{"id":990,"date":"2026-05-01T12:56:08","date_gmt":"2026-05-01T12:56:08","guid":{"rendered":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=990"},"modified":"2026-05-29T01:32:00","modified_gmt":"2026-05-29T01:32:00","slug":"iv-13-transformar-la-agresividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/?p=990","title":{"rendered":"IV-13 Transformar la Agresividad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Psicoterapia con el paciente dif\u00edcil de tratar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dr. Frank M. Lachmann<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Chapter 3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Transforming Aggression:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Psychotherapy with the Difficult-to-Treat Patient<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Jason Aronson Book. 2001<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Traducci\u00f3n: Dr. Alvaro E. Romero Pimienta<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Noviembre 2021<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La visi\u00f3n desde la teor\u00eda de los Sistemas Motivacionales<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La empat\u00eda, mi intento de comprender la experiencia de David desde el contexto de su vida, proporcion\u00f3 mi entrada a sus dificultades de autorregulaci\u00f3n. En la descripci\u00f3n de mi trabajo con \u00e9l, adem\u00e1s de la dimensi\u00f3n con el <em>SelfObject *<\/em>, tambi\u00e9n ilustr\u00e9, sin etiquetarla, una segunda dimensi\u00f3n de la transferencia: una dimensi\u00f3n <em>Representacional.<\/em> Esta dimensi\u00f3n, similar a la de Stems (1983) sobre el Self-con-el-Otro, se refer\u00eda a la reactivaci\u00f3n de experiencias, sentimientos y expectativas en el an\u00e1lisis, que se asociaban con la habitaci\u00f3n de su t\u00edo. En este cap\u00edtulo elaboro m\u00e1s estas dimensiones de la transferencia. Ambas dimensiones organizan la interacci\u00f3n analista-paciente, el contexto y el papel de la empat\u00eda, para que el analista pueda comprender este contexto, que se desarrolla, se transforma y se ampl\u00eda a trav\u00e9s del uso de las \u201cescenas modelo\u201d Tambi\u00e9n abordar\u00e9 otra cr\u00edtica a la Psicolog\u00eda del Yo que carece de una teor\u00eda de la motivaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><em>* SelfObject <\/em>es un objeto externo que funciona como <em>parte<\/em> de la maquinaria del Self. &nbsp; Objetos que <strong>no<\/strong> son experienciados como separados e independientes del Self<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la literatura de la Psicolog\u00eda del Yo, posterior a Kohut, la Agresi\u00f3n sigue consider\u00e1ndose reactiva. Al mismo tiempo, <em>el contexto<\/em> en el que se produce (es evocada) la Agresividad, sigue recibiendo cada vez m\u00e1s atenci\u00f3n. En lugar de un \u201cpozo de rabia\u201d que reside \u00fanicamente en el paciente, o una propensi\u00f3n agresiva innata, la atenci\u00f3n se centra en el contexto, y un candidato principal para el contexto en el que surge la rabia es la interacci\u00f3n analista-paciente. \u00c9sta proporciona al analista el acceso m\u00e1s inmediato a este contexto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LA EXPERIENCIA DE LA AGRESI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su elaboraci\u00f3n de los puntos de vista de Kohut sobre la Agresi\u00f3n, Paul y Anna Ornstein (1993) han propuesto que, desde el punto de vista cl\u00ednico, s\u00f3lo podemos considerar de manera significativa las experiencias de afirmaci\u00f3n, ira o rabia. Estos afectos y estados afectivos se encuentran inmersos en un contexto amplio, que debe ser comprendido, en cada caso, desde el punto de vista emp\u00e1tico. Estos autores ofrecen el ejemplo de un analista que entrevist\u00f3 a un veterano de Vietnam que hab\u00eda matado, a sangre fr\u00eda, a sospechosos del Vietcong. Desde un punto de vista emp\u00e1tico, el analista dijo: \u201cDebe haber sido una experiencia horripilante ver morir a la gente, en tus propias manos\u201d. A lo que el veterano respondi\u00f3: \u2018Doctor, usted no entiende, yo estaba en \u00e9xtasis en esos momentos. \u00a1Tuve un orgasmo!\u2019\u201d. (p. 104).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La forma en que una persona experimenta su propia Agresi\u00f3n no siempre puede ser captada con precisi\u00f3n por un analista. Pero, seg\u00fan los Omstein, cuando el analista se sit\u00faa en la subjetividad del paciente, \u00e9ste puede sentir que el terapeuta ha hecho un esfuerzo por comprender la naturaleza y el significado de esa experiencia. De este modo, el analista aumenta su capacidad de empat\u00eda y el paciente queda mejor comprendido. Sin embargo, como veremos m\u00e1s adelante, estar fuera de lugar, sobre todo en el sentido de <em>subestimar<\/em> la capacidad asesina y el sadismo de un paciente, puede ser experimentado por \u00e9ste como una enfurecida falta de comprensi\u00f3n por parte del analista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los analistas, creo, son mucho m\u00e1s capaces de entrar en la experiencia de vulnerabilidad, rechazo, frustraci\u00f3n y abandono de un paciente que, en los estados de grandiosa excitaci\u00f3n, expresiones de abuso s\u00e1dico e intenciones vengativas. Cuando estamos fuera de lugar, como el analista descrito por los Ornstein, podemos ser percibidos por los pacientes como si tuvi\u00e9ramos que verlos de forma positiva, como si dij\u00e9ramos: \u201cDeber\u00edas haber sentido miedo\u201d o \u201cLa gente normal se siente asustada en tales circunstancias\u201d. En este sentido, la postura emp\u00e1tica no es neutral, sino que se inclina en la direcci\u00f3n de normalizar lo que un paciente nos ha presentado. Este es el lado de la empat\u00eda con el que los cr\u00edticos de la Psicolog\u00eda del Yo han tenido un campo.&nbsp; Volver\u00e9 a esta cuesti\u00f3n m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otra contribuci\u00f3n posterior a Kohut, Stolorow (1994) se centr\u00f3 en la Agresi\u00f3n como organizada intersubjetivamente en la d\u00edada anal\u00edtica. En ese contexto, se\u00f1ala las obstrucciones o las perturbaciones en la transferencia del SelfObject. Stolorow describi\u00f3 un tratamiento en el que ilustr\u00f3 la importancia de enfatizar el aspecto restaurador y potenciador de vitalidad de la Agresi\u00f3n, en contraste con la visi\u00f3n de la Agresi\u00f3n como reflejo de un sentido de si mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">AFIRMACI\u00d3N Y AGRESI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que la distinci\u00f3n entre la Agresi\u00f3n, que en s\u00ed misma puede ser auto fortalecida, y la Afirmaci\u00f3n, puede llegar a ser borrosa, su relaci\u00f3n se convierte en un importante foco de estudio. Para Stechler (comunicaci\u00f3n personal, 1997), la Afirmaci\u00f3n se convierte en Agresi\u00f3n en el curso del desarrollo a trav\u00e9s de su \u201ccontaminaci\u00f3n\u201d. Es decir, la Asertividad alegre del ni\u00f1o evoca respuestas de los cuidadores que etiquetan al ni\u00f1o como \u201cagresivo\u201d o lo frustran, de modo que se vuelve m\u00e1s agresivo y destructivo. Stechler informa: \u201cCentrarse en desentra\u00f1ar la contaminaci\u00f3n entre Afirmaci\u00f3n y Agresi\u00f3n suele dar buenos resultados. La experiencia del paciente en este proceso es que no hay nada en su interior que deba ser eliminado o superado. Tanto la Afirmaci\u00f3n como la Agresi\u00f3n son procesos leg\u00edtimos y naturales del desarrollo. El \u00fanico problema es que ambos se han enredado en detrimento mutuo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Stechler, el proceso terap\u00e9utico implica desenredar la Afirmaci\u00f3n y la Agresi\u00f3n, y liberar a cada una de ellas para que vuelvan a su leg\u00edtima funci\u00f3n de desarrollo. Es decir, la Afirmaci\u00f3n se restablece como una tendencia proactiva para <em>hacerse sentir en el mundo y lograr sus objetivos<\/em>, mientras que la Agresi\u00f3n sirve como una <em>tendencia reactiva protectora primordial ante la amenaza<\/em>. La frustraci\u00f3n de la Asertividad de una persona puede sentirse como una amenaza y desencadenar una reacci\u00f3n agresiva de autoprotecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ilustrar la contaminaci\u00f3n de la Afirmaci\u00f3n con la Agresi\u00f3n, podemos imaginar a dos beb\u00e9s en un hogar en el que los cuidadores est\u00e1n excesivamente preocupados por los peligros de objetos como las esquinas de la mesa, la suciedad y los g\u00e9rmenes. Uno de los beb\u00e9s es muy en\u00e9rgico y un \u00e1vido explorador del entorno. Los cuidadores se alarman a menudo por los peligros potenciales que puede correr este beb\u00e9 y le transmiten su preocupaci\u00f3n. El beb\u00e9 empieza a sentir que, explorar el entorno y entrometerse en \u00e9l, es peligroso. El infante se siente frustrado y se enfada. Adem\u00e1s, la Exploraci\u00f3n adquiere una connotaci\u00f3n de \u201cmala\u201d y se organizan las expectativas de ser frustrado. El otro beb\u00e9 es tranquilo, de bajo perfil, y se contiene. Mira a su alrededor y capta el mundo a trav\u00e9s de los ojos y otros sentidos. Estas dos ilustraciones tambi\u00e9n sugieren que, adem\u00e1s de las diferentes pautas de Exploraci\u00f3n y Afirmaci\u00f3n, se organizar\u00e1n diferentes experiencias de sentirse frustrado y responder con enfado o retraerse. Bas\u00e1ndose en las interacciones con respecto a los niveles de actividad y sus consecuencias, estos dos beb\u00e9s tendr\u00e1n v\u00ednculos cualitativamente diferentes con sus cuidadores. Al igual que las ondas producidas por una piedra que se deja caer en un estanque, la forma en que se gestionan la Afirmaci\u00f3n y la Exploraci\u00f3n dentro de una d\u00edada beb\u00e9-cuidador repercute en todos los aspectos de la vida del beb\u00e9 (as\u00ed como del cuidador).