neo y, a menudo, dicen poco sobre lo que realmente es deficitario en la vida y la experiencia del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, se produce una mezcla entre rasgos de car\u00e1cter desadaptativos, y d\u00e9ficits en los procesos reguladores del yo subyacentes, por lo que a menudo no es posible planificar un tratamiento de forma sensata, bas\u00e1ndose en las categor\u00edas. &nbsp;Por lo tanto, para el diagn\u00f3stico de los trastornos de la personalidad, en el ap\u00e9ndice del DSM-5 se propone un procedimiento diagn\u00f3stico alternativo (AMPD) que, bas\u00e1ndose en un modelo h\u00edbrido (<em>evaluaci\u00f3n dimensional de la gravedad<\/em> y <em>diagn\u00f3stico categ\u00f3rico<\/em>), ofrece una diferenciaci\u00f3n entre los d\u00e9ficits en las funciones del yo (criterio A) y los rasgos de car\u00e1cter patol\u00f3gicos (criterio B). En este caso, ya no se clasifica seg\u00fan las categor\u00edas diagn\u00f3sticas predominantes hasta ahora, sino que se registran dimensionalmente los procesos ps\u00edquicos subyacentes y su alteraci\u00f3n. Sobre esta base, se puede realizar un diagn\u00f3stico de trastorno de la personalidad orientado al grado de gravedad (m\u00e1s informaci\u00f3n en el cap. 23).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>20.4 Recomendaciones para la pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Beneficios y limitaciones en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y psicodin\u00e1mica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas refleja lo que definimos como Trastorno Ps\u00edquico: <em>desviaciones fenomenol\u00f3gicas de las normas de comportamiento y sufrimiento individual o interpersonal de los afectados<\/em>. Los medios (herramientas) diagn\u00f3sticos deben servir para medir los trastornos visibles a nivel conductual y clasificarlos en categor\u00edas. As\u00ed, desde siempre, el reto de la psicolog\u00eda, en la ciencia y la pr\u00e1ctica, ha sido convertir los contenidos \u00abblandos\u00bb en \u00abduros\u00bb, clasificarlos, medirlos y hacerlos tratables. El diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas es necesario para expresar el sufrimiento, cuantificarlo y asignarle un tratamiento adecuado. Tambi\u00e9n es necesario para evaluar los cambios y documentar su evoluci\u00f3n. Por \u00faltimo, tambi\u00e9n proporciona una base cient\u00edfica a una disciplina que sigue luchando contra el prejuicio del conocimiento especulativo y la vaguedad del concepto de \u00abpsique\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, sin embargo, el diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas tambi\u00e9n lleva a equiparar los trastornos mentales con sus manifestaciones externas (s\u00edntomas). En el marco de los modelos de trastornos y conceptos terap\u00e9uticos de la terapia conductual, que entienden los trastornos mentales como comportamientos inadaptados y cogniciones disfuncionales, esto se puede integrar conceptualmente de manera significativa. <em>En la conceptualizaci\u00f3n psicodin\u00e1mica, sin embargo, los s\u00edntomas externos desempe\u00f1an inicialmente un papel secundario y se entienden m\u00e1s bien como par\u00e1metros que apuntan a conflictos y desregulaciones subyacentes.<\/em> En el enfoque psicodin\u00e1mico se establecen dos distinciones diagn\u00f3sticas esenciales en la clasificaci\u00f3n de los trastornos mentales: los <em>trastornos estructurales<\/em> (cap. 23) y los <em>trastornos neur\u00f3ticos<\/em> (conflictivos) (cap. 22).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, tambi\u00e9n para la psicoterapia psicodin\u00e1mica es \u00fatil y provechoso un diagn\u00f3stico sintom\u00e1tico exhaustivo. Adem\u00e1s de la exploraci\u00f3n completa del sufrimiento manifiesto del paciente, puede ser conceptualmente beneficioso incluirlo en la formulaci\u00f3n de la psicodin\u00e1mica: seg\u00fan Jungclaussen (2012), <em>las manifestaciones externas de los s\u00edntomas pueden entenderse como indicativas de la situaci\u00f3n de conflicto ps\u00edquico interno<\/em>. El modelo psicoanal\u00edtico de organizaci\u00f3n de la personalidad de Kernberg (2000) tambi\u00e9n relaciona la fenomenolog\u00eda de los s\u00edntomas con el grado de integraci\u00f3n de la estructura ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Diagn\u00f3stico Psicodin\u00e1mico Operacionalizado (Grupo de Trabajo OPD, 2023), en la formulaci\u00f3n de los afectos gu\u00eda, se refiere tambi\u00e9n a una relaci\u00f3n entre los conflictos internos y la manifestaci\u00f3n externa de los s\u00edntomas; y clasifica en eje I los diagn\u00f3sticos psiqui\u00e1tricos seg\u00fan ICD o DSM. Por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, el psicoanalista Stavros Mentzos (2013) abord\u00f3 en su manual de psicodin\u00e1mica <em>la funci\u00f3n y la disfuncionalidad, a nivel sintom\u00e1tico, de los trastornos ps\u00edquicos <\/em>desde una perspectiva