{"id":168,"date":"2026-03-15T01:08:34","date_gmt":"2026-03-15T01:08:34","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=168"},"modified":"2026-05-29T19:32:20","modified_gmt":"2026-05-29T19:32:20","slug":"15-enfrentar-las-emociones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=168","title":{"rendered":"III-10 Las emociones\u00a0\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>15.1 Emociones y su regulaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se cree que las emociones y los procesos de regulaci\u00f3n de las emociones desempe\u00f1an un papel central en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos mentales (Barnow, 2012; Barlow et al, 2011; Berking et al, 2008; Benecke, 2014a; Holl et al, 2020). En consecuencia, estos procesos reciben ahora especial atenci\u00f3n en todos los m\u00e9todos de psicoterapia (Benecke, 2014a, 2016). Una presentaci\u00f3n detallada de las modernas teor\u00edas psicoanal\u00edticas sobre la motivaci\u00f3n y la emoci\u00f3n se puede encontrar en Benecke y Brauner (2017).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Teor\u00eda psicol\u00f3gica de la emoci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe un amplio consenso, dentro de la psicolog\u00eda de la emoci\u00f3n, en que las emociones deben entenderse como procesos en los que intervienen diversos subsistemas (Scherer, 2000; Krause, 2012). Una definici\u00f3n frecuentemente citada que integra varios subsistemas proviene de Oatley y Jenkins (1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8220;(1) Una emoci\u00f3n suele estar causada por el hecho de que una persona -consciente o inconscientemente- eval\u00faa un acontecimiento como significativo para una preocupaci\u00f3n (asunto) importante (un objetivo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(2) El n\u00facleo de una emoci\u00f3n es la disposici\u00f3n a actuar (readindess to act) y el impulso (prompting) de planes de acci\u00f3n. Una emoci\u00f3n da prioridad a una o varias acciones a las que confiere urgencia. As\u00ed, puede inhibir otros procesos mentales o acciones, o competir con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(3) Una emoci\u00f3n suele experimentarse como un estado mental particular, a veces acompa\u00f1ado o seguido de cambios f\u00edsicos, expresiones externas y acciones.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Oatley &amp; Jenkins, 1996; traducci\u00f3n Otto et al., 2000, p. 16)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gran parte de la investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica emp\u00edrica sobre la emoci\u00f3n sigue centr\u00e1ndose en la experiencia consciente. Sin embargo, la emoci\u00f3n experimentada conscientemente es reconocida, por muchos autores, como un componente parcial que aparece con menor frecuencia en los procesos emocionales (Krause, 2012), lo cual ha sido confirmado por estudios neurobiol\u00f3gicos (LeDoux, 1998; Roth, 2001; Solms, 2023). Cl\u00ednicamente, los \u201csentimientos\u201d inconscientes (por ejemplo, culpa inconsciente, agresi\u00f3n inconsciente, envidia inconsciente, etc., v\u00e9ase el cap\u00edtulo 4), siempre han desempe\u00f1ado un papel importante en las teor\u00edas psicoanal\u00edtico-psicodin\u00e1micas de los trastornos y en los conceptos de tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que ocurre con el concepto de emoci\u00f3n, no existe una conceptualizaci\u00f3n \u00fanica de la <em>regulaci\u00f3n <\/em>de las emociones. Gross (2001) entiende la regulaci\u00f3n de las emociones en un sentido amplio:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8220;La <em>regulaci\u00f3n de las emociones<\/em> incluye todas las estrategias conscientes e inconscientes para reforzar, mantener o atenuar uno o m\u00e1s componentes de una reacci\u00f3n emocional&#8221;. (Gross, 2001, p. 215)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los conceptos de <em>Regulaci\u00f3n<\/em> de las emociones se basan en un proceso de dos fases (Eisenberg y Spinrad, 2004): En primer lugar, surge una emoci\u00f3n pura y no regulada. Posteriormente se ponen en marcha intentos deliberados, voluntarios y dirigidos a un objetivo, para modular y controlar la emoci\u00f3n activada. Neurobiol\u00f3gicamente la regulaci\u00f3n de la emoci\u00f3n suele entenderse en t\u00e9rminos de &#8220;control prefrontal&#8221;. Este modelo de &#8220;regulaci\u00f3n descendente&#8221; es tambi\u00e9n la base de muchas estrategias de tratamiento, sobre todo conductuales, que se han desarrollado para mejorar la regulaci\u00f3n de las emociones (Berking, 2008; Radkovsky et al., 2014).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La perspectiva psicodin\u00e1mica asume que gran parte de los procesos de regulaci\u00f3n de las emociones tambi\u00e9n tienen lugar inconscientemente, ya que la activaci\u00f3n de afectos inconscientes, desencadena, autom\u00e1ticamente, mecanismos de defensa (Benecke &amp; Dammann, 2003; Benecke, 2014a; Benecke &amp; Brauner, 2017; Benecke, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Din\u00e1mica emocional y regulaci\u00f3n procedimental.