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La aclaraci\u00f3n y la distinci\u00f3n entre Afirmaci\u00f3n y Agresividad son importantes desde el punto de vista cl\u00ednico. Esta distinci\u00f3n tambi\u00e9n ha sido fundamental para la ampliaci\u00f3n de la Psicolog\u00eda del Yo a trav\u00e9s de la teor\u00eda de los cinco Sistemas Motivacionales (Lichtenberg 1989, Lichtenberg et al. 1992, 1996). Un resumen de la teor\u00eda de los Sistemas Motivacionales proporcionar\u00e1 la base necesaria para las discusiones posteriores sobre la relaci\u00f3n entre la Afirmaci\u00f3n y la Agresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LOS CINCO SISTEMAS MOTIVACIONALES<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Joseph Lichtenberg, James Fosshage y yo (Lichtenberg et al. 1992) distinguimos entre las motivaciones que se organizan para expresar la <em>necesidad de alejarse<\/em> de la Afirmaci\u00f3n y Exploraci\u00f3n, y las motivaciones que se organizan para expresar la <em>necesidad de reaccionar<\/em> aversivamente mediante el antagonismo o la retirada. Bas\u00e1ndonos en la literatura de la Psicolog\u00eda del Yo, en nuestras experiencias cl\u00ednicas y en nuestra lectura de una gran cantidad de estudios emp\u00edricos sobre la infancia, incluyendo el trabajo de Stechler y Parens, tambi\u00e9n consideramos la Afirmaci\u00f3n y la Agresi\u00f3n reactiva como motivaciones primarias separadas y distintas. Propusimos que tienen diferentes or\u00edgenes en el desarrollo, que se experimentan de forma diferente y que sirven para diferentes funciones en nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Exploraci\u00f3n y la Afirmaci\u00f3n se activan por los numerosos y variados niveles de estimulaci\u00f3n de nuestro entorno. Por ejemplo, el juguete que se empuja y que aparece de forma tan destacada en el juego de Jane y Laura, en la guarder\u00eda de Stechler (cap\u00edtulo 2), puede activar la curiosidad de un ni\u00f1o peque\u00f1o y promover el dominio (maestr\u00eda) trav\u00e9s de la Exploraci\u00f3n, y el placer de la eficacia a trav\u00e9s de la Afirmaci\u00f3n. En los adultos, la Afirmaci\u00f3n y la Exploraci\u00f3n pueden experimentarse como retos vigorizantes que aumentan la auto experiencia y la vitalidad. Un partido de tenis con un adversario digno o un viaje a trav\u00e9s de un territorio desconocido pueden provocar una sensaci\u00f3n de mayor excitaci\u00f3n y ser una fuente de tensi\u00f3n placentera. En el tratamiento psicoanal\u00edtico, las experiencias de Exploraci\u00f3n implican caracter\u00edsticamente los esfuerzos conjuntos de terapeuta y paciente en una alianza terap\u00e9utica (Greenson 1965, Stone 1961, Zetzel 1956). Las expresiones de Afirmaci\u00f3n pueden involucrar tanto al analista como al paciente en una \u201crelaci\u00f3n de adversarios\u201d (Lachmann 1986), que puede ser estimulante para ambos participantes siempre que se mantenga dentro de l\u00edmites tolerables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una relaci\u00f3n de adversarios puede ser buscada por un paciente en tratamiento, despu\u00e9s de per\u00edodos prolongados durante los cuales el paciente experiment\u00f3 el tratamiento como un \u201cambiente de contenci\u00f3n\u201d c\u00f3modo, receptivo y de apoyo (Winnicott 1960). Tales experiencias de sentirse en sinton\u00eda o fusionado con el analista pueden solidificar el v\u00ednculo analista-paciente y permitir que el paciente busque una mayor estimulaci\u00f3n a trav\u00e9s de la autoafirmaci\u00f3n y la exploraci\u00f3n. La necesidad o la disposici\u00f3n de un paciente para una experiencia de este tipo puede verse afectada por una queja y un desaf\u00edo al analista: \u201cQuiero saber lo que piensas sobre un tema pol\u00edtico actual\u201d, o \u201cEnvidio a mi amiga que se pelea con su analista\u201d, o \u201cTal vez deber\u00eda ir a terapia de grupo, necesito saber lo que otras personas piensan de m\u00ed\u201d. En estas afirmaciones, el paciente puede estar indicando una mayor tolerancia a las diferencias y una disposici\u00f3n a ser tomado como un adversario o competidor viable. En estas circunstancias, como en un partido de tenis o un debate bien avenido, cada participante se siente mejor cuando el juego es exigente, que cuando uno gana debido al juego m\u00e1s d\u00e9bil del otro. La disposici\u00f3n a arriesgarse a la competencia conduce a la posibilidad de obtener una sensaci\u00f3n de vitalidad a trav\u00e9s de una relaci\u00f3n adversa. Indica que el paciente se siente lo suficientemente fuerte y competente como para arriesgarse a afirmar opiniones contrarias a las del terapeuta, o a explorar aspectos de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica y de la personalidad del terapeuta que son desafiantes o pueden incomodar al terapeuta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las motivaciones para Afirmarse y Explorar su entorno, incluidas las dimensiones de la relaci\u00f3n analista-paciente, se ven reforzadas cuando estas acciones reciben respuestas que confirman que el paciente ha alcanzado el estatus de oponente digno. Estas acciones por parte del paciente alteran la relaci\u00f3n analista-paciente y, por tanto, el contexto, el entorno, en el que se desarrolla el tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Afirmaci\u00f3n y la Exploraci\u00f3n se asocian con afectos de inter\u00e9s, alegr\u00eda, excitaci\u00f3n, regocijo y ansiedad leve y placentera. Por el contrario, la Aversi\u00f3n es reactiva, pero no necesariamente al fracaso con el SelfObject. Por ejemplo, una pluma que se posa en la cara de un beb\u00e9 puede evocar una reacci\u00f3n aversiva de empujar la pluma ofensiva. Es decir, la Aversi\u00f3n es una reacci\u00f3n a una amenaza percibida para la integridad del individuo. Incluye reacciones de autoprotecci\u00f3n, como un ataque dirigido a destruir o alejar la fuente de la amenaza percibida. Se asocia con los efectos del miedo, la angustia y la ira, y responde especialmente a aquellos casos en los que la persona se siente en peligro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los tres Sistemas Motivacionales adicionales, uno se organiza en torno a las necesidades de Regulaci\u00f3n y excitaci\u00f3n Fisiol\u00f3gica, como el sue\u00f1o, los nutrientes, la eliminaci\u00f3n y la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil y propioceptiva. Otro sistema se organiza en torno a las necesidades de Apego y Afiliaci\u00f3n. Un tercer sistema se organiza en torno a las necesidades de excitaci\u00f3n Sexual y placer Sensual. Cada sistema motivacional se basa en una necesidad innata espec\u00edfica y en un patr\u00f3n de respuesta asociado. Cada sistema existe en un estado de tensi\u00f3n dial\u00e9ctica, tanto a nivel interno como con los dem\u00e1s sistemas, y experimenta una reordenaci\u00f3n jer\u00e1rquica continua. Los cinco sistemas se desarrollan de forma interactiva a trav\u00e9s de la autorregulaci\u00f3n y la regulaci\u00f3n interactiva con los cuidadores. En los padres existen Sistemas Motivacionales compatibles que les permiten responder a sus hijos. Estos sistemas son motivaciones primarias e irreductibles que organizan el sentido del Self y, a su vez, son organizados por \u00e9l. Un factor que interfiere en la capacidad de un individuo para mantener un equilibrio entre estas cinco motivaciones que cooperan, entran en conflicto o compiten entre s\u00ed, es la activaci\u00f3n masiva, en las primeras etapas de la vida, de la necesidad de reaccionar aversivamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La terminolog\u00eda utilizada para describir las variedades de comportamiento agresivo est\u00e1 repleta de t\u00e9rminos ambiguos, confusos y superpuestos. Me remito aqu\u00ed a las distinciones propuestas en los Sistemas Motivacionales. La <em>Aversi\u00f3n<\/em> es reactiva e incluye el antagonismo y la retirada. Utilizo los t\u00e9rminos Antagonismo y Agresi\u00f3n indistintamente para enfatizar que la Agresi\u00f3n, a diferencia de su uso en la teor\u00eda pulsional, se considera reactiva. Adem\u00e1s, al utilizar estos t\u00e9rminos indistintamente subrayo que la Psicolog\u00eda del Yo se ocupa de los mismos fen\u00f3menos que otras teor\u00edas psicoanal\u00edticas, pero hace diferentes suposiciones sobre sus or\u00edgenes y tratamiento. Bajo la r\u00fabrica de Aversi\u00f3n y Antagonismo o Agresividad se incluye una variedad de reacciones matizadas como la provocaci\u00f3n, la hostilidad, la ira, la rabia y la indignaci\u00f3n. Las reacciones agresivas est\u00e1n dise\u00f1adas tanto para eliminar una amenaza sentida por el Self, como para restaurar un sentido de orgullo y autoestima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier acto de Agresi\u00f3n, la persona puede percibir que est\u00e1 en peligro y, por lo tanto, la rabia, en palabras o acciones, puede estar invariablemente vinculada