anal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas es el resultado del intento de categorizar y medir las manifestaciones fenomenol\u00f3gicas de los procesos internos (s\u00edntomas) con el fin de, a partir de ellos, desarrollar tratamientos y registrar su \u00e9xito. Esto se lleva a cabo principalmente mediante cuestionarios cl\u00ednicos y entrevistas, en la pr\u00e1ctica cient\u00edfica psiqui\u00e1trica-psicoterap\u00e9utica, en la que, por un lado, se interroga a los pacientes a trav\u00e9s de informaci\u00f3n proporcionada por ellos mismos o por personas cercanas. Cada evaluaci\u00f3n diagn\u00f3stica va seguida de una <em>cuantificaci\u00f3n <\/em>con el objetivo de representar num\u00e9ricamente los procesos ps\u00edquicos internos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, se ha podido y se puede desarrollar un lenguaje com\u00fan y tambi\u00e9n un m\u00e9todo de medici\u00f3n de los procesos internos. Sin embargo, una tendencia a equiparar los s\u00edntomas con trastornos, y con ello crear una imagen unilateral que no siempre se ajusta a la realidad cl\u00ednica, tambi\u00e9n consecuencia de este enfoque fenomenol\u00f3gico- categorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas frecuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 contextos puede ser necesario o \u00fatil un enfoque diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas en una terapia psicodin\u00e1mica?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para solicitar una psicoterapia a las aseguradoras m\u00e9dicas, es necesario indicar un diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas. Para estudiar\/ registrar el curso terap\u00e9utico o evaluar el \u00e9xito de la terapia en estudios de psicoterapia, pueden ser significativos los cambios en la manifestaci\u00f3n e intensidad de los s\u00edntomas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo se realiza el diagn\u00f3stico cl\u00ednico-psicol\u00f3gico de los s\u00edntomas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los m\u00e9todos m\u00e1s comunes son los cuestionarios de autoevaluaci\u00f3n y la evaluaci\u00f3n externa (por terceros), as\u00ed como las entrevistas cl\u00ednicas. Adem\u00e1s, el diagn\u00f3stico puede realizarse mediante la observaci\u00f3n del comportamiento, pruebas de rendimiento o pruebas biom\u00e9tricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son las limitaciones del diagn\u00f3stico de s\u00edntomas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas es categ\u00f3rico y se realiza exclusivamente a nivel fenomenol\u00f3gico. No se tienen en cuenta los trastornos subyacentes ni los aspectos psicodin\u00e1micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Falkai, P. &amp; Wittchen, H.-U. (Hrsg.). (2015). Diagnostisches und statistisches Manual Psychischer St\u00f6rungen DSM-5\u00ae. G\u00f6ttingen: Hogrefe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Beesdo-Baum, K., Zaudig, M. &amp; Wittchen, H. U. (Hrsg.). (2019). SCID-5-CV Strukturiertes Klinisches Interview f\u00fcr DSM-5-St\u00f6rungen\u2013 Klinische Version: Deutsche Bearbeitung des Structured Clinical Interview for DSM-5 Disorders\u2013Clinician Version von Michael B. First, Janet BW Williams, Rhonda S. Karg, Robert L. Spitzer. G\u00f6ttingen: Hogrefe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;World Health Organisation (WHO). (2016). Internationale Klassifikation psychischer St\u00f6rungen ICD-10, Kapitel V (F): Klinischdiagnostische Leitlinien (10. Aufl.). Deutsche Ausgabe herausgegeben von H. Dilling, W. Mombourg &amp; M. H. Schmidt. Bern: Hogrefe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;World Health Organization (WHO). (2022). International Classification of Diseases Eleventh Revision (ICD-11). Geneva: WHO. https:\/\/ icd.who.int\/browse11\/l-m\/en, [01.01.2024].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Romero A: <a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=869\" data-type=\"page\" data-id=\"869\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">OPD-2 y DSM-5<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;Romero A: <a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=870\" data-type=\"page\" data-id=\"870\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tipolog\u00eda<\/a> Psicodin\u00e1mica de los trastornos del DSM5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">                                                                          **<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20.1 Antecedentes El diagn\u00f3stico de los s\u00edntomas psicol\u00f3gicos consiste en clasificar, bas\u00e1ndose en s\u00edntomas psicopatol\u00f3gicos fenomenol\u00f3gicos, es decir, visibles, en qu\u00e9 medida estos se difieren en su calidad (tipo de s\u00edntoma) y cantidad (frecuencia, continuidad e intensidad de aparici\u00f3n) de lo que entendemos como \u00abnormal\u00bb. 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