{"id":716,"date":"2026-04-23T19:40:15","date_gmt":"2026-04-23T19:40:15","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=716"},"modified":"2026-05-01T19:05:39","modified_gmt":"2026-05-01T19:05:39","slug":"ii-4-a-diagnostico-de-relaciones-interpersonales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=716","title":{"rendered":"II-4-a Diagnostico de Relaciones Interpersonales"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las relaciones desempe\u00f1an un papel fundamental en la psicoterapia psicodin\u00e1mica: una y otra vez, se trata de comprender las experiencias relacionales de los pacientes, identificar patrones relacionales repetitivos y convertir la propia <em>relaci\u00f3n terap\u00e9utica<\/em> en el veh\u00edculo del proceso terap\u00e9utico (Blagys y Hilsenroth, 2000b). Por lo tanto, los psicoterapeutas psicodin\u00e1micos est\u00e1n acostumbrados a reflexionar tanto sobre las relaciones de sus pacientes como sobre su relaci\u00f3n con los pacientes. &nbsp;Sus reflexiones al respecto (en su caso, en intercambio con colegas o en la supervisi\u00f3n) constituyen una base importante para la actuaci\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Definici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendemos el <em>Diagn\u00f3stico Relacional<\/em> como la recopilaci\u00f3n y el procesamiento sistem\u00e1ticos de informaci\u00f3n sobre la \u201cestructura\u201d relacional del paciente, con el objetivo de fundamentar y mejorar la propia actuaci\u00f3n terap\u00e9utica. Como complemento a esta definici\u00f3n general, consideramos que la particularidad del diagn\u00f3stico \u201cpsicodin\u00e1mico\u201d de la relaci\u00f3n, radica en que este tiene en cuenta, de forma espec\u00edfica, la experiencia de la <em>contratransferencia<\/em> (cap. 2) de la persona que realiza el diagn\u00f3stico, como fuente de informaci\u00f3n, y procesa la informaci\u00f3n recopilada en el sentido de una <em>Formulaci\u00f3n Din\u00e1mica de la Relaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El diagn\u00f3stico de las relaciones<\/em> puede ser \u00fatil por varias razones:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Ofrece puntos de referencia formales y de contenido para reflexionar sobre las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, los terapeutas pueden ordenar y afinar su habitual reflexi\u00f3n intelectual sobre las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Permite vincular el an\u00e1lisis te\u00f3rico de los conceptos psicodin\u00e1micos (por ejemplo, la contratransferencia, cap. 2) con la experiencia y la acci\u00f3n pr\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Contribuye a una comprensi\u00f3n m\u00e1s elaborada del caso. Sobre esta base, se pueden formular hip\u00f3tesis m\u00e1s avanzadas sobre los <em>conflictos <\/em>inconscientes y las vulnerabilidades <em>estructurales<\/em> (Grande, 2007). Es un componente importante de una solicitud de atenci\u00f3n fundamentada (Stasch et al., 2016).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Facilita a los terapeutas liberarse de la atracci\u00f3n interactiva que implica configurar su relaci\u00f3n con el paciente, y encontrar un punto de vista exc\u00e9ntrico, m\u00e1s all\u00e1 de la transferencia y la contratransferencia (K\u00f6rner, 1990).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Puede mejorar la precisi\u00f3n de las intervenciones terap\u00e9uticas y, por lo tanto, tambi\u00e9n las posibilidades de \u00e9xito de la terapia (Crits-Christoph et al., 2010).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>21.1 Posibilidades de sistematizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00e9rmino \u00abrelaci\u00f3n\u00bb no se refiere a un \u00e1mbito uniforme y claramente delimitado, sino a un proceso complejo y din\u00e1mico que puede diferenciarse en funci\u00f3n de diversos aspectos formales y de contenido. El reto del Diagn\u00f3stico Relacional consiste en realizar declaraciones &nbsp;fiables, v\u00e1lidas y \u00fatiles sobre c\u00f3mo se manifiesta este complejo proceso en un paciente concreto, en interacci\u00f3n con un terapeuta concreto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, presentamos primero un caso pr\u00e1ctico (Zimmermann et al., 2013). A partir del caso pr\u00e1ctico se explica en