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Representaciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su esencia, los modelos psicoanal\u00edticos asumen que sobre la base de experiencias de relaci\u00f3n (en su mayor\u00eda tempranas) se forman las llamadas <em>representaciones <\/em>(v\u00e9ase el cap\u00edtulo 5). Estas representaciones del Self (representaciones del Yo) y de los Otros significativos (representaciones del Objeto) y de las esperables interacciones afectivas entre el Self y el Objeto, constituyen condensaciones de experiencias afectivas tempranas, pero no necesariamente reflejan experiencias <em>reales<\/em> pasadas. Las representaciones act\u00faan como una especie de plantilla inconsciente, que se activa en situaciones cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Din\u00e1mica emocional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si estados emocionales como el miedo, la desesperaci\u00f3n, la impotencia, etc. se asocian repetidamente a la experiencia de que NO pueden ser regulados, entonces, tarde o temprano desarrollamos estrategias para <em>evitar<\/em> volver a caer en esos estados. Estos estados afectivos, que se experimentan como ingobernables, est\u00e1n a su vez <em>vinculados a representaciones espec\u00edficas del Self y del Objeto,<\/em> cuya activaci\u00f3n tambi\u00e9n debe evitarse. Esto se resume en el concepto de <em>Din\u00e1mica Emocional<\/em> (Benecke, 2014a; 2018): las emociones son los verdaderos &#8220;motores&#8221; del sistema ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gran parte de la actividad ps\u00edquica se dedica a la regulaci\u00f3n de afectos (esencialmente inconscientes), que forman el n\u00facleo de las <em>representaciones<\/em>, que en su mayor\u00eda se formaron tempranamente. La activaci\u00f3n de estas representaciones activa los afectos asociados, que a su vez ponen en marcha procesos de regulaci\u00f3n (cf. el concepto de conflicto en el OPD-3; grupo de trabajo OPD, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dimensiones de los procesos de regulaci\u00f3n emocional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una sistematizaci\u00f3n de los distintos procesos de regulaci\u00f3n de emocional, a lo largo de las dos dimensiones, inconsciente \/ autom\u00e1tico vs. consciente \/ reflexivo, por un lado; y actuante \/ interpersonal vs. intraps\u00edquica, por otro lado, se puede encontrar en Benecke y Brauner (2017). La teor\u00eda psicodin\u00e1mica se centra en las regulaciones inconscientes, tradicionalmente descritas como <em>Mecanismos de defensa<\/em> (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 8). Seg\u00fan Freud (1915, p. 277), los mecanismos de defensa sirven para &#8220;suprimir el desarrollo del afecto&#8221; y pueden entenderse como procedimientos cognitivos inconscientes que se utilizan para mantener fuera de la experiencia (consciencia), impulsos motivacionales, fantas\u00edas y afectos asociados. Adem\u00e1s, el comportamiento y los patrones de relaci\u00f3n que se desarrollan de manera autom\u00e1tica \/ inconsciente (como los descritos &#8220;modos de resoluci\u00f3n&#8221; (afrontamiento) de conflictos inconscientes (grupo de trabajo OPD, 2023, ver Cap\u00edtulo 6) tambi\u00e9n sirven para la defensa contra los afectos centrales (generalmente dolorosos). Tales mecanismos y patrones inconscientes y autom\u00e1ticos, ya sean intraps\u00edquicos o interpersonales pueden entenderse predominantemente como <em>procesos de regulaci\u00f3n procedimental-din\u00e1mica<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;<em>procedimental: <\/em>que corresponden a la memoria procedimental como procesos neuronalmente bien establecidos;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;<em>din\u00e1mica:<\/em> en el sentido de que estos procesos tienen la funci\u00f3n de mantener los estados afectivos negativos de manera inconsciente y din\u00e1mica, (Benecke, 2014a; Benecke y Brauner, 2017). Los afectos tambi\u00e9n pueden defenderse de otros afectos (Benecke 2018; Grupo de trabajo OPD, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <em>nivel consciente y reflexivo<\/em> de la regulaci\u00f3n emocional, hay formas de reaccionar que presuponen una especie de amortiguador mental, mediante el cual la persona puede &#8220;seleccionar&#8221; una estrategia adecuada de entre una amplia gama de reacciones posibles. Al regular las emociones en este nivel &#8220;superior&#8221;, el individuo percibe conscientemente sus propias emociones y puede influir, simult\u00e1neamente, en su estado emocional (Fonagy et al., 2004; Gross, 2001). Los conceptos psicodin\u00e1micos que representa estas estrategias reflexivas conscientes pueden encontrarse, por ejemplo, en el concepto de <em>Afectividad Mentalizada<\/em> (Fonagy et al., 2004, ver cap. 7), en la regulaci\u00f3n afectiva de las <em>Escalas de Competencia Psiquica<\/em> (Huber et al., 2006), o en las <em>Facetas estructurales<\/em> relacionadas con el afecto, como la Tolerancia Afectiva, del nivel estructural, Eje IV del OPD-3, v\u00e9ase el cap\u00edtulo 23). Caracter\u00edstico es que el individuo puede experimentar psicol\u00f3gicamente, de forma consciente, sus propias emociones (incluso las muy negativas) sin tener que tomar &#8220;contramedidas&#8221; (compensatorias) inmediatas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Emociones y Nivel de integraci\u00f3n Estructural<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la literatura psicoanal\u00edtica actual, los &#8220;modelos estructurales&#8221; suelen referirse a conceptualizaciones dimensionales que se centran en funciones psicol\u00f3gicas b\u00e1sicas, cuyo grado de madurez o disponibilidad constituye la <em>personalidad<\/em> (v\u00e9ase los cap\u00edtulos 6, 23.). Existen correlaciones directas entre la disponibilidad de las funciones psicol\u00f3gicas b\u00e1sicas y los procesos emocionales. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nivel estructural<\/strong> <strong>bueno<\/strong>. Seg\u00fan el OPD, las personas con una buena integraci\u00f3n estructural pueden percibir afectos diferenciados, predominan los afectos positivos, los afectos negativos tienen un alto grado de variabilidad y tambi\u00e9n pueden percibirse y expresarse de forma adecuada a la situaci\u00f3n. Esto hace que la comunicaci\u00f3n con estas personas sea viva, interesante y fruct\u00edfera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nivel estructural moderado<\/strong>. En un nivel estructural moderado, los afectos s\u00f3lo pueden percibirse de forma limitada. Suelen estar &#8220;sobredimensionados&#8221;, lo que significa que su comunicaci\u00f3n con otras personas es m\u00e1s dif\u00edcil. Los afectos asociados a <em>conflictos<\/em> individuales (por ejemplo, la verg\u00fcenza en el caso de conflictos de autoestima) son inconscientemente insoportables y hay que defenderse de ellos (reprimirlos), lo que generalmente se logra en este nivel estructural. Con ello se consigue una estabilidad afectiva, pero al precio de la rigidez y la supresi\u00f3n \/ exclusi\u00f3n de aspectos importantes del Self.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nivel estructural bajo<\/strong>. Con un bajo nivel de integraci\u00f3n estructural, la defensa predominante se caracteriza por mecanismos de <em>escisi\u00f3n<\/em> (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 8). Los afectos se vuelven r\u00e1pidamente abrumadores e insoportables porque no se pueden controlar. En consecuencia, el comportamiento es impulsivo o los afectos tienen que evitarse por completo, lo que puede dar lugar a estados de vac\u00edo que tambi\u00e9n son dif\u00edciles de soportar. Las fantas\u00edas afectivas se experimentan r\u00e1pidamente como certezas, lo que a su vez aumenta la intensidad del afecto. Se supone que los estados afectivos, a menudo violentos y angustiosos, repelen otros estados que, para el paciente, son a\u00fan m\u00e1s amenazantes, en ese momento (Clarkin et al. et al., 2001).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desintegraci\u00f3n estructural<\/strong>. La desintegraci\u00f3n estructural se caracteriza por el <em>temor a una fusi\u00f3n simbi\u00f3tica de las Representaciones del Self y del Objeto<\/em>, lo que resulta en una p\u00e9rdida del Self (Yo). Se presentan los llamados &#8220;miedos a la fragmentaci\u00f3n&#8221;, como el miedo a disolverse o desmoronarse, que a menudo s\u00f3lo pueden ser abordados mediante distorsiones psic\u00f3ticas de la realidad, pe. con la formaci\u00f3n de delirios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los distintos niveles estructurales, los afectos suelen adoptar cualidades muy diferentes, de tal manera que, a medida que disminuye el nivel estructural, se vuelven cada vez m\u00e1s arcaicos, apremiante e invasivos. Si una situaci\u00f3n determinada puede causar, con un buen nivel estructural, solo un ligero <em>enfado<\/em>; a un nivel moderado se convierte r\u00e1pidamente en <em>ira<\/em>; con baja integraci\u00f3n en <em>odio<\/em>; y en desintegraci\u00f3n estructural en <em>deseo de destrucci\u00f3n<\/em>. Cuanto m\u00e1s bajo sea el nivel estructural, m\u00e1s &#8220;segregadas&#8221; (\u201cdesmezcladas\u201d) se vuelven las cualidades afectivas. Esto se traduce en importantes aspectos t\u00e9cnicos para el tratamiento (v\u00e9ase m\u00e1s adelante).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las emociones en la teor\u00eda psicodin\u00e1mica del cambio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva psicodin\u00e1mica, los cambios cl\u00ednicamente sostenibles no son posibles sin cambios sustanciales en el sistema emocional individual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como proceso de funcionamiento central, puede considerarse la activaci\u00f3n repetida de los afectos, que hasta ahora se experimentaban como insuperables (y, por lo tanto, se rechazaban), junto con su procesamiento reflexivo (simult\u00e1neo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00faltima instancia, se trata, predominantemente, de estados de intenso miedo, verg\u00fcenza, culpa, impotencia y desamparo que est\u00e1n ligados a experiencias pasadas. Sin embargo, es importante subrayar que el tratamiento no se centra en los &#8220;viejos&#8221; sentimientos o deseos &#8220;antiguos&#8221; (aunque desde el punto de vista cl\u00ednico y pr\u00e1ctico sea sensato, a veces, que se etiqueten como tales, frente al paciente). <em>El factor decisivo es la actual la experiencia afectiva<\/em> en el aqu\u00ed y ahora. Para modificar los procesos de regulaci\u00f3n procedimental-din\u00e1mica, suelen ser necesarios, <em>repetidos ciclos de activaci\u00f3n de las representaciones y afectos centrales,<\/em> que ahora no se regular\u00e1n \/ defender\u00e1n del modo anterior (habitual), sino que podr\u00e1n experimentarse conscientemente y &#8220;soportarse&#8221; reflexivamente, creando grados de libertad para el desarrollo y para el establecimiento de nuevas regulaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo los afectos que antes controlaban inconscientemente los acontecimientos psicol\u00f3gicos, junto con las aspectos