a una amenaza sentida. En muchos casos, esta formulaci\u00f3n no s\u00f3lo es precisa desde el punto de vista del desarrollo, sino tambi\u00e9n relevante desde el punto de vista cl\u00ednico. Las intervenciones anal\u00edticas en este sentido pueden incluso resonar en el paciente y sentirse como un objetivo. Sin embargo, como fen\u00f3meno, a veces es dif\u00edcil justificar el comportamiento agresivo como obviamente reactivo. Adem\u00e1s, esta formulaci\u00f3n tambi\u00e9n puede dar lugar a problemas terap\u00e9uticos y ser percibida por el paciente como fuera de lugar, como en la ilustraci\u00f3n de Ornstein del m\u00e9dico que cre\u00eda haber comprendido la experiencia de matar, del veterano de Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que la respuesta emp\u00e1tica del analista d\u00e9 en el blanco o est\u00e9 fuera de \u00e9l, puede resultar una cuesti\u00f3n de ensayo y error. En el caso del veterano de Vietnam, el m\u00e9dico aprendi\u00f3 del paciente en qu\u00e9 punto su empat\u00eda se hab\u00eda equivocado. Aunque el ensayo y el error a menudo conducen a una mejor comprensi\u00f3n emp\u00e1tica de la experiencia del paciente, la construcci\u00f3n de <em>escenas modelo<\/em> proporciona una entrada m\u00e1s elegante en la experiencia del paciente. Las escenas modelo son una instancia de elaboraci\u00f3n de un contexto m\u00e1s amplio, construido por el analista y el paciente, para incrustar las reacciones de antagonismo y retirada, del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ESCENAS MODELO Y RECUERDOS DE PANTALLA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un puente entre la teor\u00eda de los cinco Sistemas Motivacionales y las experiencias descritas por un paciente se logra cuando el paciente y el analista construyen conjuntamente <em>escenas modelo<\/em>. He aqu\u00ed algunos ejemplos de escenas modelo: David hojeando la colecci\u00f3n de literatura pornogr\u00e1fica de su t\u00edo, temiendo y deseando, a la vez, que alguien le encuentre; una chica joven, sinti\u00e9ndose culpable porque cre\u00eda que hab\u00eda provocado la muerte de su caballo, en conflicto sobre si quedarse con su caballo o permitir que sus padres sientan que la protegen alej\u00e1ndola de tener que presenciar una prueba; un chico joven, sentado en el retrete, esforz\u00e1ndose por \u201cproducir\u201d mientras teme que su producci\u00f3n sea inadecuada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las escenas modelo integran la experiencia pasada de un paciente, captan un estilo de car\u00e1cter, aclaran informaci\u00f3n previamente desconcertante, organizan las narrativas y asociaciones del paciente, iluminan las representaciones de roles y la organizaci\u00f3n de la transferencia, y centran las posteriores exploraciones de la experiencia y motivaciones del paciente. Las escenas modelo pueden derivarse de una variedad de fuentes, como las asociaciones de un paciente o la met\u00e1fora de un analista, que se centran en un tema de la literatura, ya sea S\u00f3focles, Shakespeare o la literatura psicoanal\u00edtica. Con frecuencia, un recuerdo del paciente, una imagen on\u00edrica, una fantas\u00eda consciente o inconsciente o una creencia patol\u00f3gica, un conflicto de larga data o una expectativa del paciente pueden conducir a la construcci\u00f3n de una escena modelo. Por lo tanto, las escenas modelo describen simult\u00e1neamente un estado de cosas actual en el an\u00e1lisis, y dan forma, influyen, limitan o mejoran la organizaci\u00f3n de la experiencia del paciente. Contienen las sutilezas de la fantas\u00eda y la defensa, y ofrecen un contexto evocador que incluye transferencias y recursos adaptativos a trav\u00e9s de los cuales explorar la experiencia del paciente. Las escenas modelo implican comunicaciones significativas del paciente sobre su vida, y pueden personificar una experiencia significativa traum\u00e1tica o de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al participar en la construcci\u00f3n, la interpretaci\u00f3n y la elaboraci\u00f3n de las escenas modelo, el analista accede a una variedad de modalidades sensoriales: visuales, auditivas y cinest\u00e9sicas. Mientras que el paciente est\u00e1 inmerso en un pasado que puede colorear el presente como sombr\u00edo, y el futuro como desolador, el analista transmite una perspectiva en la que el tiempo es fluido; el presente se construye, el pasado se reconstruye metaf\u00f3ricamente y el futuro est\u00e1 en juego. La sola presencia del analista con una perspectiva diferente establece una tensi\u00f3n inevitable (Lachmann 1998, Loewald 1980) en el di\u00e1logo anal\u00edtico. Esta tensi\u00f3n proporciona <em>perturbaciones<\/em> entre la repetici\u00f3n y la transformaci\u00f3n (Lachmann 2001), y entre la esperanza y el temor (Mitchell 1993) que, a su vez, proporcionan el \u00edmpetu para la acci\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las escenas modelo pueden distinguirse de los \u201crecuerdos de pantalla\u201d. Los recuerdos de pantalla son escenas v\u00edvidas cuyo contenido superficial o tema se entiende como algo no descriptivo. Por ejemplo, el recuerdo de un paciente de la forma de un pomo de una puerta puede ocultar un recuerdo reprimido de lo que observ\u00f3 detr\u00e1s de esa puerta. Los recuerdos de pantalla se centran en lo que ha sucedido (Kris, 1956). Las escenas modelo prestan la misma atenci\u00f3n a lo que est\u00e1 ocurriendo en el an\u00e1lisis en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los recuerdos pantalla son creados por <em>el paciente<\/em> para representar una indiferente experiencia vivida, con el fin de evitar (defenderse) la toma de conciencia de algo que se considera perturbador de conocer. Por el contrario, las escenas modelo son creadas por <em>el analista y el paciente conjuntamente<\/em> para representar algo previamente desconocido a partir de una reconcepci\u00f3n de lo conocido. El prop\u00f3sito de los recuerdos de pantalla es ocultar y oscurecer; el prop\u00f3sito de las escenas modelo es dar una representaci\u00f3n afectiva y cognitiva completa a las obscuras configuraciones repetitivas de la experiencia. [Lachmann y Lichtenberg 1992, p. 122]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las escenas modelo incluyen el cuerpo, es decir, las sensaciones y experiencias corporales, de una manera que no siempre ha sido suficientemente reconocida en intervenciones anal\u00edticas. La \u201cfisicalidad\u201d de las escenas modelo proporciona una dimensi\u00f3n importante a todo el tratamiento, pero especialmente en el trabajo con los pacientes m\u00e1s dif\u00edciles de tratar, cuyas historias incluyen abuso y trauma, y donde las inhibiciones, la anestesia, la disociaci\u00f3n y las numerosas formas de privilegiar o anular la experiencia f\u00edsica, son una consecuencia frecuente. Una escena modelo puede capturar la compleja red de circunstancias que precede, incluye y organiza las secuelas de temas cruciales de la experiencia de los pacientes, situando as\u00ed la experiencia corporal en un contexto relevante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una advertencia antes de ilustrar la aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda de los Sistemas Motivacionales y las escenas modelo en acci\u00f3n. Cuando vamos al teatro, no queremos ver las violaciones que levantan el escenario o la m\u00e1quina que produce el humo. Del mismo modo, un caso anal\u00edtico no deber\u00eda revelar directamente la teor\u00eda que lo organiz\u00f3. Sin embargo, dado que estoy ilustrando constructos te\u00f3ricos, Sistemas Motivacionales y escenas modelo, y diferenciando los constructos te\u00f3ricos de otras teor\u00edas, es inevitable que se produzca una estabilidad visible en los casos presentados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">EL TRATAMIENTO DE NICK: ESCENAS MODELO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento de Nick ilustra las contribuciones de los Sistemas Motivacionales al tratamiento psicoanal\u00edtico, y las Escenas Modelo en el an\u00e1lisis de las reacciones aversivas, los estallidos de rabia y el retraimiento. T\u00edpicamente, la rabia de Nick estallaba cuando un vendedor en una tienda era menos que competente o eficiente, cuando un compa\u00f1ero de trabajo era menos cooperativo, o cuando un jefe era irrazonablemente exigente. Cuando compraba un art\u00edculo en una tienda y ten\u00eda que esperar mientras la cajera charlaba con otro vendedor, Nick le gritaba: \u201c\u00a1Podr\u00edas hacerle un favor al mundo si desarrollaras un c\u00e1ncer terminal!