qu\u00e9 <em>aspectos formales<\/em> se pueden diferenciar las declaraciones sobre el proceso relacional en un paciente. Despu\u00e9s se presenta, el modelo circular del diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico operacionalizado (OPD-3; grupo de trabajo OPD, 2023), un ejemplo de sistema para la diferenciaci\u00f3n del contenido de tales declaraciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Caso pr\u00e1ctico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estudiante de 26 a\u00f1os, la Sra. F., relata en la primera consulta, que actualmente se siente tan limitada por el cansancio y el agotamiento que ya no puede llevar a cabo sus tareas cotidianas de forma aut\u00f3noma. Ya hab\u00eda experimentado una fase similar de estado depresivo hace varios a\u00f1os, tras la muerte de su hermano menor, que padec\u00eda una grave enfermedad. En aquel momento se culp\u00f3 a s\u00ed misma de forma extrema y se sinti\u00f3 culpable porque \u00abdeseaba\u00bb que su hermano muriera, para que el sufrimiento de \u00abtodos nosotros terminara por fin\u00bb. Sin embargo, no continu\u00f3 con la terapia que hab\u00eda comenzado porque la terapeuta no la entend\u00eda realmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Sra. F. cuenta que siempre se hab\u00eda sentido \u00abuna marginada\u00bb y que durante a\u00f1os hab\u00eda sido \u00abla v\u00edctima n\u00famero uno del acoso escolar\u00bb. Los dem\u00e1s dec\u00edan que era \u00abrarita\u00bb y \u00abextra\u00f1a\u00bb. Un compa\u00f1ero de clase tambi\u00e9n la golpe\u00f3, pero ella se defendi\u00f3. A ra\u00edz de ello, los profesores la acusaron y le pusieron malas notas, por lo que cambi\u00f3 de colegio. A partir de entonces, reaccionaba de forma agresiva ante las hostilidades y la dejaban en paz. Siempre hab\u00eda levantado un muro a su alrededor y no pod\u00eda dejar que la gente se le acercara. Por un lado, no se atrev\u00eda a establecer contacto porque pensaba que no era bienvenida. Por otro lado, hab\u00eda tenido miedo toda su vida de perder a su hermano; no quer\u00eda pasar por lo mismo con otras personas. Antes de que la abandonaran de nuevo, prefer\u00eda no involucrarse con nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta ahora no hab\u00eda tenido ninguna relaci\u00f3n amorosa. Hubo hombres que le hab\u00edan interesado, pero cuando estos \u00abquer\u00edan ir m\u00e1s r\u00e1pido\u00bb que ella, los \u00abahuyentaba\u00bb. Ten\u00eda un \u00abp\u00e1nico terrible\u00bb a que alguien se le acercara de verdad, \u00aba que me conociera tan bien que pudiera ver hasta lo m\u00e1s profundo de mi alma\u00bb. No importaba si se trataba de una amistad o de una relaci\u00f3n. Entonces les dec\u00eda \u00ab\u00a1Al\u00e9jate de m\u00ed!\u00bb y se comportaba de forma agresiva y desde\u00f1osa\u00bb. Tiene una \u00fanica amiga, pero solo porque esta se ha esforzado \u00abincre\u00edblemente\u00bb por ella. La paciente est\u00e1 convencida de que otras personas tienen problemas con ella porque tiene un gran conocimiento general y una buena memoria; esto ya molestaba a sus compa\u00f1eros de clase y m\u00e1s tarde tambi\u00e9n a los hombres. Desde hace cinco a\u00f1os no ha vuelto a intentar conocer a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El terapeuta percibe a la paciente como enfadada y reprochadora con sus parejas. Ella recita su historia sin parar, y apenas deja al terapeuta, una oportunidad de decir nada y evita el contacto visual. El terapeuta siente que la paciente no conecta realmente con \u00e9l y que apenas le presta atenci\u00f3n. Recuerda haber percibido a la paciente como agresiva durante la cita telef\u00f3nica: se hab\u00eda quejado de que su consulta estaba muy lejos de su domicilio y que, por lo tanto, ten\u00eda que asumir unos gastos de desplazamiento elevados. Durante la conversaci\u00f3n, el terapeuta siente en su interior sentimientos de desesperanza y tensi\u00f3n, asociando esta \u00faltima con una sensaci\u00f3n latente de amenaza. Por un lado, se compadece de la dolorosa historia de la paciente y siente el impulso de consolarla o cuidarla; por otro lado, teme no poder establecer un buen contacto con ella y convertirse \u00e9l mismo en el blanco de sus cr\u00edticas. Se sorprende a s\u00ed mismo pensando, con alivio, que tal vez ni siquiera se inicie la terapia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aspectos de la forma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la informaci\u00f3n diagn\u00f3stica sobre la relaci\u00f3n, que se incluye en el caso pr\u00e1ctico, se pueden diferenciar al menos cuatro aspectos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; <strong>\u00bfEl comportamiento de qui\u00e9n?