representacionales y motivacionales (relacionados con la historia biogr\u00e1fica), pueden integrarse en el Yo consciente, con lo que se logra un mayor grado de congruencia y coherencia, incluida una nueva sensaci\u00f3n de autoeficacia, en relaci\u00f3n con los estados afectivos que anteriormente se percib\u00edan como intolerables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como estrategia general de tratamiento (t\u00e9cnica) puede considerarse una <em>actitud de percepci\u00f3n <\/em>que, por un lado, est\u00e1 abierta a todas las expresiones (verbales y no verbales) del paciente, pero que al mismo tiempo est\u00e1 constantemente en la b\u00fasqueda emp\u00e1tica de los deseos, fantas\u00edas y afectos defendidos (reprimidos). En esta &#8220;b\u00fasqueda&#8221; tambi\u00e9n se incluyen, en particular, los propios impulsos, fantas\u00edas y afectos que el paciente desencadena en el terapeuta (an\u00e1lisis de la contratransferencia).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"370\" height=\"202\" src=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/focofoco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-698\" style=\"width:650px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/focofoco.jpg 370w, https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/focofoco-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8220;Focalizaci\u00f3n&#8221; no significa que los terapeutas, en sus intervenciones verbal-ling\u00fc\u00edsticas, se refieran constantemente a los sentimientos, o incluso que los nombren constantemente. Mas bien, se refiere a la <em>actitud de percepci\u00f3n<\/em> descrita anteriormente, junto con una orientaci\u00f3n paciente y cuidadosa; o mejor dicho, invitando al paciente a aceptar los afectos defendidos y normalmente dolorosos. Se parte de la base de que los conflictos psicol\u00f3gicos internos no resueltos, los problemas estructurales y los afectos y constelaciones de defensa asociados, se manifiestan en la relaci\u00f3n con el terapeuta (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 2). Estos problemas psicol\u00f3gicos, relevantes para los trastornos, que de otro modo permanecen mayormente inconscientes , se vuelven as\u00ed experimentables de manera interpersonal en la relaci\u00f3n con el terapeuta y ahora pueden ser conscientes y trabajarse. Sin embargo, en \u00faltima instancia no importa si estas din\u00e1micas afectivo-defensivas se trabajan dentro de la relaci\u00f3n transferencial o a trav\u00e9s de las relaciones externas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La resistencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resistencia sirve para mantener un cierto equilibrio y\/o sentido de seguridad e identidad (Thom\u00e4 &amp; K\u00e4chele, 2006a; s. Cap\u00edtulo 8). Por esta raz\u00f3n, la terapia psicodin\u00e1mica intenta procesar la resistencia de forma comprensiva. En general, la consigna es: primero trabajar la resistencia, despu\u00e9s los contenidos inconscientes (deseos y afectos defendidos) (Mertens, 2004). La resistencia suele ser provocada por afectos apremiantes. Por ejemplo, si un paciente est\u00e1 hablando de un acontecimiento estresante y luego cambia bruscamente de tema, el terapeuta parte de la hip\u00f3tesis de que, el cambio de tema representa un fen\u00f3meno de resistencia, que, en ese momento, protege al paciente de experimentar afectos dolorosos o dif\u00edciles. La tarea terap\u00e9utica consiste entonces, simplemente, en dirigir la atenci\u00f3n del paciente hacia este fen\u00f3meno, por ejemplo, mediante intervenciones del tipo: &#8220;\u00bfTe has dado cuenta de que acabas de cambiar de tema?&#8230; \u00bfNo ser\u00e1 que acaban de surgir sentimientos o pensamientos dif\u00edciles?&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tales intervenciones corresponden a la estrategia general en el trabajo psicodin\u00e1mico de &#8220;destapar \/ revelar&#8221;. Esto tambi\u00e9n puede aplicarse al tratamiento del <em>foco din\u00e1mico<\/em>. Un foco psicodin\u00e1mico suele constar de dos partes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1) la formulaci\u00f3n del problema principal actual, y<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(2) una hip\u00f3tesis sobre su trasfondo (antecedentes) inconsciente (W\u00f6ller &amp; Kruse, 2005; Benecke, 2014a).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que el problema principal en una terapia focal suelen ser los s\u00edntomas; el problema principal actual, en el transcurso de tratamientos m\u00e1s largos, puede determinarse de forma muy diferente, por ejemplo, un aspecto del proceso de transferencia, un fen\u00f3meno de resistencia o modos de experiencia y comportamiento fuera de la situaci\u00f3n terap\u00e9utica (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 18). En cualquier caso, es aconsejable incluir en la hip\u00f3tesis sobre los antecedentes inconscientes, declaraciones sobre los afectos defendidos. Este segundo aspecto no suele comunicarse directamente al paciente, pero se le debe invitar a abordarlo. El punto decisivo en la exploraci\u00f3n del trasfondo psicodin\u00e1mico es la <em>activaci\u00f3n de los afectos previamente defendidos<\/em>. Un mero recuerdo sin la activaci\u00f3n de afectos en el aqu\u00ed y ahora de la situaci\u00f3n de tratamiento, no se considera que tenga una funci\u00f3n eficaz (transformadora) para el cambio (v\u00e9ase Freud, 1912).