\u201d. Antes y durante los primeros a\u00f1os de nuestro trabajo, los arrebatos hostiles de Nick le costaron numerosos trabajos. Una vez, mientras corr\u00eda por la calle, fue empujado por otro peat\u00f3n. Se enfad\u00f3 tanto con este hombre que le sigui\u00f3 e intent\u00f3 hacerle tropezar. Ir\u00f3nicamente, se tropez\u00f3 \u00e9l mismo y se rompi\u00f3 el tobillo. El otro hombre, sin saber que hab\u00eda sido el objetivo de la zancadilla, se dio la vuelta inmediatamente y acudi\u00f3 en ayuda de Nick, a\u00f1adiendo humillaci\u00f3n, a la lesi\u00f3n de \u00e9ste. Este nivel de rabia no era expresado hacia m\u00ed en el curso de su an\u00e1lisis. Su expresi\u00f3n de rabia m\u00e1s cercana estall\u00f3 cuando no ten\u00eda preparado su formulario del seguro. Incluso entonces, su rabia hacia m\u00ed apareci\u00f3 de forma m\u00e1s apagada. El an\u00e1lisis de Nick ilustra el valor terap\u00e9utico de insertar la rabia y el retraimiento en un contexto, una escena modelo, para captar su reactividad, as\u00ed como el efecto transformativo de las interpretaciones de vanguardia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando comenz\u00f3 el an\u00e1lisis, con tres sesiones semanales, Nick ten\u00eda 36 a\u00f1os. Se describi\u00f3 a s\u00ed mismo como abatido, socialmente bastante temeroso y frecuentemente \u201chist\u00e9rico\u201d. M\u00e1s tarde elabor\u00f3 este t\u00e9rmino como arrebatos de rabia autodestructiva. Mientras Nick hablaba en nuestra reuni\u00f3n inicial, lloraba. Dijo: \u201cNo s\u00e9 si puedo cuidar de m\u00ed mismo\u201d. La escena modelo que vamos a describir se centra en esta duda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nick es homosexual. Cuando comenz\u00f3 el tratamiento, viv\u00eda con Jeff, a quien describi\u00f3 como emocional y posesivo. En la fase inicial del tratamiento ocup\u00f3 un lugar destacado la cuesti\u00f3n de si deb\u00eda o no dejar a Jeff. A lo largo del tratamiento, su relaci\u00f3n se consolid\u00f3. Nick es el cuarto de cinco hijos de una familia cat\u00f3lica italiana que llevaba una existencia econ\u00f3micamente marginal. Su padre era un hombre tranquilo y retra\u00eddo. Su madre parec\u00eda estar gravemente deprimida y no funcionar. Durante el primer a\u00f1o de an\u00e1lisis, la rabia de Nick hacia su madre fue en aumento. Poco antes de comenzar el tratamiento, Nick hab\u00eda revelado su homosexualidad a su familia. Su padre dijo: \u201cMientras seas feliz\u201d. Los dem\u00e1s miembros de la familia respondieron con una mezcla de incredulidad, l\u00e1stima y horror.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus a\u00f1os de desarrollo, Nick era muy solitario, tanto en casa como fuera de ella. Se sent\u00eda rechazado y burlado por sus hermanos porque era el m\u00e1s brillante y porque no se parec\u00eda a los dem\u00e1s miembros de la familia. Cada vez se retra\u00eda m\u00e1s en un estado hirviente y hosco. Durante su adolescencia, Nick intent\u00f3 emular la heterosexualidad de su hermano mayor jugando al f\u00fatbol en el instituto. En su graduaci\u00f3n fue nombrado \u201cel atleta m\u00e1s discreto del a\u00f1o\u201d. Ocasionalmente sal\u00eda con chicas y ten\u00eda relaciones sexuales con algunas, pero no ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s sexual en ellas. En la universidad, se volvi\u00f3 activamente homosexual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el transcurso de su an\u00e1lisis, Nick habl\u00f3 de su anhelo de un padre que fuera su aliado en la familia, lo protegiera, lo guiara, as\u00ed como admirarlo y aprobarlo. Sin embargo, en relaci\u00f3n con su padre se sent\u00eda repetidamente decepcionado, inseguro y sin apoyo. Sent\u00eda que nunca pod\u00eda relajarse del todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su vida actual, Nick describi\u00f3 sentimientos generalizados de verg\u00fcenza, humillaci\u00f3n, ansiedad y rabia, que comenzaron en su infancia. La exploraci\u00f3n del entorno se convirti\u00f3 en algo crucial para predecir y evitar nuevas humillaciones. La ansiedad de Nick a menudo llegaba a extremos en los que se experimentaba a s\u00ed mismo como rabioso, fuera de control e \u201chist\u00e9rico\u201d. Lo que describi\u00f3 como su \u201chisteria\u201d debemos entenderlo como derivado de su incapacidad para controlar sus estados corporales y, posteriormente, sus estados afectivos. Los estados afectivos los sent\u00eda como tensiones f\u00edsicas y sexuales que no pod\u00eda regular, ni conteniendo ni expulsando sus sentimientos. Se sent\u00eda incapaz de calmarse o animarse a s\u00ed mismo. Estas dificultades de autorregulaci\u00f3n le hab\u00edan llevado a un comportamiento impulsivo y rabioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontr\u00e9 a Nick emocionalmente abierto y f\u00e1cil de relacionarme con \u00e9l. Su angustia era bastante palpable. Ten\u00eda un gran sentido del humor, que en ocasiones romp\u00eda las nubes de su desesperaci\u00f3n. En esos momentos, yo respond\u00eda de la misma manera y, durante un tiempo, pudimos mantener un tono l\u00fadico en la sesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una primera versi\u00f3n del tema \u201cno s\u00e9 si puedo cuidarme a m\u00ed mismo\u201d apareci\u00f3 en el primer a\u00f1o de tratamiento. Mientras Nick estaba tumbado en el sof\u00e1, se retorc\u00eda y giraba de un lado a otro mientras se lamentaba de su incapacidad para hablar. No me ped\u00eda ayuda, sino que se reprochaba a s\u00ed mismo su incapacidad para hacer lo que cre\u00eda que le exig\u00eda el an\u00e1lisis. Me desconcert\u00f3 su creciente temor a ser criticado y reprendido por m\u00ed. Pens\u00e9 que estaba aportando material relevante. Sin embargo, segu\u00eda insistiendo en que no estaba a la altura de lo que cre\u00eda que yo esperaba de \u00e9l en el an\u00e1lisis. En este contexto, su problema temprano en el control de esf\u00ednteres surgi\u00f3 a trozos. Alrededor de los 5 a\u00f1os y hasta los 7, Nick tuvo accidentes ocasionales en la escuela: se defecaba en su ropa interior, y al volver a casa escond\u00eda su ropa interior detr\u00e1s de un armario. Inicialmente su madre le amenazaba con enemas a menos que ejerciera un mejor control. M\u00e1s tarde le orden\u00f3 que se sentara en el retrete y \u201chiciera\u201d, para evitar futuros accidentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que Nick asociaba y rememoraba estos recuerdos, yo pod\u00eda imaginarme f\u00e1cilmente su experiencia y su significado, y comprender su impacto. Pod\u00eda imaginar a Nick, incapaz de controlarse, temiendo la humillaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros de clase, escabull\u00e9ndose vergonzosamente en casa para ocultar las pruebas. Mientras Nick comunicaba su trauma en el retrete, incluidas las sensaciones f\u00edsicas. Yo me centraba en el significado de estas experiencias para \u00e9l y exploraba sus implicaciones m\u00e1s amplias. Mi captaci\u00f3n y articulaci\u00f3n (emp\u00e1tica) de su experiencia constituy\u00f3 una de mis contribuciones a la co-construcci\u00f3n de la escena modelo. De forma an\u00e1loga a la co-construcci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la experiencia del beb\u00e9 (y del cuidador) en el desarrollo, Nick y yo nos embarcamos en el proceso de co-construcci\u00f3n del contexto de sus brotes de rabia y su sensaci\u00f3n de impotencia: \u201cNo s\u00e9 si puedo cuidar de m\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la ropa interior \u201cdesaparec\u00eda\u201d, al cabo de un tiempo nadie se preocup\u00f3 demasiado por la base de sus accidentes. Una de las se\u00f1ales que enviaban los accidentes, \u201cNecesito que alguien me cuide\u201d, no fue respondida por nadie de la familia. Al retorcerse en el div\u00e1n, Nick transmit\u00eda su malestar corporal y f\u00edsico, as\u00ed como su terror a que yo fuera la madre que amenazaba con un enema y que exig\u00eda con rabia producciones inmediatas. A continuaci\u00f3n, elaboramos esta escena modelo a medida que organizaba la <em>transferencia<\/em>: La sensaci\u00f3n de Nick de que no pod\u00eda controlarse a s\u00ed mismo, su terror a tener que revelar su comportamiento vergonzoso o, peor a\u00fan, a que yo lo descubriera; su expectativa de mi cr\u00edtica y su miedo a m\u00ed. Dadas estas expectativas y temores subyacentes, no esperaba ayuda, ni pod\u00eda pedirla. Su deseo de que alguien respondiera con ayuda y comprensi\u00f3n qued\u00f3 oculto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escena modelo representaba una elaboraci\u00f3n de su experiencia temprana, organizada como una jerarqu\u00eda de motivaciones. Visto desde la perspectiva de la teor\u00eda de los Sistemas Motivacionales, estas motivaciones eran una incapacidad para controlar los requisitos fisiol\u00f3gicos, lo que le llevaba a un retraimiento y una indignaci\u00f3n vergonzosos; y un sacrificio de la autoafirmaci\u00f3n para conformarse y acomodarse, para asegurarse un lugar en su familia. Al sentir que no pod\u00eda regularse a s\u00ed mismo y que no pod\u00eda cuidar de s\u00ed mismo, necesitaba que alguien cuidara de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le dije a Nick que parec\u00eda sentirse en el div\u00e1n igual que cuando era ni\u00f1o y estaba sentado en el retrete: obligado a producir, esforz\u00e1ndose por cumplir, enfadado por el esfuerzo requerido, sinti\u00e9ndose criticado por la insuficiencia de sus producciones y, en \u00faltima instancia, sinti\u00e9ndose derrotado. Se\u00f1al\u00e9 y adorn\u00e9 varios aspectos de su trauma en el retrete como an\u00e1logos a su experiencia en el tratamiento. Describ\u00ed las sensaciones f\u00edsicas, las torsiones y los giros que observ\u00e9, y las relacion\u00e9 con sus dificultades generales de autorregulaci\u00f3n. Adem\u00e1s, dije que mientras \u00e9l ten\u00eda que producir en el ba\u00f1o, su hermano orinaba en el suelo de la habitaci\u00f3n que compart\u00edan, y que su madre, deprimida, hab\u00eda dejado que la casa se volviera escu\u00e1lida por su negligencia y su incapacidad para tirar los peri\u00f3dicos que se hab\u00edan acumulado a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00ednculo que establezco entre el desarrollo temprano de Nick y su