<\/strong> Las declaraciones sobre lo que ocurre en la relaci\u00f3n se pueden diferenciar en funci\u00f3n de la persona implicada: \u00bfse trata del comportamiento de la paciente o de sus diversos interlocutores (por ejemplo, sus compa\u00f1eras de clase, sus profesoras, los hombres interesados en ella y su terapeuta \/ su antigua terapeuta)? Para tener en cuenta <em>la interdependencia<\/em> (dependencia reciproca) <em>del comportamiento en las d\u00edadas<\/em>, el diagn\u00f3stico de la relaci\u00f3n debe incluir <em>declaraciones sobre el comportamiento de ambas personas implicadas<\/em> (el Si mismo vs. el Otro).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; <strong>\u00bfLa perspectiva de qui\u00e9n?<\/strong> Las declaraciones sobre lo que ocurre en la relaci\u00f3n se pueden diferenciar en funci\u00f3n la perspectiva desde la que se observa el comportamiento de la persona implicada: \u00bfse trata de c\u00f3mo, la paciente, se percibe a s\u00ed misma y a los Otros, o se trata de c\u00f3mo ella afecta a los dem\u00e1s y qu\u00e9 provoca en ellos? Para poder tener en cuenta posibles discrepancias entre la autoevaluaci\u00f3n y la evaluaci\u00f3n externa, para hip\u00f3tesis m\u00e1s amplias, el Diagn\u00f3stico Relacional debe combinar declaraciones de ambas perspectivas. As\u00ed, en este caso, hemos visto que la paciente no se sent\u00eda comprendida por su terapeuta anterior. Para hacerse una idea de las dificultades de esa terapia anterior, ser\u00eda revelador escuchar tambi\u00e9n la opini\u00f3n de la terapeuta; pero, por otro lado, ser\u00eda interesante saber c\u00f3mo se sinti\u00f3 la paciente en la primera entrevista descrita, en el contacto con el entrevistador actual, quien, entre otras cosas, percibi\u00f3 que estaba tensa y desconectada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; <strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de comportamiento?<\/strong> Las declaraciones sobre lo que ocurre en la relaci\u00f3n pueden diferenciarse en funci\u00f3n del tipo de comportamiento que se observe: \u00bfse trata de comportamientos observables en la interacci\u00f3n o de impulsos internos, sentimientos o deseos? Una fuente de informaci\u00f3n importante para el diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico de la relaci\u00f3n es, por ejemplo, <em>la experiencia de la contratransferencia<\/em> del terapeuta, que consiste principalmente en fantas\u00edas e impulsos de acci\u00f3n, que no necesariamente se hacen visible en la interacci\u00f3n. En el caso pr\u00e1ctico tambi\u00e9n nos enteramos de que la paciente se ha sentido acosada por los hombres en numerosas ocasiones (experiencia interna) y que, para protegerse, los ha \u00abahuyentado\u00bb (comportamiento visible).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; <strong>\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n, en qu\u00e9 \u00e1mbitos de la vida?<\/strong> Las declaraciones sobre lo que ocurre en la relaci\u00f3n pueden diferenciarse en cuanto a su grado de especificidad: \u00bfse trata de un patr\u00f3n generalizado que se repite en todas las relaciones y \u00e1mbitos de la vida, o de comportamientos que solo se dan en constelaciones relacionales muy concretas (por ejemplo, en las relaciones amorosas, en la relaci\u00f3n con uno de los padres durante la primera infancia, en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica)? En la paciente se observa un patr\u00f3n generalizado de decepci\u00f3n y retraimiento en las relaciones (por ejemplo, en el contacto con los hombres y con su antigua terapeuta), aunque la relaci\u00f3n con su \u00fanica amiga parece ser una excepci\u00f3n. En este sentido, ser\u00eda interesante saber m\u00e1s sobre esta relaci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aspectos del contenido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La descripci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n