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de conflictos-defendidos, muy arraigadas en la historia vital y al mismo tiempo complejos, con defensas muy r\u00edgidas, se intenta superar esta estructura r\u00edgida mediante la promoci\u00f3n de procesos regresivos, dentro de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica, con el fin de crear accesos a los componentes defendidos, y posibilitar procesos de reestructuraci\u00f3n en el \u00e1mbito de las configuraciones inconscientes. Con estos pacientes, cabe suponer que, en el transcurso del proceso terap\u00e9utico cambian los temas \/ focos (cf. Thom\u00e4 &amp; K\u00e4chele, 2006) y se trabajan diferentes &#8220;capas&#8221;. No es infrecuente encontrarse con afectos encubiertos que ocultan otros afectos &#8220;a\u00fan peores&#8221; e inconscientes (Fenichel, 1945; Wurmser, 1990).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la <em>activaci\u00f3n de los afectos<\/em> sea una necesidad para el \u00e9xito de los procesos de tratamiento psicodin\u00e1mico, por otro lado, siempre hay que tener cuidado de no sobrepasar la capacidad de procesamiento afectivo, lo que suele ocurrir muy r\u00e1pidamente en pacientes con trastornos estructurales. Por este motivo, se han introducido una serie de modificaciones en el tratamiento de estos pacientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Particularidades del tratamiento de las emociones en los trastornos estructurales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debido a los problemas, expuestos anteriormente, de los pacientes con trastornos estructurales en el \u00e1rea del afecto y su regulaci\u00f3n, se han desarrollado enfoques espec\u00edficos de tratamiento psicodin\u00e1mico para estos pacientes (por ejemplo, Heigl-Evers &amp; Ott, 2002; Clarkin et al., 2001; Rudolf, 2004; Bateman &amp; Fonagy, 2008b), cada uno de los cuales incluye tambi\u00e9n recomendaciones espec\u00edficas sobre c\u00f3mo tratar los afectos (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 43). En todos estos enfoques el terapeuta es comparativamente activo y se tiene cuidado de no fomentar procesos regresivos. En su lugar, se intenta encontrar activamente una regulaci\u00f3n m\u00e1s adaptativa para los estados afectivos que aparecen aqu\u00ed y ahora. Los conceptos terap\u00e9uticos difieren principalmente en la forma en que tratan la transferencia y en la medida en que se da prioridad al trabajo interpretativo (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 12) (Clarkin et al., 2001) o se recurre m\u00e1s a t\u00e9cnicas estabilizadoras (Rudolf, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enfoques estabilizadores de la estructura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una funci\u00f3n del Self que a menudo est\u00e1 limitada, es la de la <em>Tolerancia afectiva<\/em> (que frecuentemente conduce a conductas autolesivas, por ejemplo); por lo tanto, en los enfoques estabilizadores de la estructura, se anima al terapeuta a trabajar, junto con el paciente, con t\u00e9cnicas \u201cque le ayuden a aprender a controlar sus afectos\u201d, regularse, calmarse y aumentar gradualmente su tolerancia afectiva; que animen al paciente a soportar un determinado afecto, una incertidumbre o un impulso a actuar; que hagan notar su presencia y lo animen a soportar el afecto&#8221; (W\u00f6ller &amp; Kruse, 2005, p. 261).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enfoques estructurales-din\u00e1micos<\/strong>. En los enfoques estructurales-din\u00e1micos (Benecke, 2014a), a las deficiencias estructurales, as\u00ed como a las acciones y experiencias resultantes del paciente, se les atribuye <em>una funci\u00f3n reguladora intraps\u00edquica<\/em>, y se asume que la activaci\u00f3n de aspectos inconscientes (como deseos, afectos, etc.) son a menudo el contexto interno de las anomal\u00edas estructurales. Los afectos actuales y las acciones (dentro y fuera de la relaci\u00f3n de transferencia) son vistos, en estos enfoques, como el resultado de procesos de defensa (Psicoterapia Centrada en la Transferencia TFP; Clarkin et al., 2001) o como autoprotecci\u00f3n (Terapia basada en la Mentalizaci\u00f3n MBT; Bateman &amp; Fonagy, 2008b) y, mediante el trabajo interpretativo, se intenta identificar la &#8220;d\u00edada de relaci\u00f3n objetal parcial&#8221; que se acaba de rechazar (defender), junto con los afectos asociados (Clarkin et al., 2001), o &#8220;los precursores emocionales&#8221; (Bateman &amp; Fonagy, 2008b). &#8221; (Bateman &amp; Fonagy, 2008, p. 314) que desencadenaron la reacci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Los \u00e9nfasis terap\u00e9uticos de &#8220;apoyar&#8221; e &#8220;interpretar&#8221; no deben verse como opuestos irreconciliables (Benecke, 2014b).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Casos pr\u00e1cticos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Utilizando ejemplos breves, se ilustra el manejo de las emociones en los pacientes con diferentes niveles de integraci\u00f3n estructural (OPD).