an\u00e1lisis como adulto no se basa en una continuidad de contenido. M\u00e1s bien, se basa en experiencias an\u00e1logas en su an\u00e1lisis y en experiencias anteriores al trauma del retrete, as\u00ed como en las que lo incluyen. Los patrones de las experiencias tempranas de Nick que precedieron al trauma del inodoro a la edad de 5 a\u00f1os inclu\u00edan escaladas de angustia y alternancias entre la falta de inter\u00e9s de su madre y su intrusividad. Estos patrones de interacci\u00f3n temprana entre Nick y su madre est\u00e1n embebidos en la escena modelo. Los patrones de interacci\u00f3n tempranos pueden estar subsumidos en escenas modelo derivadas de fases posteriores de la vida de una persona. El an\u00e1lisis de estas escenas modelo incluye entonces sus precursores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nick y yo relacionamos esta escena modelo del traumatismo en el inodoro, con sus dudas sobre si pod\u00eda cuidarse a s\u00ed mismo, su miedo a mi reacci\u00f3n, su penetrante sentido de la verg\u00fcenza y el hecho de sentirse tan presionado para producir material en las sesiones. Los accidentes transmit\u00edan su sensaci\u00f3n de que su cuerpo podr\u00eda traicionarle, al igual que lo hab\u00eda hecho en la escuela en su infancia. Sent\u00eda que no pod\u00eda confiar en su propia regulaci\u00f3n de sus necesidades f\u00edsicas. Sus estados corporales eran abrumadores y misteriosos, y pod\u00edan provocar actos de autoexpresi\u00f3n vergonzosos. En la medida en que los \u201caccidentes\u201d pretend\u00edan ser expresiones de Afirmaci\u00f3n y desaf\u00edo, fracasaban. M\u00e1s bien lograban reforzar sus sentimientos de impotencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La producci\u00f3n de material en las sesiones tambi\u00e9n se vio obstaculizada por su deseo de complacerme y su miedo a producir \u201cmierda\u201d. Esperaba que su fracaso le llevara a la humillaci\u00f3n. Preve\u00eda que sus esfuerzos y los logros como analizando, no ser\u00edan reconocidos. As\u00ed, las escenas modelo en el retrete reunieron tres temas principales: (1) una experiencia infantil repetida, (2) un estilo caracterol\u00f3gico (reaccionar de forma autocr\u00edtica y resentidamente dependiente), y (3) una expectativa transferencial que inclu\u00eda ser presionado y humillado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consideremos primero <em>la experiencia infantil repetida<\/em>. Los recuerdos del retrete de Nick se remontan a la edad de 5 a\u00f1os, la edad en la que estas experiencias presumiblemente se incrustaron en la organizaci\u00f3n preconsciente. Sus precursores se observaron en las experiencias anteriores de intrusiones e impactos maternos, que establecieron el tono de que los sentimientos de privacidad de Nick y su seguridad no ten\u00edan ninguna consecuencia para los miembros de su familia. Los \u201caccidentes\u201d concretaron la batalla entre Nick y su madre en la que la regulaci\u00f3n interactiva fue caracterizada por el dominio de ella y el sometimiento de \u00e9l, aunque con rabia, terror y deseos de vengarse. Un sentido de eficacia y maestr\u00eda que normalmente se derivar\u00eda de la autorregulaci\u00f3n de las funciones corporales se vio as\u00ed socavada. La desviaci\u00f3n de la regulaci\u00f3n interactiva provoc\u00f3 la desregulaci\u00f3n de uno mismo y, a su vez, la desregulaci\u00f3n de uno mismo contribuy\u00f3 a una mayor desviaci\u00f3n de la regulaci\u00f3n interactiva. Aunque Nick ten\u00eda acceso consciente a algunos aspectos de estos recuerdos, no era consciente de su efecto general, penetrante, y de su contribuci\u00f3n particular a su convicci\u00f3n de que \u201cno s\u00e9 si puedo cuidar de m\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos lleva a su <em>estilo caracterol\u00f3gico<\/em>. El estilo habitual de Nick para organizar su experiencia era culparse a s\u00ed mismo de cualquier fracaso, y reaccionar de forma autocr\u00edtica y antag\u00f3nica, y eventualmente, retirarse a lo bruto. A trav\u00e9s del retraimiento, aunque con estruendos de ira mal reprimidos, pudo encontrar un lugar para s\u00ed mismo con su pareja Jeff , as\u00ed como en sus relaciones laborales. Busc\u00f3 la aceptaci\u00f3n, aunque nunca la logr\u00f3 realmente, a costa de su autoafirmaci\u00f3n y autonom\u00eda. La elaboraci\u00f3n de la escena modelo puso de manifiesto que se situaba en posiciones resentidas y dependientes con respecto a las personas que necesitaba para que cuidaran de \u00e9l, ya que se sent\u00eda incapaz de cuidar de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta escena modelo contiene espec\u00edficas <em>expectativas de transferencia<\/em>. Las expectativas y los temores de Nick, tal y como surgieron en la transferencia, abarcan m\u00e1s dimensiones de sus interacciones que las incluidas en el concepto de SelfObject. Sus necesidades de SelfObject eran claramente evidentes, pero tambi\u00e9n lo eran las m\u00e1s tradicionales transferencias de relaciones parentales. Mientras que las necesidades de SelfObject definen una dimensi\u00f3n de la transferencia, mis colegas y yo (Lachmann y Beebe 1992, 1998, Stolorow y Lachmann 1984\/1985) hemos propuesto una visi\u00f3n bidimensional de la transferencia. En este punto de vista, <em>una dimensi\u00f3n SelfObject y una<\/em> <em>Dimensi\u00f3n Representacional de la transferencia,<\/em> ocupan una relaci\u00f3n figura-fondo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Beatrice Beebe y yo (Lachmann y Beebe 1992) nos referimos inicialmente a esta dimensi\u00f3n como configuraciones representacionales de la transferencia, relacion\u00e1ndola con los conceptos de Stern (1985) de <em>Self-con-Otro<\/em> y R<em>epresentaciones de interacciones que se generalizan<\/em> (RIGs). Acortamos el concepto a la <em>Dimensi\u00f3n Representacional de la transferencia<\/em> (Lachmann y Beebe 1998). Distinguir entre las dimensiones SelfObject y Representacional de la transferencia es importante en el tratamiento porque abordan diferentes funciones y diferentes cualidades de la experiencia. La dimensi\u00f3n del SelfObject incluye la experiencia y el mantenimiento del v\u00ednculo con el analista, y los requisitos de la cohesi\u00f3n, la articulaci\u00f3n y la vitalidad del sentido del Self. La dimensi\u00f3n Representacional se refiere a las cualidades del Self y del Otro y a los temas de sus interrelaciones. El t\u00e9rmino pretende abarcar aquellas transferencias que suelen denominarse \u201crelacionadas con el objeto\u201d (Bacal y Newman 1990).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambas dimensiones de la transferencia est\u00e1n representadas y contienen repeticiones de experiencias pasadas, as\u00ed como las semillas de su transformaci\u00f3n. La dimensi\u00f3n Representacional proporciona el contexto para las experiencias con el SelfObject y, a su vez, las experiencias con el SelfObject proporcionan acceso a las configuraciones representacionales. Aunque la dimensi\u00f3n Representacional est\u00e1 formada por las transacciones de relaciones importantes, tambi\u00e9n est\u00e1 formada por los esfuerzos de las personas para construir la experiencia de tal manera que, de esta, se puedan derivar las funciones vitales del SelfObject.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas dos configuraciones de transferencia concurrentes ya eran evidentes en la fase inicial del an\u00e1lisis de Nick. Nick tem\u00eda y esperaba que yo, al igual que su aterradora madre, estuviera constantemente insatisfecha con sus producciones y lo humillara por lo inadecuado de su desempe\u00f1o. Esta expectativa era la Transferencia Representacional que se produc\u00eda, a veces en primer plano, a veces en segundo plano, como Nick trat\u00f3 de encontrar al padre solidario y protector que tanto anhelaba. Ese anhelo, la b\u00fasqueda del padre idealizable, en cuya presencia se sentir\u00eda cuidado y protegido, constitu\u00eda la dimensi\u00f3n del SelfObject en la transferencia. La funci\u00f3n de esta transferencia del SelfObject idealizante no era proporcionar a Nick la seguridad de que yo cuidar\u00eda de \u00e9l, aunque es muy posible que lo sintiera en ocasiones. M\u00e1s bien, era construir un contexto a trav\u00e9s del cual Nick podr\u00eda desarrollar, inicialmente en conexi\u00f3n conmigo, pero m\u00e1s tarde por s\u00ed mismo, la capacidad de cuidar de s\u00ed mismo. Este v\u00ednculo con el idealizado SelfObject estaba en segundo plano, mientras que la madre, intrusa y amenazante, aparec\u00eda en primer plano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los siguientes extractos de una serie de sesiones del primer a\u00f1o de tratamiento de Nick ilustran el compromiso de la escena modelo del trauma en el ba\u00f1o. En estas sesiones, los temas de \u201cno s\u00e9 si puedo cuidar de m\u00ed mismo\u201d y la rabia por sentirse decepcionado, aparecieron directa e indirectamente. En mis intervenciones intent\u00e9 acompa\u00f1ar sus estados afectivos, reconocer su ansiedad por la incapacidad de cuidarse a s\u00ed mismo, comprender su rabia y su angustia, y articular paralelos entre su experiencia conmigo y su trauma de retrete. El contenido de mis intervenciones abordaba la repetici\u00f3n de sus experiencias pasadas en el presente. Al reconocer, articular y, por tanto, acompa\u00f1ar sus estados afectivos, a\u00f1ad\u00ed mi presencia a sus experiencias previamente