del comportamiento relacional pueden mejorarse si se toma como referencia un modelo te\u00f3rico o emp\u00edrico sobre la estructura del comportamiento relacional. Algunos ejemplos de ello son la diferenciaci\u00f3n entre el <em>comportamiento de apego<\/em> ansioso y evasivo, basada en la Teor\u00eda del apego; o el <em>modelo circular<\/em> basado en la Teor\u00eda interpersonal con las dimensiones de Dominancia (vs. a Sumisi\u00f3n) y Afecto (vs. a Hostilidad) (Thomas y Strau\u00df, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una ampliaci\u00f3n cl\u00ednicamente \u00fatil de este <em>modelo circular<\/em> la ofrece el eje III- Relaciones, del OPD (Arbeitskreis OPD, 2023; Grande et al., 2005; Zimmermann, 2011). Este proporciona un vocabulario de 32 comportamientos (\u00ab\u00edtems\u00bb) que est\u00e1n relacionados entre s\u00ed de forma sistem\u00e1tica y abarcan todo el espectro de comportamientos relacionales (mal-adaptativos). La base te\u00f3rica para la construcci\u00f3n de los \u00edtems fue el An\u00e1lisis Estructural del Comportamiento Social (SASB), en el que el comportamiento interactivo se clasifica seg\u00fan las dimensiones \u00abFocos\u00bb, \u00abAfiliaci\u00f3n\u00bb e \u00abInterdependencia \/ control\u00bb (Benjamin et al., 2006; Tress, 2002). Los \u00edtems del OPD representan combinaciones espec\u00edficas de estas tres dimensiones y pueden representarse en un modelo circular doble (v\u00e9ase Anexo 21.A y Anexo 21.B: \u201cSistema de clasificaci\u00f3n para comportamientos relacionales disfuncionales seg\u00fan el eje II Relaci\u00f3n del OPD (del grupo de trabajo OPD, 2023\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;El <em>Foco (focalizaci\u00f3n- centrado en..) <\/em>define si un comportamiento est\u00e1 dirigido activamente hacia el interlocutor, o si expresa en una forma reactiva el propio comportamiento \/estado de \u00e1nimo. Este punto de vista se refleja en el modelo OPD mediante la distinci\u00f3n entre el c\u00edrculo superior (Fig. 21.A) (activo), y el inferior (Fig. 21.B) (reactivo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;El eje de A<em>filiaci\u00f3n <\/em>define si un comportamiento es m\u00e1s bien hostil y distante, o afectuoso y cercano. En el modelo OPD, esta dimensi\u00f3n se representa en los ejes horizontales que van del polo izquierdo (hostil) al derecho (af\u00edn).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El eje de <em>Interdependencia (Control)<\/em> define si una interacci\u00f3n es m\u00e1s bien aut\u00f3noma o enredada. En el modelo OPD, se representa mediante los ejes verticales que diferencian entre comportamiento aut\u00f3nomo y control en el polo superior, y entre autonom\u00eda y adaptaci\u00f3n en el polo inferior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dos c\u00edrculos est\u00e1n enmarcados por oct\u00f3gonos, cuyos lados se denominan, en la tradici\u00f3n SASB, octantes o cl\u00fasteres (Benjamin et al., 2006). Como se puede ver en los anexos (Figuras 21.A y 21.B), a cada octante del modelo OPD se le asignan dos \u00edtems. Los \u00edtems se caracterizan por la misma proporci\u00f3n de mezcla de afiliaci\u00f3n e interdependencia y, por lo tanto, ocupan una posici\u00f3n id\u00e9ntica en el c\u00edrculo. &nbsp;Sin embargo, cada uno de ellos expresa diferentes <em>temas relacionales <\/em>(por ejemplo, el \u00edtem 7 el tema \u00abcuidar\u00bb y el \u00edtem 8 el tema \u00abcontacto\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El car\u00e1cter disfuncional de los comportamientos se expresa en algunos \u00edtems a trav\u00e9s de la calidad (por ejemplo, el \u00edtem 14 \u00abAmenazar, atacar, da\u00f1ar\u00bb), y en otros a trav\u00e9s de la cantidad o intensidad (por ejemplo, el \u00edtem 7 \u00abCuidar o Preocuparse en exceso\u00bb). La diferencia decisiva respecto al modelo SASB radica en que todos los \u00edtems del OPD presentan una \u00aborientaci\u00f3n b\u00e1sica patol\u00f3gica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, se tiene en cuenta el <em>enfoque cl\u00ednico<\/em> del Diagn\u00f3stico Relacional del OPD, aunque desde la (tercera) versi\u00f3n del eje II- Relaciones, del OPD-3, tambi\u00e9n se incluyen \u00edtems para calificar si los comportamientos relacionales son <em>acentuados