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nivel estructural, en general, bueno<\/strong>. Con pacientes en un nivel estructural en gran medida bueno, el acceso a las emociones suele ser relativamente f\u00e1cil y poco problem\u00e1tico. Por lo general suele bastar con que el terapeuta ajuste su <em>actitud perceptiva<\/em> (focalizaci\u00f3n en emociones problem\u00e1ticas) y lo traiga a la interacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Estudio de caso<\/strong> La Sra. A., de 25 a\u00f1os, paciente con depresi\u00f3n leve en un nivel estructural entre bueno y moderado, refiere una relaci\u00f3n b\u00e1sicamente muy buena con su novio, pero con frecuentes las discusiones recurrentes: <br>-Sra. A.: Pienso que, ahora que llevamos dos a\u00f1os juntos, de alguna manera ya es algo fijo, y si realmente se intensificara, entonces pienso que no me gustar\u00eda envejecer con eso. Seguir\u00e1 siendo un problema para siempre, pero se puede manejar bastante bien [sonr\u00ede]. <br>-T: Hmhm, eso es, se puede manejar bien, pero al mismo tiempo hay una duda interior. \u00bfSe puede decir as\u00ed? <br>-Sra. A.: Hmhm, s\u00ed. <br>-T: \u00bfY cuando piensa en eso\u2026 [el terapeuta mira a la paciente, ve los ojos h\u00famedos]\u2026 eso tambi\u00e9n le afecta a usted? <br>-Sra. A.: Hmhm, s\u00ed, [empieza a llorar y se r\u00ede al mismo tiempo. El terapeuta sonr\u00ede con ella] puede verlo, \u00bfverdad? <br>-T: [asiente con la cabeza]. &nbsp; <br>La Sra. A parece mantener bajo control las implicaciones afectivas, con la frase &#8220;Se puede manejar bastante bien&#8221;, combinada con una sonrisa. La intervenci\u00f3n del terapeuta simplemente cuestiona esto, lo cual es suficiente para llevar, a la experiencia, el afecto que hasta en ese momento estaba bajo control (contenido). Como resultado, la decepci\u00f3n y el enfado pudieron ser bien manejados, lo que permiti\u00f3 a la paciente establecer una relaci\u00f3n m\u00e1s activa con su pareja, y los s\u00edntomas remitieron.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nivel estructural moderado<\/strong>. Los afectos de los pacientes con nivel estructural moderado suelen estar &#8220;sobredimensionados&#8221; y vinculados a conflictos inconscientes y, por lo general a estrategias de afrontamiento relativamente estables (v\u00e9ase m\u00e1s arriba). Con respecto a la indicaci\u00f3n, el factor decisivo aqu\u00ed es la intensidad con la que est\u00e1 imbricada la din\u00e1mica de la defensa <a>frente a conflictos<\/a>, con la personalidad respectiva, o como se eval\u00faa que contribuye individualmente a la formaci\u00f3n de la personalidad. En el caso de din\u00e1micas de defensa frente a conflictos, m\u00e1s circunscritas, el procesamiento focal de los temas, sin regresiones m\u00e1s profundas, puede ser suficiente para poner en marcha cambios sostenibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Estudio de caso<\/strong> La Sra. B., de unos 20 a\u00f1os, acudi\u00f3 a psicoterapia ambulatoria debido a un trastorno de p\u00e1nico (sin trastorno de personalidad com\u00f3rbido ni limitaciones estructurales graves). Inicialmente, pens\u00f3 que los ataques de p\u00e1nico &#8220;simplemente ocurr\u00edan&#8221;. El terapeuta se centr\u00f3 en las situaciones que preced\u00edan inmediatamente a los ataques de p\u00e1nico y en los pensamientos y emociones que los acompa\u00f1aban. Pronto se identificaron las t\u00edpicas situaciones desencadenantes, principalmente en la relaci\u00f3n con su pareja, en las que antes del ataque, en la Sra. B surg\u00eda una ira intensa; que no se permit\u00eda experimentar ni mucho menos expresar, porque tem\u00eda que su novio la dejara, pues \u00e9l era &#8220;demasiado d\u00e9bil&#8221; y no podr\u00eda soportar su ira. Una vez trabajada (clarificada) esta conexi\u00f3n en la interacci\u00f3n externa, el terapeuta le pregunt\u00f3 si sentir\u00eda algo parecido hacia \u00e9l; a lo que ella, tras cierta vacilaci\u00f3n, &#8220;confes\u00f3&#8221; que tambi\u00e9n lo consideraba d\u00e9bil, alguien que, por ejemplo, no podr\u00eda soportar que el tratamiento no funcionara. Ella se sorprendi\u00f3 de que su terapeuta no cancelara el tratamiento. Su &#8220;confesi\u00f3n&#8221; la hab\u00eda percibido como una &#8220;grave&#8221; agresi\u00f3n contra el terapeuta. A medida que avanzaba la terapia, ella empez\u00f3 a descubrir un placer creciente en los enfrentamientos agresivos, incluso con su pareja, quien pudo beneficiarse de la vitalidad claramente creciente de su compa\u00f1era. Como consecuencia de estos cambios, los ataques de p\u00e1nico tambi\u00e9n desaparecieron. En el seguimiento de un a\u00f1o, este cambio se mostr\u00f3 estable. &nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si las din\u00e1micas conflicto-defensas son m\u00e1s compleja y est\u00e1n asociada a una defensa r\u00edgida, de modo que han contribuido significativamente al desarrollo de la personalidad, suele estar indicado un tratamiento a largo plazo, en el que se intenta &#8220;suavizar&#8221; esta estructura r\u00edgida promoviendo procesos regresivos dentro de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica, para permitir el acceso a los componentes afectivos defendidos. Frecuentemente el proceso se mueve aqu\u00ed a trav\u00e9s de varias &#8220;capas&#8221; afectivas (v\u00e9ase m\u00e1s arriba).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Baja integraci\u00f3n estructural<\/strong>. Para los pacientes con un deterioro estructural m\u00e1s grave tambi\u00e9n suele estar indicado un tratamiento a largo plazo. (Una excepci\u00f3n, en mi opini\u00f3n, son s\u00f3lo los pacientes con problemas estructurales inducidos por un trauma agudo, si esto no se basa en una deficiencia que ya ha existido durante mucho tiempo en su vida; v\u00e9anse los cap\u00edtulos 30, 46).