solitarias. Acompa\u00f1ar los estados afectivos de Nick es an\u00e1logo a compartir estados y la inducci\u00f3n de afecto y excitaci\u00f3n, tal y como describe Stern (1985). Como se describe en los estudios emp\u00edricos sobre beb\u00e9s, no intent\u00e9 igualar el nivel o la intensidad de estos estados. Al acompa\u00f1ar los contornos de sus afectos y dar continuidad a nuestra conexi\u00f3n afectiva, alter\u00e9 la naturaleza repetitiva de la experiencia de Nick. Al acompa\u00f1ar los estados afectivos de Nick, co-constru\u00ed un nuevo texto, una repetici\u00f3n con una diferencia, en la que sus reacciones aversivas pod\u00edan llevar a nuevas expectativas. Es decir, la interacci\u00f3n analista-paciente puede constituir un nuevo contexto que contribuye a la transformaci\u00f3n de las reacciones aversivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nick dijo: \u201cEstoy tratando de ser un buen chico, responsable, pregunt\u00e1ndome por qu\u00e9 pensaste que yo deb\u00eda ir al div\u00e1n. Es una buena idea. \u00bfC\u00f3mo lo sabes? Me gusta lidiar con mi mierda. Tomar estas mierdas. Siguen saliendo. Como cuando era peque\u00f1o y yo no pod\u00eda limpiarlas del todo. No puedo sacarlo todo\u2026Y, si no lo saco todo, ser\u00e1 un desastre. No podr\u00e9 levantar el culo y no podr\u00e9 limpiar\u201d. Recogiendo el deseo de Nick de ser atendido, le dije: \u201c\u00bfQuieres que lo ordene todo?\u201d. Nick respondi\u00f3: \u201cNo quiero hacerlo, quiero que todo lo hagan por m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una sesi\u00f3n posterior, Nick dijo: \u201cNo podr\u00eda decir que estaba enfurecido porque no ten\u00edas mi carpeta del seguro lista, entonces no me ayudar\u00e1s. Me lo creo. Quiero darte una paliza. Es mucho tiempo desde el jueves hasta el martes: Si estoy enfadado, es m\u00e1s f\u00e1cil estar lejos:\u201d Persegu\u00ed el apego de Nick a m\u00ed y su miedo a alejarme y dije: \u201cEs dif\u00edcil para ti estar lejos de m\u00ed\u201d. Nick respondi\u00f3: \u201cSupongo que s\u00ed. No estoy recibiendo lo suficiente para estar ausente durante dos semanas&#8230; aunque sepa que soy yo el que se va\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una sesi\u00f3n posterior, Nick se quej\u00f3: \u201cTardo mucho en hacer cosas, como defecar\u201d. Nuevamente respond\u00ed a la necesidad que Nick ten\u00eda de m\u00ed y a su temor de que, al igual que su madre, quisiera que produjera ahora, espec\u00edficamente con respecto al an\u00e1lisis. Le dije: \u201c\u00bfY perder\u00e9 la paciencia?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una sesi\u00f3n todav\u00eda posterior, Nick se quej\u00f3: \u201cEstoy resentido con todo este proceso. \u00bfPor qu\u00e9 tengo que venir aqu\u00ed? Te estoy aburriendo de todos modos. \u00bfPor qu\u00e9 no nos damos un respiro? No me gusta porque es dif\u00edcil. Est\u00e1 bien menos esfuerzo. El trabajo es una lucha, una incomodidad, una angustia, y puede que no sea capaz de hacerlo. Es como una mierda retorcida\u201d, dije, \u201c\u00a1<a>Esa es de la peor clase<\/a>!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respond\u00ed a la referencia a la mierda retorcida de Nick, m\u00e1s que a su resentimiento y ansiedad, porque estas comunicaciones eran repeticiones de su caracter\u00edstica autodevaluaci\u00f3n. La mierda retorcida era una nueva forma de describir su doloroso proceso de producci\u00f3n, y con sorna. As\u00ed, el recital repetitivo de su resentimiento fue moment\u00e1neamente transformado por \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los segmentos anteriores de las cuatro sesiones del primer a\u00f1o de an\u00e1lisis rastrean una faceta de nuestro trabajo sobre la escena modelo. Creo que el potencial de rabia de Nick estaba entrelazado con nuestra exploraci\u00f3n conjunta de la escena modelo. La exploraci\u00f3n de la escena modelo fue lo suficientemente novedosa como para que no se activaran los desencadenantes m\u00e1s habituales de la ira de Nick. Me sent\u00ed tentado a mantener un ambiente de seguridad (Lichtenberg et al. 1996, Sandler 1960) para Nick, ya que reconoc\u00ed su necesidad de m\u00ed, su anticipaci\u00f3n de alejarme, su preocupaci\u00f3n por estar haci\u00e9ndome perder el tiempo y su miedo a que pierda la paciencia con \u00e9l. Me identifiqu\u00e9 con su rabia por haber estado y estar obligado a cuidar de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El comentario de Nick de que quer\u00eda \u201cdarme una paliza\u201d, aunque fuera para disminuir su conflictiva necesidad de ser atendido por m\u00ed, reflejaba su actual experiencia anal\u00edtica y sus similitudes con su madre. Se sent\u00eda lo suficientemente seguro como para volver a experimentar el sentirse presionado, pero ahora pod\u00eda incluir su rabia por verse obligado a cumplir. Pod\u00eda transmitir su rabia directamente en lugar de hacerlo a trav\u00e9s de sus accidentes de defecaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis le impon\u00eda exigencias similares a las de su pasado, pero el trabajo anal\u00edtico conjunto militaba contra su r\u00edgida repetici\u00f3n en su experiencia anal\u00edtica actual. Antes se sent\u00eda obligado a reprimir la rabia; ahora su rabia pod\u00eda ser incluida. Un ambiente de seguridad facilit\u00f3 la v\u00eda de acceso a afectos y motivaciones que antes eran inaccesibles. En el transcurso de estas sesiones, las im\u00e1genes de los estados corporales de Nick se hicieron m\u00e1s evidentes. Yo contribu\u00ed a la co-construcci\u00f3n de estas im\u00e1genes y met\u00e1foras, resonando con ellas y amplific\u00e1ndolas. El modo en que Nick y yo jugamos con las palabras disminuy\u00f3 su miedo a ser humillado por m\u00ed. Fue capaz de hablar de su miedo y su rabia, en lugar de actuar de forma aversiva: anteriormente, se retra\u00eda en el transcurso de una sesi\u00f3n. As\u00ed, las acciones de rabia y las expresiones de necesidad de Nick se volvieron m\u00e1s puntuales. Pero lo m\u00e1s importante es que su autorreflexi\u00f3n tambi\u00e9n aument\u00f3. Por ejemplo, pod\u00eda decirme lo enfadado que estaba por no recibir suficiente de m\u00ed, pero tambi\u00e9n era consciente de que era \u00e9l quien se iba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asum\u00ed que hab\u00edamos construido un ambiente lo suficientemente seguro que le permit\u00eda expresar su deseo de \u201cpegarme\u201d, una faceta de su conflictiva necesidad de ser atendido por m\u00ed. As\u00ed, al perseguir la exploraci\u00f3n de la escena modelo, prest\u00e9 atenci\u00f3n a la organizaci\u00f3n actual de la transferencia amenaza-madre, y a la retenci\u00f3n de una experiencia de SelfObject idealizante (de fondo). Es decir, entend\u00ed que Nick necesitaba verme como poderoso y a cargo para que, a trav\u00e9s de su conexi\u00f3n conmigo, pudiera sentirse protegido. Pero la funci\u00f3n del v\u00ednculo con el SelfObject idealizado no es proporcionarle la sensaci\u00f3n de que voy a cuidar de \u00e9l. M\u00e1s bien, su funci\u00f3n es proporcionar el contexto, que pueda permitirle desarrollar el sentimiento de que, inicialmente en relaci\u00f3n conmigo, y m\u00e1s tarde por su cuenta, puede desarrollar su capacidad de cuidar de s\u00ed mismo. Adem\u00e1s, Nick podr\u00eda explorar hasta qu\u00e9 punto se sent\u00eda invadido y presionado para producir y conformarse, as\u00ed como para investigar su rabia como reacci\u00f3n a estos sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mantener un ambiente de seguridad, contribu\u00ed a que Nick pudiera acceder a material vergonzoso que antes era inaccesible. En mis intervenciones intent\u00e9 reconocer y mantener una conexi\u00f3n con la impotencia, la frustraci\u00f3n y la rabia de Nick, as\u00ed como con sus deseos de ser atendido. Al seguir el afecto de Nick, m\u00e1s que perseguir un contenido particular, segu\u00ed manteniendo una conexi\u00f3n con \u00e9l, en el presente, mientras reviv\u00eda sus frustraciones y humillaciones pasadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al presentar el tratamiento de Nick y los extractos de estas sesiones en una conferencia psicoanal\u00edtica, se plantearon preguntas sobre mi respuesta a su \u201cmierda retorcida\u201d con un \u201ceso es lo peor\u201d. En mi respuesta, ciertamente no investigu\u00e9 la experiencia o fantas\u00eda de Nick sobre la producci\u00f3n de mierda retorcida. Acept\u00e9 e incluso empatic\u00e9 con su dificultad para expulsarla. \u00bfAcaso la mierda retorcida de Nick no representa una fantas\u00eda de fuerzas internas hostiles y mal\u00e9volas que lo atormentan? \u00bfNo es su mierda retorcida una representaci\u00f3n de su rabia inconsciente que podr\u00eda da\u00f1arle e incluso podr\u00eda da\u00f1arme a m\u00ed? No investigar la referencia a la mierda retorcida, se dijo en la conferencia, puede ignorar una entrada importante en la vida de fantas\u00eda inconsciente de Nick. \u00bfC\u00f3mo se torci\u00f3 la mierda? O, como quer\u00edan averiguar los analistas, \u00bfa qui\u00e9n representa la mierda retorcida que tanto duele expulsar? Si hubiera explorado la mierda retorcida como un objeto malo al\u00eden o introyectado, o como un derivado de una fantas\u00eda inconsciente, seguramente habr\u00eda evolucionado una sesi\u00f3n diferente y, de hecho, un tratamiento diferente. Habr\u00eda abordado a Nick como el \u201cingestor\u201d de objetos malos y