y discretos<\/em> (grupo de trabajo OPD, 2023). A continuaci\u00f3n, ilustraremos c\u00f3mo se pueden describir las relaciones de la paciente utilizando este vocabulario de Diagn\u00f3stico Relacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>21.2 Accesos e instrumentos diagn\u00f3sticos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Importante \u2022 Fuentes de informaci\u00f3n<\/strong> Las fuentes de informaci\u00f3n m\u00e1s importantes para el Diagn\u00f3stico Relacional en el marco de la psicoterapia psicodin\u00e1mica son: las descripciones de las relaciones que realiza el paciente, la manera en que el paciente establece la relaci\u00f3n en el contacto conversacional directo, y la experiencia de contratransferencia del terapeuta.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, ofrecemos indicaciones sobre estrategias de evaluaci\u00f3n t\u00edpicas que pueden ayudar a precisar y asegurar las declaraciones del Diagn\u00f3stico Relacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Exploraci\u00f3n de episodios relacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <em>episodios relacionales<\/em> pueden explorarse solicit\u00e1ndole al paciente, por parte de la persona que realiza el diagn\u00f3stico, que ilustre su comportamiento relacional en relaciones interpersonales significativas, con ejemplos lo m\u00e1s concretos posible.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Ejemplo:<\/strong> &#8212; \u00abTodav\u00eda no consigo imaginarme c\u00f3mo es su relaci\u00f3n con su novia, \u00bfquiz\u00e1s podr\u00eda contarme alguna experiencia que haya vivido con ella?\u00bb <br>&#8212; \u00abMe ha dicho que tiende a evitar el contacto con otras personas porque se siente inc\u00f3modo r\u00e1pidamente. \u00bfPodr\u00eda decirme qu\u00e9 es lo que teme o espera en esos momentos?\u00bb <br>&#8212; \u00ab\u00bfC\u00f3mo cree que se sent\u00eda&#8230; en ese momento?\u00bb <br>&#8212; \u00ab\u00bfPuede decirme, entonces, qu\u00e9 hicieron usted y &#8230;\u00bb<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Comprensi\u00f3n esc\u00e9nica y an\u00e1lisis de la contratransferencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reflexi\u00f3n sobre la propia experiencia (entrevista) complementa la exploraci\u00f3n de episodios relacionales y los redondea hasta convertirlos en un diagn\u00f3stico psicodin\u00e1mico. Para ello, la terapeuta puede recurrir al modo de comprensi\u00f3n esc\u00e9nica (v\u00e9anse los cap\u00edtulos 3 y 17) y al an\u00e1lisis sistem\u00e1tico de sus reacciones de contratransferencia (v\u00e9ase el cap. 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Uso de pruebas psicol\u00f3gicas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estrategias mencionadas hasta ahora pueden enriquecerse o sistematizarse mediante la aplicaci\u00f3n de pruebas (escalas) psicol\u00f3gicos. Estos procedimientos permiten un acceso cuantificable sobre ciertos aspectos de las relaciones y, por lo tanto, hacen que la expresi\u00f3n de una paciente sea comparable con la de un grupo de referencia. En la tabla 21.1 del Anexo 21.C, se recoge una selecci\u00f3n de instrumentos emp\u00edricamente probados que capturan diferentes facetas de la din\u00e1mica relacional, desde diferentes perspectivas y con diferentes grados de resoluci\u00f3n (detalles).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada una de estas pruebas aborda solo un aspecto concreto de la relaci\u00f3n. Por ejemplo, con el <em>Inventario de Problemas Interpersonales<\/em> (IIP) se puede determinar qu\u00e9 comportamientos propios, el paciente encuentra generalmente dif\u00edciles en su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. As\u00ed, se tiene en cuenta lo siguiente: (1) el comportamiento del paciente, (2) su comportamiento, desde su propia perspectiva, (3) principalmente, comportamientos visibles en la interacci\u00f3n y (4) comportamientos que se repiten trav\u00e9s de relaciones y periodos del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los valores <em>individuales<\/em> de la prueba \/escala, pueden compararse con los valores de un grupo de referencia, en cuanto a las dimensiones de <em>gravedad del sufrimiento, dominancia (vs. sumisi\u00f3n) y afecto (vs. hostilidad)<\/em>. De esta manera, se pueden obtener