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Estudio de caso<\/strong> La Sra. D., de 30 a\u00f1os, acude a la consulta externa con un trastorno alimentario grave que existe desde la adolescencia (bulimia y anorexia, v\u00e9anse los cap\u00edtulos 29, 40). Ella ya ha realizado varios intentos infructuosos de terapia ambulatoria y hospitalaria. Adem\u00e1s de muchas otras quejas, la Sra. D. informa de dificultades de acceso a sus sentimientos; tampoco le gusta mostrar sus sentimientos, ya que ella lo percibe como una debilidad; el contacto emocional de cualquier tipo, le causa problemas. El tratamiento se lleva a cabo en forma de psicoterapia anal\u00edtica, con una duraci\u00f3n de 3 horas, en posici\u00f3n sentada, y comienza con una fuerte resistencia. Las sesiones est\u00e1n dominadas por los esfuerzos de la paciente para controlarse y no permitir ning\u00fan sentimiento. Los s\u00edntomas se vinculan a las sesiones: los sentimientos que surgen en las sesiones o, en general, el contacto con el terapeuta debe &#8220;vomitarlos&#8221; despu\u00e9s de las sesiones. Suele prepararse para ello ingiriendo algo de comida antes de las sesiones. Todo esto son &#8220;medidas de precauci\u00f3n&#8221;. A continuaci\u00f3n, el terapeuta le dice: &#8220;Comer antes de la sesi\u00f3n es como una esponja en la que los sentimientos que surgen aqu\u00ed son absorbidos y cosificados, para que puedan ser expulsado mejor, sin tener que ser digeridos&#8221;. La paciente reacciona en la primera sesi\u00f3n con reproches del supery\u00f3; luego, todo carece de sentido, ella simplemente es &#8220;incapaz&#8221; de un an\u00e1lisis. S\u00f3lo despu\u00e9s de un tiempo puede aceptarlo: &#8220;El otro d\u00eda Usted dijo que el contacto aqu\u00ed no puede permanecer. Eso es m\u00e1s cierto de lo que me gustar\u00eda&#8221;, pero tiene que volver a invalidarlo inmediatamente: sus dificultades son &#8220;rid\u00edculas&#8221; porque no conoce la raz\u00f3n de su miedo. Poco a poco, la paciente puede desarrollar un acceso a sus sentimientos y surge material traum\u00e1tico, lo que a menudo conduce a fen\u00f3menos disociativos en la sesi\u00f3n, que son &#8220;apoyados&#8221; para luego trabajarlos de manera m\u00e1s \u201creveladora\u201d (&#8220;destape&#8221;). Durante este proceso, el \u201ccomer y vomitar\u201d pierde su efecto regulador de emociones, lo que al principio le causa grandes dificultades, porque se siente \u201ca merced\u201d de sus sentimientos. Sin embargo, poco a poco, la paciente es capaz de regular estos sentimientos psicol\u00f3gicamente y tambi\u00e9n de permitir y disfrutar de la intimidad f\u00edsica de su pareja, sin tener que \u201ctirarlo todo por el inodoro despu\u00e9s\u201d. &nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>15.2 Investigaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se han desarrollado varios instrumentos para diferenciar las intervenciones psicodin\u00e1micas (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 12) de otros m\u00e9todos (por ejemplo, el Psychotherapy Process Q-Sort (PQS), Ablon &amp; Jones, 1998; o la Comparative Psychotherapy Process (CPPS), Blagys &amp; Hilsenroth, 2000a; resumen en Gumz et al., 2015). En las t\u00edpicas intervenciones psicodin\u00e1micas, la referencia o el procesamiento de las emociones desempe\u00f1a un papel central.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Ejemplo &#8211; \u00edtems del PQS (de Albani et al., 2008)<\/strong> <br>-\u00cdtem 36: El terapeuta se\u00f1ala los mecanismos de defensa del paciente, pe. Anulaci\u00f3n (deshacer lo sucedido), Negaci\u00f3n. <br>-\u00cdtem 50: El terapeuta llama la atenci\u00f3n sobre sentimientos que el paciente considera inaceptables (pe. ira, envidia o excitaci\u00f3n). <br>-\u00cdtem 67: El terapeuta interpreta deseos, sentimientos o creencias reprimidos o inconscientes. <br>-\u00cdtem 79: El terapeuta aborda un cambio en el estado de \u00e1nimo o afecto del paciente.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En varios estudios, un alto nivel de intervenciones psicodin\u00e1micas protot\u00edpicas fue predictivo del \u00e9xito terap\u00e9utico posterior, y esto dentro de procedimientos de tratamiento muy diferentes. En este contexto, los \u00edtems que demostraron ser especialmente predictivos fueron los que se centran en las emociones de los pacientes (resumen del estudio en Benecke, 2014a). Esto se corresponde con los hallazgos consistentes y transversales a los distintos m\u00e9todos, que indican que, en particular, la activaci\u00f3n de emociones negativas y dolorosas, durante el proceso de tratamiento (medio) por parte del paciente, se asocia con el \u00e9xito posterior del tratamiento. La activaci\u00f3n de emociones negativas intensas parece estar asociada a una desestabilizaci\u00f3n temporal, y hay claras evidencias de que tanto la activaci\u00f3n de espec\u00edficas emociones relevantes, en las sesiones, como la exploraci\u00f3n cognitiva y el procesamiento del significado de estas, son importantes para el cambio terap\u00e9utico. Como resultado, en el transcurso de los tratamientos exitosos, el nivel de <em>Experienciaci\u00f3n y Procesamiento Emocional<\/em> aumenta significativamente, lo que va acompa\u00f1ado de una reducci\u00f3n de los s\u00edntomas (resumen del estudio en Benecke, 2014a).