el productor de mierda retorcida. Lo m\u00e1s importante es que me habr\u00eda alejado de la productividad actual de Nick en el an\u00e1lisis. Despu\u00e9s de todo, \u00e9l estaba luchando en el div\u00e1n y, de hecho, logr\u00f3 hablar, asociar y producir material. Y, en su comentario de mierda retorcida, ya no repet\u00eda su trauma pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">TRANSFORMACI\u00d3N DE LA RABIA NARCISISTA A TRAV\u00c9S DEL HUMOR<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda una raz\u00f3n a\u00fan m\u00e1s importante para mi intervenci\u00f3n de \u201cEsa es de la peor clase\u201d. Adem\u00e1s de la discusi\u00f3n de Freud (1905) sobre la relaci\u00f3n entre el humor y el inconsciente, y el \u00e9nfasis de Reik (1935) en el papel de la sorpresa en el an\u00e1lisis, Kohut (1966) propuso que tanto la creatividad como el humor constituyen transformaciones del narcisismo arcaico. Sostuvo que esto es relevante en el curso del desarrollo y, por implicaci\u00f3n, en el curso de un an\u00e1lisis. Fonagy (1999), al hablar del proceso de cambio en el psicoan\u00e1lisis, afirm\u00f3 que \u201cel analista desempe\u00f1a la funci\u00f3n del objeto que lleva a cabo el juego imaginario del ni\u00f1o, creando una esfera transitoria de relaci\u00f3n [en la que] el humor es a menudo un componente cr\u00edtico y subyacente\u201d. Creo que, en nuestro humor, Nick y yo compartimos una similitud, o quiz\u00e1s una similitud potencial. Me refiero espec\u00edficamente a c\u00f3mo hemos transformado, o podemos transformar, nuestra vulnerabilidad narcisista y nuestro potencial de ira narcisista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el transcurso del an\u00e1lisis de Nick hubo muchos cambios humor\u00edsticos, casos en los que respond\u00ed a las im\u00e1genes de Nick con humor en lugar de reducir sus ocasionales toques ligeros, a los fondos psicoanal\u00edticos. Estos comentarios no interpretativos y las puestas en escena (actuaciones) han recibido una atenci\u00f3n creciente en la literatura psicoanal\u00edtica como el \u201calgo m\u00e1s\u201d y los \u201cmomentos del ahora\u201d (Stern et al. 1998) que son cruciales en la acci\u00f3n terap\u00e9utica y, por tanto, en la transformaci\u00f3n de las experiencias. Wallerstein (1986) se refiri\u00f3 a estos eventos como \u201cpuntos de inflexi\u00f3n\u201d en el tratamiento. Beatrice Beebe y yo (1994, Lachmann y Beebe 1996\u00aa) conceptualizaron tales interacciones como momentos afectivos elevados que tienen un potencial organizador que va m\u00e1s all\u00e1 del breve tiempo que ocupan. Un an\u00e1lisis sin tales <em>\u201ccompromisos espont\u00e1neos disciplinados\u201d,<\/em> como Lichtenberg, Fosshage y yo (1996) denominamos a estas interacciones, un tratamiento en el que el analista responde invariablemente con intervenciones t\u00e9cnicamente correctas, un an\u00e1lisis en el que el analista intenta evitar cualquier apariencia de representaci\u00f3n (actuaci\u00f3n), un an\u00e1lisis desprovisto de improvisaciones es probable que sea mortal. Este tipo de an\u00e1lisis puede convertir al paciente en un cad\u00e1ver\u2026 como su analista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se suele considerar que el tipo de interacciones que he descrito, se producen en el nivel del conocimiento procedimental. Stern y colegas (1998) sostienen que la acci\u00f3n terap\u00e9utica depende de algo m\u00e1s que la interpretaci\u00f3n, un proceso en el que cada miembro de la pareja, analista y paciente aprende algo nuevo sobre <em>lo que es estar con el otro<\/em>. Estos momentos pueden ser de corta duraci\u00f3n, pero son cruciales para el futuro de la d\u00edada. Estos <em>momentos<\/em> son una propiedad emergente de la interacci\u00f3n analista-paciente, de lo que m\u00e1s adelante hablar\u00e9 como el <em>sistema analista-paciente<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto a la din\u00e1mica del an\u00e1lisis de Nick, vi esta fase del an\u00e1lisis como si Nick trajera su ropa interior sucia en lugar de sentirse obligado a ocultarla. Desde mi punto de vista, Nick no me ensuciaba. A trav\u00e9s de nuestras interacciones y de su sensaci\u00f3n de que yo era una presencia estable, adquiri\u00f3 un creciente autocontrol sobre su \u201censuciamiento\u201d. A trav\u00e9s de los procedimientos de nuestra interacci\u00f3n, impl\u00edcitos en el trabajo sobre la escena modelo, aument\u00f3 su autorregulaci\u00f3n en la retenci\u00f3n y la expulsi\u00f3n. Adem\u00e1s, las necesidades que antes estaban restringidas por el predominio de las reacciones aversivas ahora estaban cada vez m\u00e1s disponibles para el an\u00e1lisis. Entre ellas se encontraban las necesidades de Regulaci\u00f3n fisiol\u00f3gica de Nick, as\u00ed como las de Afirmaci\u00f3n(asertividad), Explotaci\u00f3n y Apego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo con la escena modelo del trauma del inodoro disminuy\u00f3 la desconfianza de Nick, como se hizo evidente en su capacidad para revelar experiencias m\u00e1s vergonzosas y cargadas de culpa. En una serie de sesiones que siguieron, se retomaron m\u00e1s aspectos del tema \u201cno s\u00e9 si puedo cuidar de m\u00ed mismo\u201d. Nick habl\u00f3 de haber robado dinero del bolso de su madre a los 9 y a los 10 a\u00f1os, y de haber robado dinero de la caja registradora de su padre con el que compr\u00f3 un caballete de artista. Escond\u00eda el caballete detr\u00e1s del mismo armario en el que hab\u00eda ocultado la ropa interior sucia, que, por aquel entonces, hab\u00eda desaparecido misteriosamente. Yo pens\u00e9: \u201cDonde estaba la ropa interior sucia, all\u00ed estar\u00e1 un cuadro\u201d, y en la sesi\u00f3n le dije: \u201cEra tu escondite secreto para expresarte. La ropa interior sucia fue sustituida por un juego de pintura\u201d. Nick continu\u00f3: \u201cQuer\u00eda aprender cosas por mi cuenta. Alejarme de mis padres. Ten\u00eda mucho miedo. Pero si aprendo por mi cuenta, no me lo pueden quitar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Not\u00e9 un cambio en el tema de que Nick sent\u00eda que no pod\u00eda ocuparse de s\u00ed mismo. Ahora inclu\u00eda la perspectiva de aprender. Las motivaciones asociadas a la Afirmaci\u00f3n y la Exploraci\u00f3n hab\u00edan estado dominadas por el miedo a perder el control de la autorregulaci\u00f3n. A medida que estos temores disminu\u00edan, se imaginaba adquiriendo dominio y mayor eficacia, y tomando las riendas del asunto. Acus\u00f3 a ambos padres de no cuidarle adecuadamente. Defecar en sus pantalones y robarles el dinero era un mensaje indirecto para ellos, una acusaci\u00f3n desafiante. \u00c9l lo ocult\u00f3 y ellos lo ignoraron. Reformul\u00e9 la narraci\u00f3n de Nick para subrayar sus intentos de autoafirmaci\u00f3n, dominio y control. En su respuesta, \u201cquer\u00eda aprender cosas por mi cuenta\u201d, continu\u00f3 con el tema que yo hab\u00eda subrayado: la b\u00fasqueda de autonom\u00eda. Al mismo tiempo, la visi\u00f3n estereotipada y r\u00edgidamente organizada de su familia, paralela a sus percepciones unidimensionales de s\u00ed mismo, se volvi\u00f3 m\u00e1s matizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo en la escena modelo del trauma del inodoro contribuy\u00f3 a una importante renovaci\u00f3n del pasado de Nick. Su visi\u00f3n estereotipada de sus padres y de \u00e9l mismo empez\u00f3 a cambiar. En su vida cotidiana, su relaci\u00f3n con Jeff se estabiliz\u00f3. En el an\u00e1lisis, pasamos de la escena inicial que presentaba a Nick y a su madre, a una elucidaci\u00f3n del dilema de Nick: anhelar un padre en cuya fuerza pudiera confiar y el temor a la humillaci\u00f3n y decepci\u00f3n que le acarrear\u00eda contar con el apoyo de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El material de las sesiones posteriores se centr\u00f3 en el padre que quer\u00eda, y tambi\u00e9n en recordar a la madre que, a pesar de sus limitaciones, consegu\u00eda hacer las cosas. Por ejemplo, se asegur\u00f3 de que todos los hijos fueran a la universidad. La experiencia y las fantas\u00edas de la infancia, junto con su rabia reactiva, sus sospechas y la expectativa de que estaba en peligro de ser humillado se tejieron en un rico y complejo tapiz. El trabajo sobre el dilema de Nick continu\u00f3. Su padre le hab\u00eda aceptado, pero no pod\u00eda proporcionarle la fuerza que necesitaba. Aliarse con su padre significaba que seguir\u00eda sin ambiciones, as\u00ed como en constante peligro de humillaci\u00f3n. Su madre le aterraba, pero era una fuente de ambici\u00f3n. Nick odiaba sus propios esfuerzos ambiciosos porque le recordaban la destructividad de su madre. Resumiendo, gran parte del material anterior le ofrec\u00eda una interpretaci\u00f3n a la deriva: \u201cA menos que puedas convertirme del padre que quer\u00eda, en la madre que tem\u00eda, pero que era ambiciosa, no puede pasar gran cosa\u201d. Para entonces, un trabajo previo suficiente hab\u00eda permitido a Nick reconocer que sus dificultades laborales eran consecuencia de la rabia que le produc\u00eda su propia ambici\u00f3n, que consideraba una herencia de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el an\u00e1lisis, Nick se esforzaba por ser \u201cun buen chico\u201d. Aunque ten\u00eda miedo de mostrar la rabia que sent\u00eda hacia m\u00ed, por no ser lo suficientemente atento con \u00e9l, este sentimiento se manifestaba de forma sutil. Por