conclusiones sobre este aspecto espec\u00edfico de la relaci\u00f3n, con esta paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros procedimientos de prueba, que se centran (tambi\u00e9n) en el comportamiento de las personas con las que interact\u00faa (por ejemplo, OPD-QS); tienen en cuenta la perspectiva de los dem\u00e1s o de la persona que realiza el diagn\u00f3stico (por ejemplo, IMI); tienen m\u00e1s en cuenta la experiencia interna (por ejemplo, CTQ); o se centran m\u00e1s en constelaciones relacionales espec\u00edficas en la pareja (por ejemplo, ECR-R) o en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica (por ejemplo, WAI-SR, v\u00e9ase el cap. 1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras ventajas del uso de pruebas psicol\u00f3gicas para el diagn\u00f3stico de relaciones son, por ejemplo, la posibilidad de garantizar la calidad y el control del proceso de las psicoterapias psicodin\u00e1micas, as\u00ed como la integraci\u00f3n de perspectivas m\u00e1s all\u00e1 de la d\u00edada terap\u00e9utica (por ejemplo, informes de familiares). &nbsp;(Ver Tabla 21.1 del Anexo 21.C)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>21.3 Formulaci\u00f3n din\u00e1mica de las relaciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos determinado que las declaraciones sobre las relaciones pueden sistematizarse seg\u00fan diferentes <em>criterios de forma y de contenido<\/em>, y que pueden registrarse y verificarse mediante diferentes estrategias de recopilaci\u00f3n de datos. Ahora se plantea la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo puede vincularse la informaci\u00f3n as\u00ed obtenida, sobre las relaciones de un paciente, y utilizarse <em>para planificar el tratamiento<\/em>. Desde nuestro punto de vista, para ello es especialmente \u00fatil el esquema de <em>Formulaci\u00f3n Din\u00e1mica de las relaciones<\/em> desarrollado en el marco del eje I- Relaciones OPD (v\u00e9ase la figura del Anexo 21.D)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;En el esquema se combinan enfoques como el Tema Central del Conflicto Relacional (CCRT; Luborsky y Crits-Christoph, 1990) y el Patr\u00f3n C\u00edclico Mal-adaptativo (CMP; Schacht et al., 1984) simplificandolos desde el punto de vista de la viabilidad (practicabilidad) cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuatro campos del esquema de Diagn\u00f3stico Relacional se denominan \u00ab<em>posiciones interpersonales<\/em>\u00bb o (desde el eje II Relaciones del OPD-3) \u00ab<em>perspectivas interpersonales<\/em>\u00bb. Son el resultado de una combinaci\u00f3n de los aspectos (criterios) de la forma, de la persona implicada (comportamiento del paciente en el lado izquierdo; comportamiento de los dem\u00e1s en el lado derecho) y de la perspectiva (punto de vista) del paciente en la mitad superior, y el punto de vista de los dem\u00e1s en la mitad inferior. De este modo, el comportamiento relacional de la paciente se entiende tanto como <em>consecuencia<\/em>, como <em>causa <\/em>de las reacciones de sus interlocutores, y pueden surgir posibles discrepancias entre las dos perspectivas experienciales<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Importante<\/strong> <strong>\u2022 <\/strong><br><strong>Pasos del Diagn\u00f3stico Relacional (OPD-3)<\/strong> <br>&#8212; En cada una de las cuatro posiciones interpersonales se marcan aquellos \u00edtems que parecen t\u00edpicos y disfuncionales, en las relaciones de un paciente. El n\u00famero de \u00edtems que se pueden seleccionar a\u00fan no est\u00e1 limitado. <br>&#8212; En cada una de las cuatro posiciones interpersonales se determinan los \u00edtems m\u00e1s importantes y se transfieren a una hoja de evaluaci\u00f3n individual. En cada posici\u00f3n, se pueden seleccionar un m\u00e1ximo de tres items.