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>15.3 Recomendaciones para la pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una dificultad t\u00edpica es que los terapeutas se esfuerzan demasiado por comprender intelectualmente los trasfondos inconscientes, pe. reflexionado mucho sobre los conflictos centrales (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 6). No es infrecuente que los temas de conflictos (incluso los &#8220;correctos&#8221;) se discutan a menudo con los pacientes, lo que puede conducir a un cierto alivio debido a la comprensi\u00f3n intelectual, pero a menudo, tanto los terapeutas como los pacientes tienden a evitar la experiencia de los afectos centrales, asociados, que suelen ser muy dolorosos. Esto conduce, en t\u00e9rminos de la Escala de Reestructuraci\u00f3n de Heidelberg (Rudolf et al., 2000; v\u00e9ase tambi\u00e9n el cap\u00edtulo 18) al nivel de &#8220;afrontamiento&#8221;: los pacientes han comprendido aspectos relevantes de sus problemas internos y ahora intentan activamente &#8220;hacerlo de otra manera&#8221;, lo que representa un progreso significativo. Sin embargo, con ello no se consigue una aut\u00e9ntica &#8220;reestructuraci\u00f3n&#8221;, por lo que sigue existiendo una vulnerabilidad nada desde\u00f1able.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una dificultad diferente es la de pasar por alto el deterioro estructural, cuando no se trata de pacientes con <em>t\u00edpicos<\/em> s\u00edntomas del trastorno l\u00edmite de personalidad (autolesiones, comportamiento suicida, etc.). Especialmente, si los pacientes ya tienen &#8220;experiencia en terapia &#8220;, a menudo parecen muy reflexivos y, por tanto, bien estructurados. Los problemas estructurales a menudo s\u00f3lo se ponen de manifiesto cuando se llega &#8220;al meollo de la cuesti\u00f3n&#8221; y entonces aparecen, de repente, estados emocionales m\u00e1s violentos, y estos pacientes corren el riesgo de caer en regresiones malignas, provocando una gran confusi\u00f3n en los terapeutas. Dado que el nivel de integraci\u00f3n estructural tambi\u00e9n representa una dimensi\u00f3n altamente din\u00e1mica, los aspectos estructurales deben examinarse constantemente durante el transcurso de la terapia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Importante<\/strong> Un requisito previo para trabajar con emociones dif\u00edciles es ser capaz de afrontarlas uno mismo.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Preguntas frecuentes<\/strong><br>-\u00bf<strong>Qu\u00e9 actitud perceptiva espec\u00edfica se recomienda para la terapia psicodin\u00e1mica?<\/strong> Una <em>actitud perceptiva<\/em> que, por un lado, est\u00e9 abierta a todas las expresiones (verbales y no verbales) del paciente, pero que, al mismo tiempo, est\u00e9 centrada constantemente en la b\u00fasqueda emp\u00e1tica de los deseos, fantas\u00edas y afectos evitados <br><strong>-\u00bfQu\u00e9 se entiende por &#8220;din\u00e1mica emocional&#8221;?<\/strong> Las emociones son los verdaderos &#8220;motores&#8221; del sistema psicol\u00f3gico. Una gran parte de la actividad psicol\u00f3gica sirve para regular los afectos (esencialmente inconscientes) que forman el n\u00facleo de las representaciones, generalmente formadas tempranamente. La activaci\u00f3n de las representaciones, activa los afectos asociados, que a su vez ponen en marcha procesos de regulaci\u00f3n. <br><strong>-\u00bfQu\u00e9<\/strong> <strong>se considera como el proceso activo central en la psicoterapia psicodin\u00e1mica?<\/strong> Como proceso activo central, se puede considerar es la <em>activaci\u00f3n repetida de afectos<\/em>, que antes se experimentaban como inabordables \/ inmanejables y, por lo tanto, reprimidos, junto con su <em>procesamiento reflexivo<\/em>. Aunque estos afectos est\u00e1n vinculados a experiencias pasadas, es importante que el tratamiento no sea sobre &#8220;viejos&#8221; sentimientos o &#8220;viejos&#8221; deseos: el factor decisivo es la experiencia afectiva actual, en el aqu\u00ed y ahora.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Benecke, C. (2014). Klinische Psychologie und Psychotherapie. Ein integratives Lehrbuch. Stuttgart: Kohlhammer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Benecke, C. &amp; Brauner, F. (2017). Motivation und Emotion. Psychologische und psychoanalytische Perspektiven. Stuttgart: Kohlhammer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Benecke, C. (2018). Negative Affekte in der Psychotherapie. Stuttgart: Kohlhammer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Gumz, A. &amp; Horz-Sagstetter, S. (2018). Psychodynamische Psychotherapie in der Praxis: Emotionsfokussierung bei Borderline-Storungen. Video-Playlist. Weinheim: Beltz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Krause R, Merten J(2007). <a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=356\" data-type=\"post\" data-id=\"356\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Emotion und Psychotherapie<\/a>. Psychotherapeut 52:249-254<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">                                                                        **<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>15.1 Emociones y su regulaci\u00f3n Se cree que las emociones y los procesos de regulaci\u00f3n de las emociones desempe\u00f1an un papel central en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos mentales (Barnow, 2012; Barlow et al, 2011; Berking et al, 2008; Benecke, 2014a; Holl et al, 2020). 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