ejemplo, me dec\u00eda que tem\u00eda que, si mostraba que estaba enfadado conmigo por no tener listo su seguro, no me caer\u00eda bien ni me ocupar\u00eda de \u00e9l. La escena modelo conten\u00eda su sensaci\u00f3n de no haber sido atendido de ni\u00f1o y condujo a la ampliaci\u00f3n de la experiencia de s\u00ed mismo de Nick. Su <em>sentido de s\u00ed mismo<\/em> se ampli\u00f3 desde una visi\u00f3n restringida como un \u201csoiler\u201d (ensuciador) incontrolado, no reconocido y no deseado, hasta un reconocimiento de s\u00ed mismo como una persona con recursos afectivos; una persona m\u00e1s asertiva que pod\u00eda reconocer su preocupaci\u00f3n por los dem\u00e1s. Una consecuencia del trabajo conjunto en esta escena modelo (as\u00ed como en otras escenas modelo que construimos en el transcurso del an\u00e1lisis) fue que el propio proceso terap\u00e9utico involucr\u00f3 a Nick, el \u201csoiler\u201d solitario, en una producci\u00f3n colaborativa durante un largo per\u00edodo de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falta de respuesta emocional de su familia y el ambiente de muerte que se cre\u00f3, comprometieron el desarrollo de Nick desde el punto de vista del Self y de los cinco Sistemas Motivacionales. Las depresiones peri\u00f3dicas de su madre y la benigna indiferencia de su padre hicieron que Nick se retirara de las relaciones de apego. Anticip\u00f3 que las relaciones de apego, por mucho que las deseara, ser\u00edan insatisfactorias en el mejor de los casos y conducir\u00edan a la humillaci\u00f3n en el peor. A medida que las relaciones de Apego y las Afiliaciones se volv\u00edan cada vez m\u00e1s tensas, la Afirmaci\u00f3n y la Exploraci\u00f3n se volv\u00edan cada vez m\u00e1s afectadas por el miedo y la verg\u00fcenza. La expresi\u00f3n de si mismo y la Exploraci\u00f3n se volvieron cada vez m\u00e1s reticentes y se limitaron al \u00e1mbito de la masturbaci\u00f3n y la fantas\u00eda. Su vida afectiva se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s desatendida a medida que aumentaba su retraimiento social. A partir de la primera infancia, la necesidad de Regular las necesidades fisiol\u00f3gicas fue sacrificada en un intento imperativo de arrancar la respuesta emocional de sus padres. La Sexualidad se puso al servicio de la auto animaci\u00f3n, para cimentar las relaciones de apego y para proporcionar un ant\u00eddoto contra los sentimientos agotados, el aburrimiento y la ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PENSAMIENTOS POSTERIORES<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de \u201ccontexto m\u00e1s amplio\u201d se ilustra en los an\u00e1lisis de Nick y David. En el caso de David, el contexto m\u00e1s amplio se refer\u00eda a su reconocimiento de la medida en que hab\u00eda sido relegado a la autorregulaci\u00f3n solitaria a lo largo de su desarrollo.&nbsp; Adem\u00e1s, empez\u00f3 a comprender las implicaciones de sus experiencias repetitivas de sobre y sub-carga. El estado m\u00e1s familiar en la infancia fue su retraimiento hostil. Para Nick, el contexto m\u00e1s amplio conten\u00eda su sentido de alienaci\u00f3n de las relaciones familiares y su lucha por el reconocimiento y por ser atendido. Estos temas convergen en Nick. Se sent\u00eda presionado a \u201cproducir\u201d para ganar aprobaci\u00f3n, pero necesitaba desafiar, para expresar su resentimiento. En consecuencia, sus producciones eran inoportunas, lo que lo privaba de la aceptaci\u00f3n y el cuidado que buscaba. En su lugar, encontr\u00f3 la misma humillaci\u00f3n que tanto tem\u00eda. El estado m\u00e1s familiar en la infancia fue el retraimiento hosco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El detalle de la autoorganizaci\u00f3n de Nick a trav\u00e9s de los Sistemas Motivacionales ilustra la aplicabilidad cl\u00ednica de la teor\u00eda de los Sistemas Motivacionales, la compleja interacci\u00f3n de sus motivaciones contrapuestas y el grado en que las motivaciones aversivas se convirtieron en dominantes, eclipsando y reprimiendo otras necesidades. La reevaluaci\u00f3n de la autoorganizaci\u00f3n de Nick tras seis a\u00f1os de an\u00e1lisis refleja hasta qu\u00e9 punto las numerosas dificultades de autorregulaci\u00f3n se hab\u00edan concretado en su lucha por el control de esf\u00ednteres.&nbsp; Con el tiempo, la producci\u00f3n en el an\u00e1lisis se hizo cada vez m\u00e1s espont\u00e1nea. Las oscilaciones afectivas y la impulsividad sexual disminuyeron, de modo que ni su salud, ni la regulaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, ni los apegos, ni su relaci\u00f3n con Jeff se vieron comprometidos. Los esfuerzos ambiciosos, especialmente en el \u00e1mbito laboral, se vieron cada vez menos obstaculizados por su intento de mantener un perfil bajo para evitar la humillaci\u00f3n. Al mismo tiempo, la ambici\u00f3n, el legado de su madre, despert\u00f3 su rabia hacia ella y hacia s\u00ed mismo por querer ser ambicioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al presentar el an\u00e1lisis de Nick en una conferencia, me dijeron que hab\u00eda pasado por alto el papel del \u201csadismo anal\u201d en su tratamiento. Esta l\u00ednea de interpretaci\u00f3n, creo, dejar\u00eda de lado la naturaleza interactiva de los problemas de agresi\u00f3n de Nick y recrear\u00eda en el an\u00e1lisis las circunstancias que lo llevaron a sentir que no puede cuidarse a s\u00ed mismo: sus dificultades de autoafirmaci\u00f3n, y su propensi\u00f3n a reaccionar \u201chist\u00e9ricamente\u201d mediante arrebatos de ira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacia el final de sus doce a\u00f1os de an\u00e1lisis, le pregunt\u00e9 a Nick si pod\u00eda utilizar algunos aspectos de nuestro trabajo en un art\u00edculo que estaba escribiendo. Acept\u00f3 y me pregunt\u00f3 de qu\u00e9 tratar\u00eda el art\u00edculo. Le dije que ser\u00eda sobre las <em>escenas modelo<\/em>. Me pidi\u00f3 que se lo explicara. \u201cAh\u201d, dijo, \u201c\u00bfte refieres a c\u00f3mo me entrenaste para ir al ba\u00f1o?\u201d. Aunque hac\u00eda varios a\u00f1os que no utiliz\u00e1bamos esta imagen, su experiencia en la escena modelo segu\u00eda siendo evidente. Le pregunt\u00e9 a Nick c\u00f3mo le hab\u00eda ense\u00f1ado a ir al ba\u00f1o. Me dijo: \u201cNunca hab\u00eda hecho la conexi\u00f3n entre lo que tomas y lo que cagas. Segu\u00eda empujando todos estos sentimientos payasos, y no pod\u00eda cagar fuera. Lo que realmente me ayud\u00f3 fue que cuando ten\u00eda problemas para hablar contigo, la postura que adoptabas era que todo estar\u00eda bien. Lo traslad\u00e9 a cuando me sentaba en el ba\u00f1o. Sol\u00eda sentarme encorvado y tenso. Me sent\u00e9 de nuevo y realmente pas\u00f3. Hizo la diferencia. As\u00ed es como me entrenaste para ir al ba\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esos a\u00f1os que describ\u00ed, not\u00e9 que efectivamente hablaba con m\u00e1s facilidad en el an\u00e1lisis. Pero no sab\u00eda que \u00e9l, por s\u00ed mismo, hab\u00eda establecido la conexi\u00f3n con su comportamiento real en el ba\u00f1o. No hab\u00eda investigado literalmente su experiencia de \u201cmierda retorcida\u201d. En retrospectiva, me alegro de haberle dejado a cargo de sus propios movimientos intestinales. Por su cuenta, conect\u00f3 nuestras interacciones terap\u00e9uticas y su creciente capacidad y confianza en la autorregulaci\u00f3n de las necesidades fisiol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nick tambi\u00e9n describi\u00f3 la disminuci\u00f3n gradual de sus reacciones de ira ante los vendedores y otras personas. Dijo que ya no se sent\u00eda tan enfadado. A lo largo de los a\u00f1os, inform\u00f3 que los enfrentamientos con la gente eran cada vez menos frecuentes. Me dijo que nuestra discusi\u00f3n sobre el hecho de que se enfurece mucho, porque no se siente reconocido por estas personas, como se sent\u00eda ignorado en su familia, fue muy \u00fatil para \u00e9l. Le hab\u00eda descrito como \u201cel que disciplina al mundo, imponiendo las buenas costumbres, el comportamiento eficiente y tratando de limpiar los des\u00f3rdenes y los comportamientos desordenados\u201d. Era lo que hab\u00eda deseado que su padre hiciera con su madre; que la hiciera ordenar su casa y a ella misma. La necesidad de ser reconocido se volvi\u00f3 menos concreta, y logr\u00f3 encontrar formas de obtener y aceptar el reconocimiento a trav\u00e9s de su trabajo, su esfuerzo y su ingenio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">**<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psicoterapia con el paciente dif\u00edcil de tratar Dr. Frank M. Lachmann *Chapter 3 Transforming Aggression: Psychotherapy with the Difficult-to-Treat Patient A Jason Aronson Book. 2001 Traducci\u00f3n: Dr. Alvaro E. Romero Pimienta Noviembre 2021 La visi\u00f3n desde la teor\u00eda de los Sistemas Motivacionales La empat\u00eda, mi intento de comprender la experiencia de David desde el contexto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"caf_autor":"","footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trastornos-psiquiatricos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=990"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1395,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990\/revisions\/1395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/terapiapsicoanaliticaoperacionalizada.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}