<br> &#8212; Entre las posiciones interpersonales se establecen conexiones y se resumen en una <em>Formulaci\u00f3n Din\u00e1mica de la Relaci\u00f3n<\/em>. Para ello, la persona que realiza el diagn\u00f3stico puede orientarse por las conexiones t\u00edpicas (v\u00e9ase la <a>figura del anexo 21.D)<\/a><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Formulaciones de la figura del anexo 21.D, se basan en un an\u00e1lisis de numerosos casos individuales y reflejan los contenidos y conexiones t\u00edpicas de las posiciones (OPD-3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Desde la perspectiva de la experiencia de los pacientes, la secuencia de los acontecimientos suele discurrir de derecha a izquierda (conexi\u00f3n I): Los pacientes describen actos relacionales recurrentes de otras personas, que ellos perciben como decepcionantes, desagradables u hostiles y a los que deben reaccionar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Desde la perspectiva de los dem\u00e1s y de la persona que realiza el diagn\u00f3stico, las cosas suelen ser al rev\u00e9s: lo que la paciente describe como su reacci\u00f3n hacia los dem\u00e1s, aparece aqu\u00ed como una <em>oferta relacional problem\u00e1tica<\/em> que desaf\u00eda, complica y presiona a los dem\u00e1s, etc. A menudo, son estos aspectos de comportamiento proactivo (iniciador), los que se omiten en la experiencia personal (interna) del paciente y crean una discrepancia caracter\u00edstica entre la experiencia personal y la ajena (conexi\u00f3n II). Adem\u00e1s, con su Oferta de Relaci\u00f3n, el paciente sugiere (provoca \/ induce) ciertas reacciones, que en la <em>contratransferencia<\/em> se experimentan como sentimientos, fantas\u00edas e impulsos de acci\u00f3n (conexi\u00f3n III). La persona que realiza el diagn\u00f3stico puede ahora comprobar si la paciente percibir\u00eda estas reacciones, exactamente igual que percibe y experiencia habitualmente el comportamiento de otras personas (conexi\u00f3n IV).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si esta cuarta relaci\u00f3n entre los impulsos experimentados en la contratransferencia y la experiencia del <em>Objeto<\/em> (sel Otro \/ de los dem\u00e1s) del paciente, puede establecerse de manera coherente, la interpretaci\u00f3n del acontecimiento din\u00e1mico de la relaci\u00f3n se habr\u00e1 concluido con \u00e9xito. Se hace visible un c\u00edrculo vicioso (auto- reforzante) en el que la paciente, al ofrecer su relaci\u00f3n, provoca precisamente aquellas reacciones que en realidad teme y desea evitar. Para nuestro caso pr\u00e1ctico, podr\u00eda darse, por ejemplo, la siguiente formulaci\u00f3n din\u00e1mica de la relaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Ejemplo de caso:<\/strong> <br>-La Sra. F. siempre percibe a los dem\u00e1s (experiencia del Objeto) como personas que la menosprecian, la averg\u00fcenzan (\u00edtem 11), la ignoran (\u00edtem 16) o se imponen de forma descort\u00e9s \/ insensible (\u00edtem 8). <br>-Ella reacciona a esto (experiencia de si misma) aisl\u00e1ndose y retir\u00e1ndose (\u00edtem 32) y cerr\u00e1ndose al afecto (\u00edtem 29). <br>-Los dem\u00e1s, y tambi\u00e9n el terapeuta, perciben esto (Oferta de Relaci\u00f3n) como ignorar a los dem\u00e1s (\u00edtem 16), como privaci\u00f3n de afecto (\u00edtem 13) y, posiblemente, como acusaci\u00f3n y reproche (\u00edtem 12). <br>-A esto, los dem\u00e1s y tambi\u00e9n el propio terapeuta (respuesta sugerida) reaccionan ignor\u00e1ndola (\u00edtem 16), acus\u00e1ndola \/ reproch\u00e1ndole (\u00edtem 12) o tambi\u00e9n prest\u00e1ndole especial atenci\u00f3n \/ cuidado (\u00edtem 7). <br>La primera reacci\u00f3n refuerza, a su vez, la t\u00edpica experiencia Objetal del paciente, con lo que se cierra el c\u00edrculo.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>21.4 Recomendaciones para la pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la terapia psicodin\u00e1mica tradicionalmente concede m\u00e1s importancia a la reflexi\u00f3n intensa sobre las impresiones subjetivas y la experiencia de la contratransferencia, que a la aplicaci\u00f3n de pruebas psicol\u00f3gicas (escalas) objetivadoras, no hay nada que impida, en principio, una mayor inclusi\u00f3n de dichos procedimientos. Por el contrario: su uso podr\u00eda mejorar la confiabilidad y la validez de las declaraciones diagn\u00f3sticas sobre las relaciones, y resultar\u00eda ser una valiosa ampliaci\u00f3n de la propia pr\u00e1ctica. En este sentido, parece recomendable probar diferentes procedimientos para ver si se pueden integrar, de forma provechosa, en la propia forma de trabajar. Hay que tener en cuenta que, dependiendo de su contenido, los cuestionarios \/ escalas (tambi\u00e9n) pueden provocar reacciones emocionales (por ejemplo, CTQ) o incertidumbres (por ejemplo, WAI-SR), por lo que es necesario un acompa\u00f1amiento atento y, si es necesario, un seguimiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Importante<\/strong> Una formulaci\u00f3n bien fundamentada de la Din\u00e1mica de la Relaci\u00f3n mediante el eje Relaci\u00f3n OPD, no solo estimula una reflexi\u00f3n psicodin\u00e1mica genuina de la interacci\u00f3n inmediata entre el terapeuta y el paciente, sino que, en nuestra opini\u00f3n, tambi\u00e9n constituye una base s\u00f3lida para la formulaci\u00f3n de una psicodin\u00e1mica <em>individualizada<\/em> en el informe al evaluador (Stasch et al., 2016).<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consideraci\u00f3n sistem\u00e1tica del eje Relaci\u00f3n del OPD en el diagn\u00f3stico, la supervisi\u00f3n y la planificaci\u00f3n del tratamiento, resulta ser un valioso complemento a los ejes \u00abConflicto\u00bb y \u00abEstructura\u00bb (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 6), que suelen ser el centro de inter\u00e9s en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas frecuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 aspectos del Diagn\u00f3stico Relacional son especialmente caracter\u00edsticos de la psicoterapia psicodin\u00e1mica?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un Diagn\u00f3stico Relacional de orientaci\u00f3n psicodin\u00e1mica, la experiencia de la contratransferencia de la persona que realiza el diagn\u00f3stico, se considera espec\u00edfica y deliberadamente, como una fuente de informaci\u00f3n; y la informaci\u00f3n recopilada se procesa en el sentido de una Formulaci\u00f3n Din\u00e1mica de la Relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 se diferencian los sistemas de clasificaci\u00f3n del comportamiento relacional<\/strong> <strong>seg\u00fan el OPD y el SASB?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia decisiva radica en que, en el sistema de clasificaci\u00f3n del eje Relaci\u00f3n del OPD, todos los comportamientos presentan una orientaci\u00f3n b\u00e1sica patol\u00f3gica. &nbsp;Esto modifica, en primer lugar, el significado del eje de Afiliaci\u00f3n, que, en el modelo SASB, marca la diferencia entre un comportamiento disfuncional (hostil) y uno funcional (amistoso). En cambio, en el modelo OPD, el aspecto amistoso de las mitades derechas del c\u00edrculo se exagera (enfatiza) hacia la intrusi\u00f3n, la necesidad de armon\u00eda y la ingenuidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias bibliograficas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Grande, T., Dahlbender, R., Schauenburg, H., Stasch, M. &amp; Cierpka, M. (2005). Neue M\u00f6glichkeiten der Diagnostik dysfunktionaler Beziehungen: Die Beziehungsachse der OPD-2. Zeitschrift f\u00fcr Psychosomatische Medizin und Psychotherapie, 51, 403\u2013418.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Schacht, T. E., Binder, J. L. &amp; Strupp, H. H. (1984). The dynamic focus. In J. L. Binder &amp; H. H. Strupp (Eds.), Psychotherapy in a new key. A guide to time-limited dynamic psychotherapy (pp. 65 \u2013 109). New York: Basic Books.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Thomas, A. &amp; Strau\u00df, B. (2008). Diagnostische Methoden nach dem Interpersonalen Modell der Pers\u00f6nlichkeit. Klinische Diagnostik und Evaluation, 1, 255\u2013277.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; Grande T: <a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=874\" data-type=\"page\" data-id=\"874\" rel=\"nofollow\">Conflicto y Estructura Psiquica en las Relaciones<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212; <a href=\"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?page_id=904\" data-type=\"page\" data-id=\"904\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Anexos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">**<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las relaciones desempe\u00f1an un papel fundamental en la psicoterapia psicodin\u00e1mica: una y otra vez, se trata de comprender las experiencias relacionales de los pacientes, identificar patrones relacionales repetitivos y convertir la propia relaci\u00f3n terap\u00e9utica en el veh\u00edculo del proceso terap\u00e9utico (Blagys y Hilsenroth, 2000b). 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